André Abeledo Fernández •  Opinión •  14/12/2025

Nobel de la Paz para Machado, un ridículo esperpento hasta el final

Los presidentes de Panamá, Ecuador, Paraguay y Argentina viajan a Oslo como invitados de María Corina Machado, lo mejor de cada casa sin lugar a duda, la reunión de siervos del amo Trump y del criminal Netanyahu esta casi al completo.El refranero nos lo dice: «dime con quién andas y te diré quién eres». 

Los presidentes latinoamericanos que han sido invitados personalmente por María Corina Machado a la ceremonia del Nobel de la Paz, o mejor dicho el premio de la desvergüenza: son el panameño José Raúl Mulino, el ecuatoriano Daniel Noboa, el paraguayo Santiago Peña y el argentino Javier Milei. 

«A veces uno sabe de que lado estar, simplemente viendo quienes están al otro lado» dijo Leonard Cohen. Donald Trump, Benjamín Netanyahu y sus lacayos son los grandes apoyos de María Corina Machado y la oposición venezolana.

Las protestas en Oslo contra la entrega del Nobel de la Paz a María Corina Machado demuestran que el pueblo noruego no se dejó engañar. 

Algún día tal vez sepamos cuál es el precio que tuvieron que pagar Donald Trump y Benjamín Netanyahu para que Machado recibiese el Nobel de la Paz, cual fue el precio del comité que entrega el Nobel, porque es coste para Noruega y el premio Nobel es dejar al premio enterrado en el barro para siempre.

Han querido usar el Nobel para resucitar un cadáver político y ahora tenemos dos cadáveres políticos, el Nobel de la Paz y María Corina Machado. 

Querían usar el premio Nobel para lavar la imagen de Machado y la oposición venezolana después de sus peticiones de invasión extranjera, sus llamadas a golpes de Estado, su intento de provocar una guerra civil, sus exigencias de sanciones económicas, bloqueos y sabotajes para torturar al pueblo venezolano, sus amenazas de acciones terroristas y magnicidios. Pero solo han conseguido ensuciar el Nobel con una mancha imborrable.

Este último acto de la entrega del Novel de la desvergüenza ha sido la guinda del pastel, lo peor de cada casa invitado junto a la familia y compañeros opositores del nivel de Machado, anuncio de una rueda de prensa que sabía que no iba a dar, anuncio de recogida de premio, ahora voy, ahora no estoy, usando una vez más los medios de comunicación para tener una presencia que no merece y un peso que ni tiene, ni tendrá nunca. No se podía hacer peor, se siguen cubriendo de gloria.


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