Por esto les molestan tanto nuestras subvenciones
Son pocas multas de momento, sobre todo teniendo en cuenta que hemos denunciado a más de un centenar de empresas por fraudes masivos a los consumidores.
Pero las ocho primeras multas que hemos logrado que imponga el Ministerio de Consumo tras dotarse de competencias sancionadoras suman un importe que equivale a casi 24 veces el dinero que nos han destinado los ministerios con competencias en protección al consumidor en toda nuestra historia. Esas ocho primeras sanciones aplicadas tras denuncias de FACUA suman 182,9 millones de euros.
Desde 2005, el primer año que recibimos ayudas públicas del ministerio, el montante total de esas subvenciones asciende a 7,7 millones. En estos 22 años esas subvenciones han oscilado entre los 80.000 euros del primero de ellos hasta los 687.000 de 2023. El ministerio de Pablo Bustinduy ha recortado esa cifra este año en un 34,4%, situándola en 450.000 euros. Él sabrá por qué.
Las ocho multas derivadas de denuncias de FACUA representan casi la mitad de las que lleva impuestas el ministerio y el 74% del importe total de las sanciones que ha dado a conocer hasta la fecha. En total, Consumo a hecho público expedientes sancionadores a 17 empresas por un montante de 248,3 millones de euros.
En la anterior legislatura el Ministerio de Consumo atendió las reivindicaciones de FACUA e introdujo un cambio legal por el que asumió competencias sancionadoras ante fraudes masivos. Y hasta hoy, las empresas cuyas multas tienen su origen en denuncias de FACUA son Ryanair, Vueling, EasyJet, Norwegian, Volotea, Alquiler Seguro, Reggaeton Beach Festival y Mercadona. Las multas oscilan entre los 30.000 euros impuestos a la cadena de supermercados de Juan Roig por fraude en el etiquetado de un producto y los 107,8 millones a Ryanair por el recargo ilegal del equipaje de mano y otras irregularidades.
El dinero que recibimos vuelve a las arcas públicas multiplicado. Pero el beneficio social de las subvenciones que recibe FACUA va mucho más allá del importe de las sanciones que provocan algunas de nuestras denuncias. Nuestra labor también revierte ese dinero a la sociedad ayudando a los consumidores a esquivar abusos o a defenderse de ellos, ayudándoles, en definitiva, a que no malgasten su dinero en empresas que van a defraudarlos, a que los contratos que firman acaban cumpliéndose o a lograr que recuperen cantidades que les hayan cobrado de forma ilícita. De hecho, cada año logramos que miles de consumidores recuperen millones de euros cobrados de forma fraudulenta.
Y eso molesta.
Que crezcamos, que nos hagamos más fuertes, que tengamos éxito luchando por los derechos de la gente, molesta al poder económico. Que defendamos a los de abajo molesta a los de arriba y molesta a sus lacayos, que últimamente andan redoblando esfuerzos por intentar borrarnos del mapa.
Cuando escuches algún político o periodista de extremo centro criticar que FACUA reciba subvenciones, pregúntate por qué.
Soy Rubén Sánchez y en ocasiones veo fraudes.
Editorial del episodio 129 de EnOcasionesVeoFraudes, el pódcast de FACUA.
