Redacción •  Actualidad • 12/06/2020

La Coordinadora Antitaurina de Castilla-La Mancha envía una carta abierta criticando la intención de la Junta de subvencionar el 100% las tasas de festejos taurinos

El 84% de los jóvenes no están orgullosos de vivir en un país donde la tauromaquia es tradición (Ipsos Mori, 2015); los festejos taurinos en plaza han caído un 63,4% desde 2007 en nuestro país (Ministerio de Cultura, 2019). En 2019, según medios taurinos, sólo trabajaron 139 toreros, 57 rejoneadores y 116 novilleros, lo que supone un total de 312 y 290 ganadereías, por lo que no son 10000 personas.

La Coordinadora Antitaurina de Castilla-La Mancha envía una carta abierta criticando la intención de la Junta de subvencionar el 100% las tasas de festejos taurinos

La Coordinadora Antitaurina de Castilla-La Mancha, junto a más de setenta entidades de la comunidad y estatales, envían una carta abierta a distintos responsables de la Junta de Comunidades, como García-Page (Presidente), Rodríguez Pérez (consejera de Educación y Cultura), Martínez Arroyo (Consejero de Agricultura), Martínez Guijarro (Vicepresidente) y Puig Cabello (Director General de Protección Ciudadana), como respuesta a su intención de subvencionar el 100% de las tasas de festejos taurinos.

En este momento de crisis sanitaria, económica y social, que ha afectado especialmente a nuestra comunidad, recuerdan a nuestros gobernantes que tenemos que salir más fuertes, y para ello hay que priorizar la atención en campos como la Sanidad Pública, Educación Pública, Medio Ambiente, Cultura y Artes, Agricultura y Transporte.

La inversión de fondos públicos en estas áreas esenciales para la ciudadanía se verán reducidas si se destinan parte de estos fondos a paliar los costes que ha supuesto prescindir de los ‘festejos’ taurinos.

Recuerdan que la tauromaquia ya se encontraba en declive antes de la pandemia, como demuestran los datos: el 84% de los jóvenes no están orgullosos de vivir en un país donde la tauromaquia es tradición (Ipsos Mori, 2015); los festejos taurinos en plaza han caído un 63,4% desde 2007 en nuestro país (Ministerio de Cultura, 2019). En 2019, según medios taurinos, sólo trabajaron 139 toreros, 57 rejoneadores y 116 novilleros, lo que supone un total de 312 y 290 ganadereías, por lo que no son 10000 personas. Por ello se preguntan por qué invertir fondos públicos tan necesarios en estos momentos, en una actividad abocada a la desaparición. Y abogan por una reconversión de las actividades taurinas hacia otras éticas como santuarios, ecoturismo, agricultura autóctona.

También destacan que es momento de realzar los valores que cohesionan a una sociedad, como la solidaridad y la empatía; cuando el ser humano ignora a los demás habitantes del planeta, la Tierra colapsa. Defender la cultura que celebre la vida, no la muerte. La tauromaquia también es un riesgo directo para la seguridad de la ciudadanía, que el año pasado se llevó la vida de 11 hombres y provocó decenas de heridos y daños materiales.

Adjuntan un documento elaborado por AVATMA (Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia) donde se muestra que el empleo que genera la tauromaquia es escaso, temporal y endogámico.

A esta carta se adhieren protectoras de animales, asociaciones, plataformas, santuarios y colectivos que dan un servicio a la sociedad atendiendo a miles de animales; que han ofrecido sus centros y medios para acoger animales de personas enfermas, personas sin techo o de víctimas de violencia de género. También se adhieren veterinarios que se han expuesto ofreciendo sus servicios esenciales. Las ayudas que reciben estos colectivos son anecdóticas, mientras se pretende subvencionar una actividad que hace de la tortura un espectáculo, cuando el 78% de la ciudadanía española se opone a que reciban ayudas (YouGov 2018).

