Luces, luces, estrellas…
Cómo cada año, los ayuntamientos de todos los pueblos de este país, y creo que de muchos otros, repiten el «sagrado» ritual del encendido de las luces de Navidad, que podríamos traducir en el gasto superfluo de millones de euros, y todo para obnubilar a millones de personas… Es sabido…
12/12/2016
