Presentada la primera querella en España contra el franquismo por el exilio forzado
Las nietas de Luis Robles, militante de la CNT, que tuvo que huir de Barcelona por la entrada del ejército franquista han presentado la primera querella por el exilio forzado al que se vio obligado su abuelo.

Las hermanas Sonia Isabel y Silvia Garófalo Robles presentaron el pasado 15 de abril ante los Tribunales de Instancia de Barcelona -Sección de Instrucción- una querella criminal por su abuelo Luis Robles Francisco que sufrió el exilio a la República de Francia, como forma de deportación o desplazamiento forzado en febrero de 1939, como consecuencia del levantamiento militar ocurrido el 18 de julio de 1936 contra el Gobierno legítimo de la II República española.
Luis Robles Francisco, obrero de la construcción y militante de la CNT-FAI en Barcelona, residía en la ciudad junto a su esposa, Enriqueta Millán, cuya familia regentaba un negocio de tapicería en la Rambla que acabaron perdiendo. La entrada de las tropas sublevadas lideradas por Francisco Franco en Cataluña y la represión contra los leales a la República obligaron a decenas de miles de personas, entre ellas a Luis Robles, a exiliarse a Francia.
En territorio francés fue internado en los campos de refugiados de Argelès-sur-Mer, Saint Cyprien y Le Vernet, donde padeció duras condiciones de hacinamiento, escasez y falta de atención sanitaria. Durante la Segunda Guerra Mundial fue forzado a trabajar para la Organización Todt, vinculada al régimen nazi, de la que logró escapar para integrarse en el “Batallón del Río”, participando en acciones contra las fuerzas ocupantes en Francia. En 1952 continuó en el exilio fijando su residencia en la República Argentina hasta su fallecimiento que se produjo en abril de 1984.
La querella que se presenta califica los hechos objeto de denuncia como crímenes contra la humanidad, puesto que la deportación o el desplazamiento forzado de Luis Robles se efectuó en un contexto de ataque generalizado y sistemático contra la población civil. Se dirige contra la totalidad de miembros del Ejército del Estado español que se alzaron en armas el 18 de julio de 1936 contra el Gobierno legítimo de la II República y contra todas las personas que formaron parte del Gobierno del Estado español desde el mes de abril de 1939 hasta el mes de noviembre de 1975. También se dirige contra todas aquellas personas que formaron parte del Juzgado Militar que procesó al abuelo de las querellantes, D. Luis Robles Francisco, por un delito de “Auxilio a la Rebelión”,
Estos hechos forman parte de la violencia ejercida por los militares sublevados contra la II República española durante la Guerra Civil española (1936–1939), que provocó el exilio de cientos de miles de personas. A lo largo del conflicto armado provocado por el golpe de estado fascista, se sucedieron diversas oleadas: unas 20.000 personas huyeron a Francia tras la caída de Irún y San Sebastián, cifra que ascendió a 125.000 con el derrumbe del frente Norte en 1937. Posteriormente, cerca de 25.000 combatientes cruzaron la frontera tras la caída del frente de Aragón, mientras que a finales de 1938 se contabilizaban unos 40.000 refugiados españoles en Francia.
La mayor salida se produjo con la invasión de Cataluña por el ejército franquista -1939-, cuando cerca de medio millón de personas —entre combatientes, personal político y civiles— se exiliaron. Muchos fueron internados en campos de trabajo y concentración, y tras la ocupación de Francia en 1940 algunos fueron deportados a la Alemania nazi. Se estima que alrededor de 9.000 españoles fueron recluidos en campos de concentración y exterminio, de los cuales más de 5.000 fallecieron antes de la liberación aliada, mientras que otras 12.000 personas lograron huir desde los puertos levantinos hacia el Norte de África en los últimos días de la guerra.
Esta querella forma parte de las más de 125 querellas criminales presentadas en el conjunto del Estado español exigiendo la investigación y enjuiciamiento de los crímenes contra la humanidad cometidos por la dictadura franquista. La inmensa mayoría de dichas acciones judiciales han sido archivadas por los Tribunales, manteniéndose a día de hoy de forma inequívoca las políticas de impunidad implementadas por el conjunto del Estado desde la época de la Transición.
Con la presentación de esta querella, desde CEAQUA, interpelamos una vez más a los tres poderes del Estado para que de una vez por todas adopten todas las medidas necesarias para revertir unas políticas de impunidad contrarias al Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
Sirva su presentación de sentido homenaje a todas aquellas personas que como consecuencia del golpe de estado fascista tuvieron que abandonar su país.
Relato de hechos
Luis Robles Francisco, nacido en Berga, provincia de Barcelona, el 26 de agosto de 1905 desarrolló su trabajo como obrero de la construcción, militando en el sindicato anarquista CNT-FAI. Residente en Barcelona, su esposa, Enriqueta Millán, junto a su familia era titular de un negocio de tapicería situado en la Rambla de dicha localidad que finalmente perdieron.
Desde el primer momento en el que se produjo el golpe de estado por parte de un sector del Ejército contra el Gobierno legítimo de la II República (18 de julio de 1936), el Luis Robles Francisco se integró en las milicias populares que se conformaron como respuesta, para posteriormente integrarse en el Ejército regular del Gobierno republicano.
Ante el avance de las tropas golpistas lideradas por el General Francisco Franco, su entrada en Cataluña y la represión generalizada contra todas las personas leales al Gobierno republicano, Luis Robles, junto a decenas de miles de personas, cruzó la frontera hacia Francia por la localidad de Puigcerdá.
Inicialmente en territorio francés, conjuntamente con miles de españoles, fue internado en el campo de refugiados de la localidad francesa de Argelès-sur-Mer, y posteriormente trasladado a los campos de Saint Cyprien y Le Vernet. Como refugiados políticos en dichos campos sufrieron hacinamiento, escasez de alimentación, insalubridad, frío, deficiente asistencia sanitaria, etc….
Durante la II Guerra Mundial fue incorporado de manera forzada a la realización de trabajos para la Organización Todt, dependiente de las fuerzas armadas alemanas del régimen nazi para la construcción de infraestructuras militares. Pudo escapar y colaborar activamente con el denominado “Batallón del Río” participando en diferentes acciones contra las fuerzas ocupantes de la República de Francia.
Finalizada la II Guerra Mundial el Luis Robles continuó residiendo en Francia y pudo reunirse con parte de su familia. Durante su estancia en Francia falleció en Barcelona su hija mayor, Juana, sin que pudiera asistir al sepelio debido a su condición de exiliado y refugiado político.
Durante los años subsiguientes participó en la reconstrucción de diversas ciudades francesas, Toulon, Toulouse, Marsella y Niza, organizándose con otros exiliados españoles en cooperativas de trabajo asociado.
En el año 1952 junto con su familia se trasladó a la República Argentina en la que fijaron definitivamente su residencia. No podía regresar al Estado español, pues había sido declarado en rebeldía en un proceso que se siguió contra él en la jurisdicción militar por delito de “auxilio a la rebelión”, y no existían ni se deban las condiciones de seguridad para que el regreso se efectuara con suficientes garantías de que no iba a ser objeto de ningún tipo de represión.