Se recuerda que el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas instó a España en 2018 a “prohibir la participación de menores de 18 años como toreros o espectadores de eventos taurinos, con el fin de prevenir los efectos perjudiciales que la violencia de estas prácticas crueles tienen sobre la mente y la sensibilidad del desarrollo de la infancia y la adolescencia”

Por todo lo anterior, exigen a los citados representantes que hagan públicas, en un ejercicio de total transparencia, cualquier ayuda o subvención que se destine al sector de la tauromaquia, ya sea desde la Junta de Comunidades, Diputaciones, ayuntamientos o medios informativos autonómicos. Así como aclaren de dónde proceden los 10.000 puestos de trabajo que señala la Fundación Toro de Lidia y los 400 millones de euros que dicen generar, habida cuenta que en 2018 hubo en torno a 314 festejos en plaza en nuestra comunidad.

También piden conocer los criterios de valoración para el reparto de fondos de la Junta entre las distintas áreas (Sanidad, Educación, Medio Ambiente, Infraestructuras, Transporte, Agricultura) y sus disciplinas, Teniendo en cuenta el consumo de actividades culturales como la música (87%), literatura (65.8%), cine (57.8%), monumentos y yacimientos (50.8%), exposiciones y galerías de arte (46.7%), bibliotecas (26.8%) comparado con actividades taurinas (5.9%). Y los criterios de reparto de las subvenciones de la PAC, considerando el rechazo de la mayoría de eurodiputados de destinarla al ganado de lidia (438 votos a favor de eliminarlas contra 199 en contra en votación en 2015).

Con todo esto, reclaman de la Junta se replantee sus prioridades en estos momentos y las alternativas éticas de un gobierno avanzado. Le instan así mismo a legislar para dar libertad a mantener o no distintas expresiones culturales según el deseo de la mayoría de la ciudadanía.

Coordinadora Castilla-La Mancha Antitaurina.

CARTA ABIERTA

D. Emiliano García-Page,

Dña. Rosa Ana Rodríguez Pérez

D. Francisco Martínez Arroyo

D. José Luis Martínez Guijarro

D. Emilio Puig Cabello

Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha Calle Río Cabriel, 7, 45007 Toledo. España.

12 de junio de 2020.

Estimados Sres.

Desde la Coordinadora Antitaurina de Castilla – La Mancha y las entidades abajo firmantes, queremos hacerles llegar nuestro sentir con respecto a la predisposición de la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha a sufragar al sector taurino tras la crisis por el COVID-19.

En estos momentos en los que la crisis del coronavirus pone en riesgo la vida de decenas de miles de personas en nuestro país, 12.300 contagios confirmados en Castilla – La Mancha y casi 3.000 fallecidos en nuestra región, y en los que la sociedad en su conjunto se encuentra abocada a una desgarradora recesión económica (riesgo de pobreza, aumento del paro, cierre de negocios, carencias en la atención sanitaria…), es cuando los valores éticos cobran mayor importancia. Las dificultades pueden servir para hacernos mejores y si hay algo que impregna el sentir de la mayoría de los españoles y españolas, es el deseo de que este sea el caso para nuestro país.

En el caso de Castilla – La Mancha, principal afectada por la pandemia, otros campos estructurales merecen una atención prioritaria:

-La Sanidad Pública, que ha puesto en marcha todos sus mecanismos, ha ejercido una labor extraordinaria y sobrehumana en frenar la pandemia, protegiéndonos a todos los castellano- manchegos del virus.

-La Educación Pública, supliendo la supresión de clases presenciales, ha desarrollado un trabajo de adaptación a las circunstancias para impartir una formación de calidad entre todos nuestros escolares, jóvenes e infantiles en esta complicada situación.

-El Medioambiente, equilibrando la autoregulación entre los ecosistemas, propiciando un escudo de salubridad y nivel de vida adecuado para nuestra salud.

-La Cultura y las Artes, que han constituido un bien de primera necesidad para paliar los efectos de estrés, ansiedad y otros desajustes psicoemocionales durante el confinamiento.

-La Agricultura, que ha significado el abastecimiento sin carencias de toda la población española así como de otros países.

-Los Transportes, garantizando el suministro y el aprovisionamiento de alimentos y productos de vital necesidad en todos comercios y, en definitiva, en todos los hogares.

Son estas algunas de las áreas que podrían ver reducida la inversión de fondos públicos, al destinarse estos, en su lugar, a paliar los costes que ha supuesto prescindir de los ‘festejos’ taurinos.

