Abel Ros •  Opinión •  30/06/2016

Sobre encuestas y Podemos

Tras el fracaso de Podemos con respecto al esperado «sorpasso», muchos lectores del Rincón me han preguntado acerca de lo acontecido. Querían saber: ¿Por qué no se ha producido el eclipse del morado, si todas las encuestas vaticinaban lo contrario? La sociología, queridísimos lectores, no es una ciencia exacta. No lo es, porque su objeto de estudio – el comportamiento humano en sociedad – es inexacto. No olvidemos que las personas, aunque sean racionales como los números, no son al cien por cien predecibles. Es precisamente este margen de error – la imperfección de los mortales -, el que explica: «por qué, en ocasiones, existen incoherencias entre los dichos y los hechos». Incoherencias, como les digo, que cuestionan las profesionalidad de los sociólogos; tal y como ha hecho el líder de Podemos.

Noelle Neumann, una politóloga de las tripas alemanas, instauró en los foros académicos el concepto: «la espiral del silencio». Según esta pensadora, las sociedades modernas se comportan como «borregas» ante las informaciones mediáticas. Los medios crean climas de opinión – favorables o desfavorables – hacia ciertos temas de actualidad. Una vez instaurada la tendencia mediática, las personas díscolas con la misma callan como tumbas ante el rechazo social que su crítica suscita. Los «Mass Media», por su parte, incrustan en la sociedad mensajes derivados de los partidos políticos. Mensajes, en su mayoría, afines a sus líneas editoriales. Así las cosas, los críticos se convierten en seres incómodos para el sistema. Seres, como les digo, que en muchas ocasiones; prefieren «hacerse el muerto» que nadar contracorriente.

En las elecciones del año 1993, los medios de comunicación – afines a la derecha – insertaron en el ideario colectivo la ecuación: «corrupción igual al partido socialista». Esta ecuación, como recordarán, activó la «espiral del silencio» que les comentaba más arriba. Ser socialista, en la España de los Roldanes, Veras y Barrionuevos, implicaba ser cómplice de las corruptelas del momento. Así las cosas, muchos felipistas prefirieron «callar o mentir de cara a las encuestas» que manifestar su ideología. En las elecciones del 26-J ha ocurrido algo parecido a las urnas de los noventa. Los medios de comunicación – afines a Podemos – han sido los principales causantes del «fracaso de las encuestas». Lo han sido, queridísimos lectores, porque han vendido tanto el «sorpasso» de Podemos, que han activado – intencionalmente o no – la espiral del silencio. Una espiral que ha servido para que un millón y pico de votantes hayan sido infieles a lo dicho en las encuestas.

Fuente: http://elrincondelacritica.com/2016/06/30/sobre-encuestas-y-podemos/


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