La campaña Banca Armada denuncia en las juntas de accionistas de los principales bancos españoles sus vínculos con empresas de armamento
- Incluyen empresas que venden armas a Israel y que fabrican armamento nuclear.

La campaña Banca Armada ha intervino ayer en la Junta General de Accionistas del Banco Sabadell en representación de accionistas críticos (con un total de 40.579 acciones) que previamente les habían delegado su voto. La intervención en la junta de accionistas del Banco Sabadell ha sido la última de las cuatro en las que la campaña ha realizado acciones de denuncia este año, tras las de BBVA, Santander y CaixaBank en marzo y abril.
“Un año después del anuncio del plan ‘Rearmar Europa’ de 800.000 millones de euros, nos reafirmamos en la convicción de que se trata de una estrategia para beneficiar únicamente al complejo militar-industrial a costa del gasto social. Lejos de convertir el mundo en un lugar más seguro, observamos cómo la explosión de un nuevo conflicto armado en Irán incrementa aún más la tensión global”.
La activista de la campaña Banca Armada, Maria Serra, tomó la palabra y ha señalado que, tal y como publicaba la semana pasada el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés), el gasto militar mundial ha alcanzado un nuevo máximo histórico con más de 2,9 billones de dólares en 2025. El Estado español, en particular, ha aumentado más de un 50% su gasto, situándose por primera vez entre los 15 países del mundo con mayor gasto militar. En cuanto a los Estados miembros de la UE, su gasto militar total aumentó un 28% en 2025 hasta superar los 460.000 millones de dólares y, lejos de frenar esta tendencia, se prevé que de cara a la próxima ronda presupuestaria el aumento sea de más de un 400%.
Tal y como ha declarado su representante ante los directivos y accionistas del Banco Sabadell, la campaña Banca Armada lleva ya dos décadas señalando las inversiones y la financiación de la entidad financiera catalana en empresas armamentísticas, recordando que estas inversiones, junto con las de otros grandes bancos españoles como Santander, BBVA y CaixaBank, “contribuyen a la escalada de la carrera armamentística, al rearme global y perpetúan conflictos”.
Serra recordó que, a pesar de que se ha reducido la cantidad de financiación e inversiones en empresas del sector militar y de defensa en los últimos años, el Banco Sabadell sigue formando parte del ranking de la Banca Armada en el Estado español, situándose actualmente en octava posición, y que “todavía queda mucho trabajo por hacer”.
Según el último informe publicado por el Centre Delàs, El negocio de los bancos en el belicismo global. Ranking de la banca armada 2025, el Banco Sabadell ha destinado un total de 49,72 millones de dólares a empresas del complejo militar-industrial del Estado español, principalmente entre 2022 y 2024. La activista de la campaña Banca Armada, Maria Serra, expuso en la Junta General de Accionistas de la entidad financiera qué empresas han recibido el apoyo del Banco Sabadell:
● En concreto, ha concedido 43,93 millones de dólares a Aernnova, una empresa que fabrica aeronaves militares y que ha visto multiplicados por diez sus beneficios en los últimos años.
● También ha financiado a Escribano Mechanical Engineering con 5,79 millones de dólares, una empresa especializada en sistemas de armamento avanzados y que colabora, entre otras, con la mayor empresa israelí de armamento, Elbit Systems; una empresa que se está enriqueciendo con el genocidio en Gaza, la guerra y la violencia en las fronteras.
● Además, el principal accionista de su banco es BlackRock, un fondo de inversión conocido por ser un gran financiador de la industria de la guerra, pero también por especular con la vivienda o invertir en grandes empresas de combustibles fósiles.
La portavoz de la campaña alertó de que “la guerra en Ucrania, el genocidio en Gaza y ahora la guerra en Irán son ejemplos de cómo el incremento de la tensión geopolítica está impulsando aún más la demanda de armamento, en beneficio de empresas como Aernnova y Escribano Mechanical Engineering”.
La intervención de la campaña Banca Armada finalizó preguntando directamente a los directivos de la entidad financiera qué piensan hacer ante la previsible lluvia de millones hacia el sector militar y de defensa, que es objeto de impulso en muchas de las políticas europeas, españolas y catalanas que se están aprobando recientemente. La campaña ha instado a los directivos a seguir dando pasos adelante para desinvertir en las empresas que se lucran de las guerras.
– Intervención de Maria Serra en la Junta del Banc Sabadell aquí.
La campaña Banca Armada está formada actualmente por 9 organizaciones que tienen como objetivo denunciar los vínculos de los bancos convencionales con la industria armamentística para sensibilizar la sociedad sobre la relación de estas prácticas financieras con la vulneración de derechos humanos y los conflictos internacionales.