Por todos es sabido que la tauromaquia se encontraba en declive permanente antes de la pandemia, pues la propia evolución de la sociedad –el 84% de los jóvenes no están orgullosos de vivir en un país donde la tauromaquia es una tradición cultural (Ipsos Mori, 2015)1 – y las cifras publicadas por los organismos oficiales –el número de festejos taurinos en plaza ha caído en España un 63,4% respecto a 20072– van indiscutiblemente en esta dirección. Por lo que de nuevo nos preguntamos: ¿por qué invertir fondos públicos tan preciados y necesarios en este momento, en una actividad abocada a la desaparición? Lo más sensato sería invertirlos en proyectos de reconversión de las actividades taurinas hacia otras (como ya están haciendo algunas ganaderías y santuarios de animales: transformando sus fincas y terrenos hacia el ecoturismo rural que dé a conocer al toro bravo en las propias dehesas; la agricultura autóctona; los estudios de etología…) que no vayan a desaparecer en un futuro próximo. Si realmente se quiere echar una mano a las personas de este sector, esa sería la mejor ayuda.

Es, por lo tanto, el momento de realzar los valores que cohesionan a una sociedad, como la solidaridad y la empatía; también hacia aquellos que no tiene voz para defenderse, pues es evidente que, cuando el ser humano busca solo su propio beneficio e ignora a los demás habitantes del planeta, la Tierra colapsa. Es hora de que aprendamos y la cultura es de gran utilidad para ello: una cultura que celebre la vida, no la muerte y que promueva la cohesión de la sociedad, no el enfrentamiento entre españoles, en la que además, el año pasado se llevó la vida de 11 hombres, provocó decenas de heridos y causó cuantiosos daños materiales, exponiendo a la ciudadanía a un grave peligro contra su seguridad.

Como se puede comprobar en la documentación remitida (ver Anexo 1, elaborado por AVATMA: Situación de la Tauromaquia en España”), el empleo que genera la tauromaquia es escaso, temporal y endogámico, resultando patente que el sector taurino debería contar actualmente con otras fuentes de ingresos, más allá de esta actividad específica, para poder adaptarse al evidente declive que padecen. Este hecho es evidente si se observan los datos ofrecidos anualmente por parte del Ministerio de Cultura. Es por ello, que una reconversión del sector no solo es posible, sino que sería lo más beneficioso para todos los involucrados.

Entiendan que se adhieren a esta carta protectoras de animales, asociaciones, plataformas, agrupaciones, santuarios y colectivos, por toda la geografía castellano-manchega, que se dejan la piel cada día para dar un servicio a la sociedad, sanando, esterilizando y dando en adopción a cientos de miles de animales cada año; protectoras y santuarios que han ofrecido sus centros y todo cuanto poseen durante la pandemia para acoger a los animales de los enfermos por la Covid-19 y los de las personas sin techo, o los de las víctimas de violencia de género, entre otras muchas ayudas. Se adhieren a esta carta colectivos de veterinarios que durante esta pandemia se han expuesto para no dejar atrás a los animales que tanto aportan a la sociedad y al corazón de las personas. Sin embargo, las ayudas que reciben unos y otros son prácticamente anecdóticas. Esto hace aún más inaceptable el anuncio de subvenciones a una actividad que vive de torturar a animales como forma de espectáculo, una actividad que anula la empatía y hace del sufrimiento y agónica muerte de un ser vivo, una fiesta. Ayudas a las que, según las encuestas, el 78% de la ciudadanía española se opone (YouGov, 2018)3. ¿Por qué se ignora este sentir popular?

Nos vemos, además, en la obligación de recordarles que el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, en 2018 instó al España a “prohibir la participación de menores de 18 años como toreros o espectadores de eventos taurinos, con el fin de prevenir los efectos perjudiciales que la violencia de estas prácticas crueles tienen sobre la mente y la sensibilidad del desarrollo de la infancia y la adolescencia”. 4. Esta misma recomendación se hizo a Francia, Portugal, México, Colombia, Ecuador y Perú. Sin embargo, nada se ha hecho en Castilla – La Mancha para respetar lo que indica la mayor autoridad en derechos de la infancia. En su lugar, es la comunidad autónoma con más escuelas taurinas y se utiliza dinero público para subvencionar una actividad calificada como violenta por un organismo de las Naciones Unidas. Nos resulta incomprensible.

