Redacción •  Internacional •  20/09/2026

Berlín vota hoy con la vivienda en el centro del campo de batalla electoral, con Elif Eralp (Die Linke) como favorita en los sondeos

  • La capital alemana acude este domingo a las urnas en unos comicios marcados por el desgaste de la Gran Coalición, el encarecimiento de los alquileres y el auge de la ultraderecha. Die Linke, con una campaña de estilo neoyorquino, se disputa el primer puesto con la CDU.
  • Los sondeos de cara a las elecciones de Berlín de este domingo (20 de septiembre) dibujan un escenario de enorme  igualdad con Die Linke por encima de CDU en la parte alta y un ascenso significativo de la ultraderechista AfD. Las encuestas coinciden en que ninguna coalición de dos partidos alcanzaría la mayoría, por lo que el próximo gobierno dependerá de complejas negociaciones a tres bandas. Die Linke obtendría el 23% de los votos según el sondeo de ZDF del 11 de septiembre, por 21% de la de la CDU.  El sondeo de INSA del 14 de septiembre sitúa a partido de la izquierda en el 21%, solo un 1% más que la CDU. El consenso general es que Die Linke podría arrebatar por primera vez a la CDU el primer puesto en la capital, mientras que el partido de ultraderecha AfD casi duplicaría su resultado de 2023 (donde obtuvo alrededor del 9%).
Berlín vota hoy con la vivienda en el centro del campo de batalla electoral, con Elif Eralp (Die Linke) como favorita en los sondeos

Berlín no es solo una capital, es una anomalía política en movimiento perpetuo. Este domingo, 20 de septiembre, la ciudad-estado elige un nuevo Abgeordnetenhaus (Cámara de Diputados) en un clima de tensión social inédito desde la reunificación. Las encuestas dibujan un escenario casi inédito: la izquierda berlinesa, Die Linke, podría convertirse por primera vez en la fuerza más votada de la capital, arrebatando ese puesto a una Unión Demócrata Cristiana (CDU) que llega tocada y con un candidato de última hora.

Elif Eralp, la sorpresa de La Izquierda

La protagonista de esta posible campanada es Elif Eralp, una candidata que conecta con la transformación demográfica de la ciudad. De origen turco, Eralp ha centrado su campaña en tres preocupaciones materiales: la vivienda, el precio del transporte y la limpieza de las calles. Su figura ha sido comparada con la del neoyorquino Zohran Mamdani, una inspiración que ella misma ha reconocido.

«Los conservadores intentan crear un conflicto cultural, pero yo quiero hablar de alquileres caros», aseguraba recientemente en un acto en Kreuzberg. «Muchas personas han votado a la AfD a modo de protesta, por temor al descenso social, pero no son los refugiados los culpables del desastre, sino las políticas neoliberales».

Las cifras le dan cierto respaldo a su discurso. Según la última encuesta de Forschungsgruppe Wahlen para la ZDF, publicada el 11 de septiembre, Die Linke aventajaba ligeramente a la CDU (23% frente al 21%), un retroceso de más de siete puntos para los conservadores respecto a 2023. Otras proyecciones sitúan a la formación de izquierdas en torno al 22% de los votos, mientras que el partido de ultraderecha, Alternativa para Alemania (AfD), escalaría hasta el 18%.

Una campaña de asambleas de inquilinos

El éxito de Eralp no es casual. Raúl Pérez, experto en política alemana, lo atribuye a tres factores: su énfasis en la vivienda tanto en redes como en mítines, un aparato electoral robusto (Die Linke es el partido con más militantes de Berlín, más de 18.000) y su política a pie de calle. «Están haciendo asambleas de inquilinos para revisar las subidas de alquiler y los gastos adicionales», explica.

La candidata ha prometido tomar medidas contundentes contra el mercado inmobiliario. Su propuesta estrella es la expropiación de grandes inmobiliarias, una medida que responde al referéndum de 2021, donde el 59% de los berlineses votó a favor de nacionalizar las empresas con más de 3.000 viviendas. Sin embargo, Eralp ha matizado que llevarían tiempo. La CDU, por su parte, ha centrado su mensaje en la seguridad y la continuidad económica.

El 85% de Berlín se aloja en viviendas en alquiler. Actualmente, el precio medio por metro cuadrado de los hogares con un nuevo contrato de alquiler se sitúa, según el índice de 2026, cerca de los 15,7 euros por metro cuadrado, un 56% más que cinco años atrás. Cuando el instituto de investigación Forsa preguntó a finales de agosto a los berlineses por los principales problemas de la capital, casi la mitad (el 49%) mencionó la falta de vivienda. Por detrás situaban la suciedad y la basura, con un 36%, y el crimen y la inseguridad, con un 24%.

Ein bezahlbares und sozial gerechtes Leben gibt’s nur mit uns! Wir machen keine leeren Versprechen, sondern haben einen Plan, wie wir das Leben für alle Menschen besser machen. Am Sonntag kannst du dafür deine Stimme geben: In Berlin & Mecklenburg-Vorpommern Die Linke wählen ❤️

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— Die Linke (@die-linke.de) 18 de septiembre de 2026 a las 11:52

La sombra del apagón y el desgaste de la CDU

El contexto no podría ser más favorable para la izquierda. La CDU afronta la cita sin su rostro más reconocible. El actual alcalde-gobernante, Kai Wegner, renunció a la candidatura en julio tras semanas de presión interna por su gestión de un apagón eléctrico en enero de 2026, provocado por un ataque a la red que dejó a 100.000 personas sin suministro. Wegner reconoció «errores de comunicación» y dio un paso a un lado para no contaminar la campaña.

En su lugar, los conservadores han colocado a Stefan Evers, senador de Finanzas y hombre de aparato. Pero la coalición de gobierno con el SPD, lejos de ser un aval, es percibida por muchos electores como un lastre. Los socialdemócratas, con su candidato externo Steffen Krach, llegan con el desgaste de ser el socio minoritario y con su tradicional fortaleza en la capital en horas bajas.

Una ciudad que ya no se puede pagar

El telón de fondo es una crisis de vivienda que estrangula a la población. A pesar de las medidas del Senado —como la prórroga de la Mietpreisbremse (límite a los alquileres) hasta 2029 o el nuevo sistema de vigilancia de anuncios en portales inmobiliarios que ya detectó posibles infracciones en el 46% de los alquileres en junio—, los precios no dejan de subir. El índice de alquiler de 2026 refleja un incremento medio del 7% en dos años, y en zonas codiciadas de obra nueva las rentas alcanzan hasta 22 euros por metro cuadrado.

La realidad es que Berlín ha visto cómo los alquileres se disparaban un 70% en la última década, una brecha que ni la regulación ni la construcción pública han logrado cerrar del todo. Para muchos votantes, la promesa de Eralp de «mover todas las palancas» para hacer la ciudad asequible de nuevo es la única respuesta tangible a un problema que define su vida cotidiana.

A las 18:00 horas de este domingo, cuando cierren los colegios electorales, Berlín sabrá si ha decidido girar hacia una izquierda combativa y urbana o si, por el contrario, mantiene el rumbo conservador en el último bastión donde la CDU aún resiste en el oeste de Alemania. La única certeza es que la próxima coalición, sea cual sea, tendrá que mirar a los ojos al problema de la vivienda.


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