AFP •  Agencias •  Internacional •  19/01/2020

Trump admite públicamente que ha ordenado el asesinato del líder de Hezbollah Nasrallah

· Un audio publicado por CNN demuestra que Trump dió la orden de asesinar al general iraní cuando creía que estaba reunido con el líder de Hezbollah Hassan Nashrallah.

· El mandatario estadounidense confundió el partido político libanés Hezbollah con la milicia iraquí integrada en la Unidades Populares de Defensa.

Trump admite públicamente que ha ordenado el asesinato del líder de Hezbollah Nasrallah

En un nuevo audio, obtenido y publicado el sábado por la cadena CNN, el presidente estadounidense, Donald Trump, arguye erróneamente que el teniente general iraní Qasem Soleimani estaba manteniendo una reunión con “el líder del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano, Hezbolá, (Seyed Hasan Nasralá)”, luego infiere que con su orden consiguió matar a “dos por el precio de uno”.

El mandatario neoyorquino, en realidad, se refería al “número dos” de las fuerzas populares de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, quién también cayó mártir en la ofensiva estadounidense en Bagdad, capital iraquí, al que confundió con el secretario general de Hezbolá.

Trump también alega que lo que le condujo a ordenar el asesinato del comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán fue que el héroe militar había dicho “cosas malas de EE.UU.”.

La declaración, que ocurrió durante una recaudación de fondos del Partido Republicano en el estado de Florida (sureste de EE.UU.) contradice su previo alegato de que había dado la orden de asesinar a Soleimani por considerarlo una “amenaza inminente”.

“¿Cuánto tenemos que escuchar (cosas malas)?”, cuestiona el magnate republicano ante sus correligionarios en una cena realizada el viernes en una de sus propiedades en Florida.

El inquilino de la Casa Blanca hacía alusión, en concreto, al ataque con drones que mandó ejecutar para segar la vida del hombre que, según los propios estadounidenses, era el militar más importante del oeste de Asia, junto con otras figuras castrenses, como Al-Muhandis.

En numerosas ocasiones, tanto Trump como sus funcionarios, han dicho que EE.UU. realizó el ataque relámpago el 3 de enero contra Soleimani y sus 9 compañeros porque iban a emprender planes en contra de los intereses de Washington en la región.

Han sostenido, además, que el teniente general iraní y sus camaradas, actores claves en la lucha antiterrorista tanto en Irak como en Siria, tenían planeado asaltar embajadas norteamericanas en el Asia Occidental; sin embargo, el propio secretario de Defensa de EE.UU., Mark Esper, dijo en su momento que “no había una sola evidencia de ello”.

Ante el asesinato por EE.UU. del noble general iraní, a Teherán no le temblaron las manos en responder, así el 8 de enero Irán lanzó misiles balísticos contra dos bases estratégicas estadounidenses en Irak: la base aérea Ain Al-Asad, en la provincia de Al-Anbar, y otra en Erbil, capital de la región del Kurdistán iraquí.


Estados Unidos /  Líbano /  Trump /