Estimados señores, las organizaciones abajo firmantes y todas las adheridas, ruegan tengan en cuenta estas reflexiones y exigen, en cualquier caso, hagan públicas, en un ejercicio de total transparencia, cualquier ayuda o subvención que se destine al sector de la tauromaquia desde cualquier estamento del Gobierno de Castilla – La Mancha, ya sea desde la Junta de Comunidades, las Diputaciones, los ayuntamientos o los medios informativos autonómicos: después de muchos años de oscurantismo, demandamos conocer las partidas que los organismos públicos dedica a la tauromaquia, así como aclaren y muestren de dónde proceden esos 10.000 puestos de trabajo que señala la Fundación Toro de Lidia y los 400 millones de euros que dicen generar, teniendo en cuenta que Castilla – La Mancha cuenta con 98 ganaderías5, y en torno a 97 ‘festejos’ en plaza realizados en 20186, así como un centenar de plazas en activo. Por otro lado, en 2007 se celebraban 885 festejos taurinos en Castilla – La Mancha. En el 2019 hubo solo 314. En el 2000 había 14.180 animales de lidia7, en 2018, 18.4548. ¿Cómo se explica que con esta caída en festejos, extrapolable al resto de España, aumenten el número de animales de lidia en Castilla – La Mancha? La única explicación es porque viven a base de subvenciones, es decir, de los impuestos de los contribuyentes. Y esto es intolerable.

De la misma manera, quisiéramos conocer cuáles van a ser los criterios de valoración para el reparto de los fondos de la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha entre las distintas áreas a su cargo (Sanidad, Educación, Medioambiente, Infraestructuras, Transportes, Agricultura…) o las disciplinas que están bajo su competencia. Sería por ejemplo difícil de entender que actividades culturales con un elevado consumo por parte de los españoles y españolas, como puede ser la música (87,2%), la literatura (65,8%), el cine (57,8%), los monumentos o yacimientos (50,8%), las exposiciones o galerías de arte (46,7%), las bibliotecas (26,8%), etc., recibiesen cantidades similares o inferiores a las corridas de toros, novilladas o rejoneo, a las que apenas acuden un 5,9% de la población (Mº. Cultura, 2019)9 . Igualmente, cuáles serán los criterios del reparto de las subvenciones de la PAC (Ver anexo 2, de 2012), considerando el enorme rechazo por parte de la gran mayoría de los eurodiputados a que se destinen a sostener el ganado de lidia, expresado en la votación realizada en 2015, con 438 votos a favor de eliminarlas, 199 en contra y 50 abstenciones10.

Con toda la documentación aportada, como análisis exhaustivo a modo de radiografía de la situación actual, reclamamos que la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha se cuestione y replantee cuáles son sus prioridades ante el escenario socioeconómico en el que estamos entrando, y cuáles son las alternativas éticas que cualquier gobierno avanzado consideraría a iniciar para incardinarse a las políticas modernas que están tomando forma en España y en el ámbito internacional.

Por último, instamos al Gobierno de Castilla – La Mancha a trabajar en una legislación actualizada con el nuevo sentir social y autonómico que dé libertad para regular y mantener o no las expresiones culturales de acuerdo con el deseo de la mayoría de sus ciudadanos y ciudadanas.

Esperando su pronta respuesta, quedamos a su disposición para trabajar de la mano en pro de una sociedad más unida y solidaria con todos los seres.

  1. https://bit.ly/2VRY8xi

  2. Estadísticas asuntos taurinos Ministerio Cultura 2019: https://bit.ly/2BhBkzi ANOET (2014): El mundo del toro está en quiebra. https://bit.ly/2Ymw7js Simón Casas (2018): La economía de la fiesta es insostenible. https://bit.ly/35jMo9Z https://bit.ly/2VRrvjn

  1. https://bit.ly/2Sp21Yu

  2. https://es.statista.com/

  3. http://www.culturaydeporte.gob.es/dam/jcr:5b65492f-a60a-4168-82a9-04fe9ee46205/estadistica-de-asuntos-taurinos- 2012-2018.pdf

  4. Pg. 209 https://bit.ly/3cqR401

  5. https://bit.ly/3ceVTJr

  6. Encuesta de hábitos y prácticas culturales 2018-19: https://bit.ly/2yTHZ1F

  7. https://bit.ly/3bSD7s8


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