Redacción •  Actualidad •  15/05/2026

FAPACSA muestra disconformidad con la aprobación del mapa de ruido de Algeciras

FAPACSA muestra disconformidad con la aprobación del mapa de ruido de Algeciras

Tras la aprobación definitiva del Mapa Estratégico de Ruido (Fase IV) por parte del Ayuntamiento de Algeciras, diversos colectivos han mostrado su preocupación por la falta de respuesta efectiva a los problemas reales de contaminación acústica en la ciudad.

El documento ha sido aprobado desestimando prácticamente la totalidad de las alegaciones ciudadanas, asociaciones ecologistas…, incluidas las presentadas por Fapacsa, en representación de las asociaciones vecinales y de mayores. Estas alegaciones señalaban cuestiones clave relacionadas con la contaminación acústica, ocasionada por la actividad portuaria, tráfico pesado, máquinas de buques atracados o fondeados, que padece esta ciudad en su conjunto y especialmente su frente litoral desde el Rinconcillo hasta la punta de San García. Así como el del tráfico pesado, actividades industriales molestas y ocio nocturno. Igualmente, FAPACSA insiste en la necesidad de que el Ayuntamiento supervise mediante la instalación de una red de sonómetros que permitan identificar la fuente de la contaminación acústica y actúe en consecuencia para eliminarla.

Aunque el Ayuntamiento defiende que el mapa cumple la normativa vigente, las distintas alegaciones efectuadas por el conjunto de organizaciones, incluida FAPACSA, consideran que el Mapa de Ruidos de la Ciudad adolece de un diagnóstico real de las fuentes de contaminación acústica. Ya que, a pesar del costo que ha supuesto la contratación, se basa únicamente en modelos teóricos y alejado de la realidad cotidiana de los vecinos, limitándose al tráfico rodado en determinadas vías de la ciudad.

Un aspecto especialmente inquietante es que en este Mapa de Ruidos el equipo de gobierno deja fuera la principal fuente de contaminación acústica, que es el Puerto de Algeciras. No basta excusarse en que el Puerto pertenece a otra administración pública. Literalmente, se responde lacónicamente a la alegación de Fapacsa: “Contestación.- El Ayuntamiento es responsable de los emisores acústicos municipales; el resto son responsabilidad de su administración competente, como es el caso del Puerto de Algeciras”. FAPACSA muestra su total desacuerdo con esta inhibición de responsabilidades municipales. La hermandad de la Ciudad con “su Puerto” debe ser recíproca y por ello el Plan de Acción contra el Ruido del Puerto debe fundirse en el Plan de Ruido de la Ciudad. El desequilibrio existente actualmente consentido no puede evitar que, por ley, el ayuntamiento, que es la primera línea de defensa de los ciudadanos frente a la contaminación acústica, mire para otro lado. Su responsabilidad no es solo una cuestión de «buena vecindad», sino una obligación legal derivada de la Ley del Ruido y de la protección de derechos fundamentales (como el derecho a la intimidad y a la salud). FAPACSA, basándose en doctrina del Tribunal Supremo, que ha dictaminado que  las administraciones no pueden escudarse en la competencia de otra para dejar desprotegidos los derechos fundamentales de los ciudadanos (salud e intimidad); requerirá mediante intervención ante el Ministerio de Sanidad la aplicación del Plan estratégico de salud y medioambiente para paliar la inobservancia del Mapa de Ruido de Algeciras de la contaminación acústica que genera la actividad portuaria, así como al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ya que este tiene un papel fundamental, aunque compartido, en la gestión del ruido del Puerto de Algeciras.

Por otro lado, FAPACSA solicitó y reitera que el Mapa de Ruido debe contener un Plan de Acción; aún no se ha desarrollado, sin calendario ni medidas concretas.

En resumen, las alegaciones rechazadas incomprensiblemente han pretendido mejorar la transparencia, que las mediciones de la contaminación acústica sean reales, mayor participación ciudadana y medidas urgentes para proteger la salud pública.

“La contaminación acústica no es un problema técnico, es un problema de salud y de calidad de vida”. Y por ello FAPACSA insiste en la necesidad de que el Ayuntamiento lidere una respuesta coordinada con otras administraciones para abordar un problema estructural que afecta a toda la Ciudad de Algeciras.


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