El centro de Madrid grita: “Madrid sin caza”
- La movilización ciudadana da inicio a una estrategia conjunta contra la nueva Ley de Caza de la Comunidad de Madrid.

El centro de Madrid se ha llenado hoy de color, canciones y un mensaje claro: la caza no representa a la inmensa mayoría de la población madrileña. Cientos de personas han respondido a la llamada de la plataforma Madrid sin caza para dar el pistoletazo de salida a un movimiento ciudadano abierto, ilusionado y dispuesto a trabajar para frenar la nueva Ley de Caza que se votará el próximo 18 de junio en la Asamblea de Madrid.
“El 99% de la población madrileña es no cazadora pero va a sufrir la imposición de menos del 1%”, han recordado los portavoces de Madrid sin Caza, integrada por la Plataforma Ecologista Madrileña, la Asociación Empatía y la Plataforma No a la Caza NAC. La manifestación no es un fin, insisten, sino el arranque de una estrategia de colaboración abierta a todas las personas y colectivos hartos de los abusos de la caza.
Lo que plantea la nueva ley
La futura Ley de Caza y Pesca Fluvial de Madrid —la primera de la región, que sustituirá a normas franquistas de 1970 y 1942— ha sido redactada durante tres años en colaboración con el lobby cinegético, sin contar con los sectores no cazadores (ecologistas, animalistas, vecinos, deportistas, etc).
Entre sus puntos más polémicos destacan la ampliación de especies cazables: de 24 a 31, incluyendo aves acuáticas y limícolas en declive o muy escasas en la Comunidad de Madrid, como ganso, ánade silbón o agachadiza común y chica; recuperación de prácticas cruentas como la caza con señuelos vivos (paloma con cimbel, perdiz con reclamo); autorización de drones, dispositivos térmicos y visión nocturna para localizar animales, eliminando casi cualquier posibilidad de huida; uso masivo de perros de rehalas (hasta 500 por montería), con graves riesgos de estrés, lesiones y abandono, y sin la protección de la Ley de Protección Animal, y penalización del acceso de personas no cazadoras a caminos públicos, márgenes de ríos y zonas de caza bajo el ambiguo concepto de “dificultar el legítimo aprovechamiento cinegético”.
Un mensaje de unidad y esperanza
Los convocantes quieren transmitir ánimo y seguridad: la ley no está aprobada aún, y la movilización ciudadana puede frenar sus aspectos más lesivos. “Esta manifestación es solo el primer paso”, han señalado. “Invitamos a sumarse a quienes estén hartos de que los intereses de un lobby que representa a una minoría se impongan al derecho de la mayoría a disfrutar de la naturaleza, a los derechos animales y a unos ecosistemas sanos”.
