Redacción •  Actualidad •  22/04/2026

Europa Laica premia a Héctor de Miguel por su defensa de la libertad de expresión frente al acoso judicial de organizaciones integristas religiosas

El humorista Héctor de Miguel, recibe el primer Premio de Laicismo y Libertad de Conciencia «Belén de Sárraga – Gonzalo Puente Ojea» en el marco del II Congreso de Europa Laica, celebrado en Almagro con motivo del 25 aniversario de la asociación.

Europa Laica premia a Héctor de Miguel por su defensa de la libertad de expresión frente al acoso judicial de organizaciones integristas religiosas

La modalidad de divulgación del laicismo en TikTok, dotada con 400 euros, fue para Miguel Ángel Ojeda García, por su vídeo «Impuestos opacos», reconocido un falso documental elaborado con inteligencia artificial por su capacidad para acercar al público general, con un lenguaje sencillo y riguroso, los principios del Estado laico.

Europa Laica celebró en el Parador de Almagro la primera edición de los Premios de Laicismo y Libertad de Conciencia «Belén de Sárraga – Gonzalo Puente Ojea», el sábado 18 de abril como uno de los actos centrales de su II Congreso, reunido bajo el lema «25 años de laicismo. Por la libertad de conciencia». Estos premios, con vocación de consolidarse como reconocimiento anual, buscan distinguir trabajos, proyectos y trayectorias en defensa del Estado laico y del derecho a la libertad de conciencia.

Los galardones llevan el nombre de dos figuras emblemáticas del laicismo español. Belén de Sárraga (1872–1950), librepensadora, masona y una de las principales activistas laicistas de la primera mitad del siglo XX en España e Iberoamérica, autora de El clericalismo en América (1914). Y Gonzalo Puente Ojea (1924–2017), socio fundador de Europa Laica y su primer presidente de Honor, cuya obra —entre la que destaca La cruz y la corona. Las dos hipotecas de la historia de España (2011)— es un pilar del republicanismo laicista contemporáneo.

Modalidad de divulgación en TikTok

La convocatoria reconoció la capacidad de divulgación del laicismo en redes sociales a través de la modalidad de vídeos en TikTok, dotada con 400 euros. El primer premio recayó en Miguel Ángel Ojeda García por su vídeo «Impuestos opacos», un falso documental elaborado con inteligencia artificial que el propio premiado describió como «un laboratorio de experimentación» para explorar formatos capaces de llevar los valores laicos a las redes sociales. Al recoger el galardón, Ojeda García planteó una reflexión que resonó con los debates del congreso: «las redes sociales son un tablero de juego que está trucado», pero precisamente por eso, argumentó, el movimiento laicista y progresista no puede permitirse estar ausente de ellas. «¿Puede haber soberanía popular en un sitio en el que no esté Rosalía?», preguntó retóricamente, apuntando que ese es hoy el ágora real donde se desplaza el sentido común, y que otros —con agendas muy distintas— ya han tomado la decisión de ocuparlo. Agradeció expresamente a Europa Laica haber convocado un premio «con esta perspectiva», valorando que la organización haya apostado por estar presente en esos espacios. En segundo lugar quedó el vídeo «Don Gildo», de José Antonio Puyol Aguado, y en tercero «¿España es un Estado laico?», de Javier Juan Blanco. La modalidad de investigación, dotada con 700 euros, quedó desierta en esta primera edición.

Premio a la defensa del laicismo y la libertad de conciencia

El galardón más destacado de la velada fue para el humorista Héctor de Miguel, conductor del programa Hora Veintipico en la Cadena SER. Ana Baragaña, vicepresidenta de Europa Laica y copresentadora de la gala, destacó que el premio reconoce «su inquebrantable defensa de la libertad de expresión y su firmeza frente al acoso judicial y mediático por parte de organizaciones integristas religiosas durante el año 2025».

Miguel Ángel López, coordinador de Andalucía Laica, copresentador y promotor de los premios, explicó que Héctor de Miguel fue objeto de un asedio sistemático por parte de la organización ultracatólica Abogados Cristianos, que interpuso querellas y denuncias continuadas invocando los artículos 510 y 525.1 del Código Penal español —«leyes de blasfemia encubiertas», en sus palabras—, con el objetivo de silenciar su actividad crítica y satírica. Lejos de amedrentarse, el premiado mantuvo su postura pública y continuó denunciando la injerencia de grupos de presión religiosos en la esfera pública y el uso de los tribunales para hostigar a activistas, artistas y ciudadanos.

El galardonado no pudo estar presente en el acto por un imprevisto de última hora, pero dirigió unas palabras a los asistentes a través de un vídeo proyectado durante la gala. En él agradeció el galardón con emoción y aprovechó para lanzar una reflexión sobre los retos del movimiento laicista: «la laicidad no es algo que tenga presencia en los medios», advirtió, señalando que el laicismo corre el riesgo de ser «adelantado por la derecha, literalmente», y que quizás «es el momento de tomar la iniciativa». Con su habitual sentido del humor, apuntó que quizás el problema es que «no hemos montado una asociación que se llame Abogados Laicos y que denuncie todo el día en los juzgados cosas loquísimas que solo pasan en nuestra cabeza». Para Héctor, los valores laicos son «muy fácilmente defendibles, porque básicamente se trata de yo te respeto a ti y tú me respetas a mí», y lamentó que, pese a esa sencillez de principios, el movimiento no logre todavía la visibilidad que merece. Cerró su intervención deseando que el resto de las jornadas se disfrutaran «haciendo gala de los valores laicos que nos significan y nos dignifican».

Baragaña subrayó que «la laicidad del Estado debe proteger la sátira incluso cuando esta pudiera resultar ofensiva o molesta» y que «la libertad de expresión y la libertad creativa ampara tanto la sátira como la crítica política». López añadió que premiar a Héctor de Miguel «es un acto de justicia y una declaración de principios» y «un mensaje de respaldo a todos aquellos creadores y ciudadanos que sufren el señalamiento de las organizaciones integristas».

El jurado

El jurado estuvo compuesto por Hungría Panadero (Fundació Ferrer i Guàrdia), Antonio del Río (Rivas Laica) y Marichi Paredes (Coordinadora de Uni Laica), junto a los propios presentadores de la gala: Ana Baragaña y Miguel Ángel López.


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