Enfermeras y fisioterapeutas del Hospital Gómez Ulla, doblemente discriminados
- A la precariedad de las plantillas de enfermeras, enfermeras especialistas y fisioterapeutas del Hospital de la Defensa Gómez Ulla, se une la negativa de la Gerencia para aplicar la jornada laboral de 35 horas que sí disfrutan ya el resto de trabajadores de la Administración General de Estado (AGE).
- SATSE Madrid está presente en la concentración convocada por todos los sindicatos del hospital en la que reclaman que también se les aplique la jornada laboral de 35 horas y que se resuelvan los numerosos problemas que sufren sus profesionales.

Los trabajadores que dependen de la Administración General del Estado (AGE) disfrutan desde el pasado mes de abril de una jornada de 35 horas semanales, lo que les permite, entre otras cosas, mejorar la conciliación de la vida personal y profesional.
Pero esta medida no se aplica a TODOS los trabajadores de la AGE ya que la Gerencia del Hospital de la Defensa Gómez Ulla ha informado a los representantes de los trabajadores que no se va a aplicar a los que trabajan en este centro asistencial. El motivo parece ser la dificultad para encontrar los refuerzos de plantilla necesarios y la complejidad de aplicarla al ámbito hospitalario.
Desde SATSE Madrid se recuerda que en este hospital ya estuvo vigente la jornada laboral de 35 horas hasta que el presidente Mariano Rajoy decidió aplicar, de forma generalizada y unilateral a todos los empleados públicos del Estado, la jornada actual, de 37’5 horas.
Silvia Valcarce, enfermera y delegada de SATSE Madrid en el Hospital Gómez Ulla, explica que “exigimos la jornada laboral de 35 horas ante el desgaste físico y mental del personal sanitario ya que las 37’5 horas de jornada actual dificulta la conciliación y aumenta la ya elevada sobrecarga asistencial que soportan los profesionales sanitarios del centro”.
“No entendemos, añade, el motivo por el que se nos excluye ya que si somos trabajadores de la Administración General del Estado (AGE) deberíamos disfrutar de los mismos derechos que el resto de trabajadores. Por ser sanitarios tenemos que soportar trabajar a turnos, hacerlo en condiciones precarizadas, soportar cargas de trabajo muy elevadas que generan burnout crónico, etc.”.
