Lois Pérez Leira •  Opinión •  12/10/2026

El derecho a decidir frente a la imposición colonial: Argelia, el Sáhara Occidental y la legalidad internacional

​La historia de los pueblos no se escribe con las imposiciones del ocupante ni con las componendas de despachos geopolíticos alineados con el statu quo. Frente al intento persistente de sofocar la causa del pueblo saharaui y dar por zanjada la ocupación militar del Sáhara Occidental mediante salidas unilaterales, la reciente intervención del ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Ahmed Attaf, reestablece una verdad fundamental que la comunidad internacional no puede seguir silenciando. Desde el Sovintern manifestamos nuestro respaldo firme y decidido a la posición reafirmada por la diplomacia argelina, sosteniendo que la cuestión del Sáhara Occidental es, en su esencia innegable, un proceso de descolonización inconcluso, y que cualquier solución política justa debe pasar de forma innegociable por el ejercicio real del derecho a la autodeterminación y el consentimiento explícito del Frente POLISARIO.

​En los últimos tiempos hemos asistido a intentos sistemáticos por presentar la propuesta de autonomía marroquí como el único punto de llegada predeterminado del proceso. Esta narrativa busca despojar al conflicto de su naturaleza jurídica y moral, pretendiendo que la voluntad popular es un concepto prescindible. Coincidimos plenamente con la categorización formulada por la diplomacia argelina al recordar que, cuando se trata de descolonización, el derecho a la autodeterminación constituye la regla fundamental y la referencia inamovible de todo el proceso. Prescindir de esta premisa no solo viola la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, sino que sienta un precedente nefasto para todas las naciones del Sur Global que defienden su soberanía e integridad territorial frente al expansionismo.

​Reconocemos el papel del Gobierno argelino al acudir al proceso de conversaciones abierto este año con voluntad constructiva pero fijando límites éticos infranqueables. Participar en la mediación internacional no significa convalidar un hecho consumado, sino exigir que Naciones Unidas cumpla con el mandato para el que fue convocada: permitir que la población saharaui decida su destino mediante mecanismos democráticos e inalienables. La estabilidad, la seguridad y la cooperación real en la región del Magreb no se construirán jamás sobre la base del atropello a la soberanía de una nación; la paz duradera solo puede ser hija directa de la justicia y de la legalidad internacional.

​Por todo ello, desde el Sovintern hacemos un llamamiento a las organizaciones populares, movimientos antiimperialistas y Gobiernos comprometidos con la justicia global a cerrar filas en torno a estos principios. Es imprescindible rechazar cualquier fórmula que pretenda sustituir el derecho a decidir por una asimilación forzosa, así como exigir garantías a las partes para que la negociación directa entre Marruecos y el Frente POLISARIO respete la igualdad de condiciones. El mapa del mundo no debe ser dibujado por la impunidad territorial ni por el chantaje diplomático, y la lucha del pueblo saharaui por su independencia sigue tan viva e innegociable como el primer día.

Coordinador Regional del Sovintern


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