Pueblos Contra el Extractivismo señala en Bruselas la explotación del territorio por la UE dentro y fuera de sus fronteras
- La red internacional inició su encuentro ayer frente al Parlamento Europeo para denunciar el impulso que ha dado la UE al extractivismo.
- El encuentro se desarrolla del 13 al 15 de mayo y se plantea como un espacio de diálogo, articulación y acción colectiva para profundizar la solidaridad internacionalista.

Una veintena de organizaciones de América Latina y Europa, entre ellas Ecologistas en Acción, han realizado en Bruselas una concentración protesta delante del Parlamento Europeo como acto inicial del II Encuentro Internacional de Pueblos Contra el Extractivismo. La cita se celebra estos días en la capital europea para fortalecer la coordinación y las líneas de acción política y social.
En el encuentro se dan cita líderes y lideresas del Frente Nacional Antiminero y Ecuarunari de Ecuador; del Congreso de los Pueblos, USO y CUT de Colombia; de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo de Tehuantepec de México; y del Observatorio Petrolero Sur y Marabunta de Argentina. También activistas de las resistencias a los proyectos mineros en el Estado español, en especial de comunidades autónomas con proyectos declarados estratégicos por la UE como Galicia, Andalucía, Extremadura o Castilla La Mancha.
La coalición internacional antiextractivista ya denunció en noviembre de 2025, en la Cumbre de los Pueblos de Belém do Pará (Brasil), paralela a la COP30, cómo el discurso de la transición energética y el desarrollo sostenible lleva aparejada una carrera por los materiales críticos (litio, cobalto, níquel, entre otros) que acelera la expansión de la explotación del territorio y refuerza la dependencia.
La celebración del nuevo encuentro en Bruselas, tras el celebrado en Belém el año pasado, quiere señalar cómo las políticas europeas contribuyen a ampliar las fronteras extractivas dentro y fuera de la UE.
El encuentro tiene un carácter político, orientado a la toma de decisiones estratégicas y a la definición de posicionamientos comunes frente al avance del extractivismo a escala global. Se trata de un espacio intercultural, que reconoce, respeta y valora la diversidad de saberes, cosmovisiones y prácticas de los pueblos. También persigue un objetivo movilizador y articulador, vinculándose directamente con las realidades locales de quienes participen buscando impulsar acciones concretas de incidencia, denuncia y resistencia frente a las dinámicas de despojo, proyectándose hacia los territorios y fortaleciendo las luchas en curso.
“En un momento donde el modelo capitalista profundiza sus dinámicas de guerra para sostener el sistema de explotación entre los seres humanos y con la naturaleza, es clave fortalecer la solidaridad internacionalista. Así entonces, la red internacional se configura como un espacio vivo de articulación, resistencia y construcción colectiva, que agrupa diversas luchas territoriales frente al despojo”, declaran desde la coordinación del encuentro.
