Los kurdos y las ironías del destino

Si ya era paradójico, a la par que divertido, ver a la «revolución anarquista y ecofeminista» kurda recibir apoyo de gobiernos tan progresistas como el saudío el norteamericano, no lo es menos contemplar como internacionalistas y anticapitalistas de pacotilla lloran amargamente la decisión de Trump de retirar las tropas yankees que invaden ilegalmente Siria. Curiosamente, mantienen una posición similar a la de los halcones del Pentágono, a la del Secretario de Defensa «perro rabioso Mattis» o a la de criminales de guerra como Benjamin Netanyahu. Desde luego es para hacérselo mirar. También es irónico que el único coherente de todo este circo sea Donald Trump. El hoy presidente anunció durante la campaña electoral que traería a las tropas de vuelta a casa y eso es lo que pretende hacer.

Y digo pretende porque no las tiene todas consigo. El estado profundo norteamericano, la resistencia como se autodenominan en claro uso del neolenguaje orwelliano, va a tratar de impedirlo por todos los medios. De nuevo suenan campanas en Washington tocando a impeachment. Al anuncio de dimisión de Mattis, ha seguido el de Brett McGurk, enviado especial de EE.UU. para la coalición global contra el Estado Islámico (otro eufemismo de tamaño planetario). Posiblemente vengan más renuncias, entre otras cosas, porque también se ha anunciado la retirada de otros 7.000 soldados de Afganistán de los 14.000 que permanecen eternamente en aquel país al que, supuestamente, entraron para capturar a Bin Laden (aunque ni si quiera estaba allí).

La excusa en la que se ha apoyado Trump para justificar su salida de Siria es que han vencido al Estado Islámico. Salvando las diferencias, no deja de ser una versión moderna de aquella farsa de “Misión Cumplida” de George W. Bush en el portaaviones USS Lincoln, atracado en Irak. No se puede ser más ridículo. Pero no porque no se haya derrotado al ISIS, sino porque cuando EEUU y su coalición de vasallos luchaban solos contra el Estado islámico, este estuvo a punto de tomar Damasco. No fue sino la decisiva intervención rusa, junto con las milicias de la resistencia (Hezbollah, Irán, Palestina, grupos shiíes de Irak…) sobre el terreno, la que consiguió revertir las continuas conquistas territoriales terroristas y permitir recobrar la iniciativa al Ejército Árabe Sirio, un proceso que nos lleva invariablemente hasta la situación actual, tan sumamente ventajosa para el gobierno legítimo de Siria.


Mapa de Siria, en rojo la zona bajo control del gobierno. Las áreas ocupadas por Daesh (a la derecha) están en gris y tienen bandera negra.

De cualquier modo, es cierto que el Daesh está derrotado. Salvo dos pequeñas bolsas irrelevantes en el este del país —en el desierto y junto al Éufrates— los terroristas han perdido todo el inmenso poder territorial que llegaron a atesorar bajo la permisiva mirada occidental. De situarlas como objetivo prioritario del ejército sirio, ambas desaparecerían para siempre en cuestión de pocos días o pocas semanas.

Pero si el problema del Daesh es de índole menor ¿de qué se trata entonces? Uno de los líderes kurdos sirios, Salih Muslim, nos lo recordó a las claras:

«Las condiciones fueron el fin del ISIS, la salida de Irán de Siria y la consolidación de la estabilidad Siria. Estos fueron los puntos que se repitieron una y otra vez. Por eso decimos que esta decisión de retirarse es abrupta, porque ninguna de estas condiciones se ha cumplido».

Es increíble ver cómo se mimetiza el «anarquista» Muslim con Israel y lo más abyecto de Estados Unidos. El odio visceral a Irán, la imposición de un presidente por encima de la voluntad del pueblo sirio, que les proporcione estabilidad y el uso del Daesh como excusa para conseguir sus fines políticos, le delatan inequívocamente. Si Bakunin levantara la cabeza…


El rol que han jugado la mayoría de partidos kurdos sirios durante la guerra de agresión contra Damasco, ha sido más que lamentable. Es necesario recordar que buena parte de los kurdos sirios son, en realidad, refugiados turcos acogidos por Damasco cuando tuvo lugar la cruenta represión a esta minoría étnica a finales del siglo pasado. La promesa de un estado independiente en suelo sirio les hizo echarse en brazos de EEUU y de sus aliados. Con ayuda norteamericana, abandonaron la región que habitaban tradicionalmente para ir a robarle a Siria los pozos de petróleo en los que podían sustentar la recuperación futura del país.

Ahora, sin el apoyo del imperio, con Turquía amenazando con una invasión generalizada, sólo les quedan dos opciones: ir a la guerra contra un ejército regular de la OTAN o negociar un acuerdo de rendición con el gobierno de Damasco. La posición de fuerza que tenían para imponer una independencia de facto a la iraquí ya no existe, todo lo contrario, ahora deben implorar protección a los mismos a los que ellos traicionaron años atrás. También existen indicios de que ya hay conversaciones para entrega de algunas ciudades tomadas por los kurdos tiempo atrás como prueba de buena voluntad.

Pero nada está claro, aún es muy prematuro. Es bien probable que exista un acuerdo entre Trump y Erdogán previo a la retirada, cuyos términos desconocemos. No en vano, el anuncio de la retirada se produjo tras una llamada entre ambos presidentes —o eso se afirmó. Quizá el acuerdo sea a tres e incluya también a Siria, que tomaría el control de las regiones abandonadas por EEUU y, especialmente, de las áreas fronterizas, que en ese caso ya no serían más una amenaza para Ankara.

Pero tampoco hay que pensar que las palabras de Trump van a cumplirse de manera literal y en los plazos señalados (100 días). La prensa militar israelí, tras los momentos iniciales de desolación, resaltan hoy que la retirada no será total. Los movimientos de tropas de estos días, la construcción de una nueva base militar… parecen indicar todo lo contrario a lo manifestado. La fortaleza del estado profundo puede doblegar de nuevo la voluntad del presidente. Y es que, la humillación militar sufrida en el teatro de operaciones sirio es más de lo que muchos pueden soportar.

Fuente: http://www.bitsrojiverdes.org/wordpress/?p=15315

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación