Patrimonio frena una planta de biometano en Silleda mientras crece el rechazo en el Deza

La Dirección Xeral do Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia ha emitido un informe desfavorable al proyecto de planta de biometano previsto en el polígono industrial de Silleda. El organismo concluye que la actuación es incompatible con la protección del patrimonio cultural y con la conservación del trazado histórico del Camino de Santiago.
El dictamen señala que la parcela elegida se sitúa dentro del ámbito histórico de la Vía de la Plata o Camino Mozárabe. En este contexto, la Ley 5/2016 de patrimonio cultural de Galicia prohíbe expresamente la implantación de instalaciones destinadas a la gestión de residuos en estas áreas protegidas.
Petición al empresariado de la comarca
De forma paralela, colectivos sociales han remitido un escrito a la Asociación de Empresarios del Deza (AED) solicitando que deje de respaldar proyectos de este tipo. En el documento advierten de posibles efectos negativos sobre actividades como el turismo, la hostelería y los servicios vinculados al medio rural.
Como ejemplo, mencionan el caso de Belinchón, donde pueden consultarse reseñas de visitantes sobre el impacto ambiental.
Preocupación en el entorno de Agolada
Las críticas también se extienden a posibles ubicaciones en Agolada. En el área señalada existen establecimientos hosteleros, así como el Pazo de Eidián —datado en el siglo XVI— y proyectos de turismo de naturaleza como “As Perseidas de Traspenas”, sobre el que puede ampliarse información en este reportaje sobre el proyecto de camping de lujo.
Los colectivos consideran que la instalación de una planta industrial de gran capacidad podría condicionar la actividad económica de estos negocios y limitar nuevas iniciativas.

Recogida de firmas y acciones municipales
La movilización ciudadana se ha traducido en la presentación de escritos en todos los ayuntamientos del Deza, acompañados de 2.949 firmas en contra de la implantación de macroplantas de biometano. Las solicitudes, impulsadas junto a asociaciones ecologistas, instan a los consistorios a utilizar herramientas legales para impedir estos proyectos.
Entre las medidas planteadas figuran la denegación de informes urbanísticos por motivos ambientales o la aprobación de ordenanzas específicas que restrinjan este tipo de instalaciones.
Referencias a otras localidades
Los colectivos también recogen testimonios de municipios donde ya operan plantas de biogás o biometano. En Casasbuenas, su alcalde ha advertido a otras localidades, como recoge este artículo sobre las advertencias a Llanos del Caudillo.
También se difunden testimonios audiovisuales sobre olores y molestias y una información periodística sobre denuncias vecinales.
Por su parte, el anterior regidor de Balsa de Ves explicó el impacto en su municipio en esta noticia sobre las consecuencias económicas de la planta, además de otros testimonios en vídeo sobre empleo y despoblación y experiencias locales adicionales.
Asimismo, se citan antecedentes como esta información sobre modificaciones en una planta de biogás en Soria.

Reacciones en otros municipios gallegos
El posicionamiento institucional frente a estas infraestructuras también se ha dejado ver en distintos puntos de Galicia. Ayuntamientos como A Laracha, Culleredo y Cerceda han trasladado su postura en informaciones recientes, como este rechazo político y social en A Laracha, la respuesta institucional en Culleredo y la posición del Concello de Cerceda.
En este contexto, el informe de Patrimonio sobre Silleda introduce un elemento determinante en la tramitación del proyecto, al situar la protección del Camino de Santiago como un factor clave en la toma de decisiones sobre este tipo de iniciativas.
