Redacción •  Vivienda •  29/09/2026

Sumar acepta íntegramente las exigencias del Sindicato de Inquilinas junto a otras formaciones de la izquierda, y presionan al PSOE a pocas horas del Consejo de Ministros

  • En las últimas horas, en plena ventana clave de negociación, el Sindicato de Inquilinas mantiene una postura firme: rechaza una versión «descafeinada» del decreto y exige la aprobación íntegra del llamado «decreto Maricarmen».
  • El sindicato rechaza de forma expresa que el PSOE pretenda sustituir las reformas estructurales por bonificaciones fiscales. Su portavoz, Alicia del Río, ha señalado que no aceptarán «migajas ni medidas vacías» y ha advertido de que si el martes se aprueba un decreto «descafeinado», será «una pantomima de los especuladores».
Sumar acepta íntegramente las exigencias del Sindicato de Inquilinas junto a otras formaciones de la izquierda, y presionan al PSOE a pocas horas del Consejo de Ministros

El nuevo decreto de vivienda que el Gobierno lleva este martes al Consejo de Ministros llega marcado por una profunda fractura en el seno de la coalición y por la presión coordinada de todas las formaciones a la izquierda del PSOE. Sumar ha decidido alinearse sin matices con las reivindicaciones del Sindicato de Inquilinas —que mantiene una acampada en la Puerta del Sol desde hace días— mientras ERC y EH Bildu han elevado el tono para exigir un texto «ambicioso» y advierten de que las medidas son «irrenunciables».

Sumar: «Nos vamos a plantar si no lleva todas las medidas»

La formación de Yolanda Díaz ha asumido como propias las reivindicaciones del Sindicato de Inquilinas y ha trasladado al PSOE un nuevo borrador que las incorpora. Las dos exigencias que Sumar califica de irrenunciables son la renovación automática de los contratos de alquiler y la regulación del alquiler de habitaciones, medidas que, según la formación, el PSOE aún no ha aceptado.

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha sido tajante sobre la posición de su formación: «Vamos a negociar hasta el último momento y no vamos a avalar algo que se queda a medias». En declaraciones previas, García había advertido que se van a «plantar nuevamente» antes del Consejo de Ministros si el real decreto «no lleva todas las medidas íntegras», porque no quieren «medias tintas, eslóganes vacíos y soluciones a la vivienda» que no han funcionado.

No vamos a dar por bueno un decreto que no esté a la altura de la emergencia que vivimos. Prórroga de alquileres, protección de desahucios, regulación de temporada y por habitaciones y el fin del fraude turístico. Sí o sí.

— Yolanda Díaz (@yolandadiaz.bsky.social) 28 de septiembre de 2026 a las 9:37

La ministra de Sanidad también ha resumido los puntos que, a su juicio, deben formar parte del decreto: «Fin de los desahucios, regular las habitaciones y los alquileres de temporada, congelación de los precios y prórroga automática de los contratos». Y ha añadido: «No vamos a poner solución al problema de la vivienda si ponemos parches, como se ha hecho durante tanto tiempo».

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha insistido en que el decreto «tiene que salir» y ha apelado directamente a la movilización social: «Creo que la calle ya ha hablado». «Estamos condenando a una generación de jóvenes a no tener futuro. El futuro de la gente joven no puede ser compartir un piso o una habitación. Esto no es una sociedad como en la que vivimos en el siglo XXI, que hay riqueza suficiente para que dejen de ganar un poquito menos quienes se están forrando con el alquiler en España. Basta ya», ha declarado.

Díaz ha sido explícita sobre lo que exige a su socio de Gobierno: «Queremos un real decreto que le meta mano a los fondos buitre, que diga que ya está bien de esos fondos de inversión, que no tributan impuestos en nuestro país y que se están forrando a lomos de la gente trabajadora». Y ha advertido: «No queremos contentar a la derecha. La derecha que se retrate votando y nosotros movilizándonos».

El portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, ha resumido la posición de su grupo: «Hay tres cosas sobre las que estamos insistiendo al PSOE y que todavía no las tenemos cerradas del todo», aunque confía en alcanzar «un acuerdo que tiene que estar a la altura de lo que nos pide la calle y de la misma manera digo que si se produce será por el empuje de lo que está ocurriendo en la Puerta del Sol».

