El Partido Verde reclama que convivir con animales no sea una barrera para acceder a una vivienda
- Joserra Becerra defiende en el Congreso que el reconocimiento de los animales como seres sintientes debe trasladrse a la legislación sobre alquileres.
- El director general de Derechos de los Animales advierte de que las restricciones pueden provocar separaciones forzadas y, en los casos más graves, el abandon.

El Partido Verde ha reclamado una revisión de la legislación sobre alquileres para evitar que las personas que conviven con animales de compañía tengan que elegir entre acceder a una vivienda o conservar un vínculo que forma parte de su proyecto de vida.
Así lo ha defendido el director general de Derechos de los Animales, y coportavoz del Partido Verde, Joserra Becerra, durante la apertura de la jornada Alquiler con animales de compañía: Abre la puerta, celebrada este lunes en la Sala Clara Campoamor del Congreso de los Diputados y organizada por FAADA.
“El derecho a la vivienda es fundamental, pero también lo es poder compartir la vida con nuestros seres queridos. A veces se olvida que algunos de esos seres queridos no son personas, sino animales”, ha señalado Becerra.
El representante del Partido Verde ha explicado que los animales de compañía forman parte de millones de hogares y mantienen vínculos afectivos con las personas con las que conviven. Por ello, las dificultades para encontrar una vivienda que admita animales no pueden tratarse como un asunto exclusivamente privado entre propietarios e inquilinos.
“Cuando las barreras para acceder a una vivienda impiden que una persona siga conviviendo con su animal, pueden producirse situaciones que, en última instancia, conduzcan al abandono. Las consecuencias las paga el animal, con su bienestar y, en ocasiones, incluso con su vida”, ha advertido.
Adaptar la legislación a una nueva realidad social
Becerra ha recordado que la reforma del Código Civil aprobada en 2021 reconoció a los animales como seres sintientes. A juicio del Partido Verde y del ministerio, este cambio no debe quedarse en una declaración de principios, sino reflejarse de manera coherente en el resto del ordenamiento jurídico.
Sin embargo, la actual Ley de Arrendamientos Urbanos no ofrece una protección expresa a las familias que conviven con animales y permite que los contratos de alquiler incluyan restricciones impuestas por la propiedad. Esta situación puede obligar a muchas personas a ocultar la existencia del animal, renunciar a una vivienda o separarse de él.
“Tenemos que encontrar la manera de que el reconocimiento de los animales como seres sintientes, ya incorporado al Código Civil, tenga también consecuencias efectivas en la regulación del alquiler. No es fácil, pero es imprescindible”, ha afirmado Becerra.
El Partido Verde considera necesario abrir este debate en el Congreso y buscar una solución legislativa que responda a una realidad social cada vez más extendida. La convivencia con animales no puede convertirse en una nueva forma de exclusión residencial, especialmente en un momento en el que el acceso a la vivienda resulta cada vez más difícil para una parte importante de la población.
Las familias multiespecie también necesitan protección
Durante su intervención, Becerra ha defendido que las denominadas familias multiespecie deben ser tenidas en cuenta tanto por las políticas de vivienda como por los servicios sociales y los recursos asistenciales.
Las personas que necesitan acceder a alojamientos de emergencia, centros de acogida u otros servicios de asistencia encuentran con frecuencia obstáculos para hacerlo acompañadas de sus animales. Esa separación puede llevarlas incluso a rechazar la ayuda disponible, debido al temor de tener que abandonar al animal con el que conviven.
La jornada ha servido también para presentar el proyecto MiCasaEsTuCasa, incluido en el Programa Mejores Amigos de FAADA, que visibiliza las barreras que encuentran las familias con animales de compañía en el mercado del alquiler y promueve una vivienda más inclusiva.
Becerra ha situado este asunto dentro de una agenda más amplia destinada a incorporar la protección animal en diferentes ámbitos de la vida cotidiana. Entre los trabajos actualmente en marcha ha mencionado la mejora de la seguridad de los animales en los vehículos particulares, la homologación de los dispositivos utilizados para transportarlos, el acceso de los perros de asistencia al transporte aéreo y la elaboración de un protocolo para atender a los animales en situaciones de emergencia.
“Lo que ya está en la calle debe entrar también en las instituciones. El legislador tiene que conocer esta realidad, escucharla y actuar en consecuencia”, ha concluido Joserra Becerra.
