La solución
Nos dejamos distraer con eso de que los recortes (a los sueldos de políticos, por ejemplo) va a ahorrar mucho, que es la solución, y que la culpa la tiene un chivo expiatorio, por ejemplo. Es lo más fácil y no requiere mucho esfuerzo, sale de las tripas.
Pero los que proponen esa «solución» lo primero que hacen es subirse los sueldos cuando llegan al sillón, sabiendo además que con ese discurso como mucho se ahorra uno la propina de la fiesta, porque la fiesta, saben bien, está en recortar y privatizar lo gordo.
Pero ya se ha conseguido meter en las cabezas del personal que recortar (y la motosierra) y privatizar es la solución.
Después pasa lo que pasa en las infraestructuras, en la salud (cribados de cáncer), en el patrimonio…los recortes paralizan, retrasan, acaban con lo hecho, y tardan en revertirse, más aún desde la iniciativa privada donde prevalece sólo el interés económico.
Los de la «solución» además saben otra cosa, que la mejor forma de que la gente no se dé cuenta de dónde está la verdadera fiesta es invitarles a otra fiesta: la del chivo expiatorio.
Si tranquiliza buscar chivos expiatorios, vayamos …pero a cambio intentemos ver más allá y dónde está la verdadera fiesta con la que habría que acabar: con la de convertir infraestructuras básicas, servicios básicos, soberanías básicas, derechos básicos en moneda de cambio, negocios y privilegios.
Que los recortes matan.
España es el SEGUNDO país del mundo en nº de kilómetros de Alta Velocidad (después de China, que es como decir el primero). Mantener esto al tiempo que recortar en mantenimiento de infraestructuras básicas durante años, trae consigo retraso acumulado y déficits que tardan en corregirse. Aún no se ha podido llegar al nivel anterior de Rajoy.
Ahora se echarán la mierda unos a otros…pero al menos deberíamos ser conscientes de la irresponsabilidad frívola de aplaudir esos recortes y privatizaciones…y sus consecuencias (los haga quien los haga) además de pedir dimisiones.
Los sindicatos ferroviarios llevan años denunciando recortes, privatizaciones y falta de personal. Denuncian desde hace años que no se ha hecho más que ampliar la red de Alta Velocidad y el negocio sin invertir lo suficiente en el mantenimiento necesario (con Rajoy se redujo la inversión un 50% originando un envejecimiento de vías y déficit que aún no se ha recuperado).
Cuando se privatiza, el mantenimiento es un coste que resta beneficios. Cuando se recorta se hace en lo que no deja dinero (el mantenimiento) pero no en reducir una red sobreexplotada y sobredimensionada (somos, digo, el segundo país en kmt. de Alta Velocidad del mundo, detrás de China).
Se podrán buscar chivos expiatorios, explicaciones puntuales…pero el problema es estructural, asociado al capitalismo y a la visión liberal de privatizar y recortar, socializando pérdidas y privatizando ganancias. Y las ganancias no están en el mantenimiento de las cosas.
Los recortes y privatizaciones, matan.
Ahora quedan lágrimas y dolor hasta el tuétano.
PD: La inversión ferroviaria global en España cayó cerca de un 16% a 56% durante la etapa de Mariano Rajoy (2011–2018), alcanzando un mínimo de inversión de unos 1.657 millones de euros en 2016 (frente a los más de 5.000 millones de euros de presupuestos posteriores). La contención del gasto durante este periodo llevó a una inversión inferior al umbral de reposición y mantenimiento necesario (estimado en unos 3.500 millones de euros anuales para toda la red), lo que generó un déficit de conservación y un envejecimiento estructural de las vías, catenarias y estaciones.