Ya no valen ni medias tintas ni parches. O se está con la especulación o se está con las familias.

— Sumar (@movimientosumar.es) 28 de septiembre de 2026 a las 9:38

🏠👥 Hay que rescatar a la gente trabajadora que se deja más de medio sueldo por un techo. 🫴🏻❌ Ni una exención, ni una paguita, ni una ayuda para quien se lucra con la necesidad de otros y otras, sin trabajar. La vivienda es un derecho. Se acabó la fiesta del rentismo.

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— Enrique Santiago (@enriquesantiago.bsky.social) 28 de septiembre de 2026 a las 16:17

EH Bildu: «Las medidas que plantea el Sindicato son justas y razonables»

El portavoz adjunto de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute, ha respaldado explícitamente las reivindicaciones del Sindicato de Inquilinas: «Las medidas que está planteando el Sindicato son justas y razonables. La prohibición de los desahucios sin alternativa habitacional es una cuestión de humanidad y una exigencia democrática básica».

Matute ha exigido «respuestas políticas y legislativas a la altura de la emergencia habitacional» y ha pedido «redoblar esfuerzos para que el derecho a la vivienda se imponga sobre cualquier lógica especulativa». Sobre la protección frente a desahucios, ha advertido: «Trocear la protección frente a desahucios, no es aceptable».

El dirigente de EH Bildu ha emplazado a garantizar que «quien accede a una vivienda en régimen de alquiler, no tenga que vivir con la espada de Damocles continua para saber si al año siguiente va a poder seguir viviendo ahí». Y sobre los alquileres de temporada, ha denunciado que «se han convertido en la vía de escape para que el rentismo se siga imponiendo sobre la necesidad de vida digna de la gente, para que unos pocos sigan haciendo mucho dinero a costa de todos».

Matute ha hecho un llamamiento a la «responsabilidad histórica» de los grupos parlamentarios y ha asegurado que EH Bildu «va a remar y a empujar con toda la fuerza y determinación» para que estas reivindicaciones «no queden solo en bonitas palabras, sino que sean realidades plasmadas en el BOE». «Somos conscientes de la complejidad de la aritmética parlamentaria, pero también de la magnitud del problema. EH Bildu está dispuesto a hacer esfuerzos para alcanzar consensos. Lo que pedimos al resto de fuerzas es que hagan lo mismo y que escuchen lo que la ciudadanía está reclamando en las calles», ha sostenido.

El derecho a la vivienda por encima de cualquier logica especulativa. Frente a los desmanes de los fondos buitre, ambición, determinación, altura de miras y responsabilidad. Para que quienes hacen negocio a costa de la dignidad de la gente no encuentren en las instituciones agentes silentes.

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— Oskar Matute (@oskarmatute.bsky.social) 28 de septiembre de 2026 a las 21:34

ERC: «La calle pide medidas de izquierda, estructurales»

La diputada de ERC ha exigido al Ejecutivo que el decreto de vivienda «sea lo más parecido posible al que plantea el Sindicato de Inquilinos» y ha pedido, en clara referencia a Junts y los grupos de derecha, que tengan «altura de miras» para convalidarlo cuando llegue a la Cámara Baja.

Su mensaje ha sido inequívoco: «La calle pide medidas de izquierda, estructurales y los partidos que las han estado bloqueando deben saber en qué momento histórico se está y deben decidir de qué lado quieren estar».

«El decreto nacerá muerto si no incluye las exigencias mínimas del Sindicato de Inquilinas»

El resultado es un decreto que nace con el respaldo incierto incluso antes de ser aprobado. Sumar ha advertido de que si el texto no recoge íntegramente las exigencias del Sindicato de Inquilinas, el decreto «nacerá muerto». Junts, por su parte, ha dejado claro que las medidas intervencionistas que satisfacen a la izquierda son exactamente las que le alejan de dar su apoyo.

Mientras tanto, la acampada en la Puerta del Sol se mantiene y el Sindicato de Inquilinas ha advertido de que no levantará la protesta si el texto final no recoge sus reivindicaciones.

Aunque el Gobierno haga alguna concesión, si no es la versión íntegra que exigen, la acampada en la Puerta del Sol continuará y no se descarta extenderla a otras ciudades.


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