Christian Zampini •  Opinión •  21/02/2021

Gustavo Mateus, diputado electo en la Asamblea de Ecuador: «Debemos recuperar la dignidad en Ecuador y es lo que vamos a hacer a partir del 11 de abril»

Gustavo Mateus, diputado electo en la Asamblea de Ecuador: «Debemos recuperar la dignidad en Ecuador y es lo que vamos a hacer a partir del 11 de abril»

Tras una sonada victoria en las elecciones legislativas que acompañaban a las elecciones presidenciales en Ecuador el pasado 7 de febrero, la Lista 1-Unión por la Esperanza se encuentra ante una nueva legislatura como bloque mayoritario, con 51 parlamentarios electos, tras los difíciles años de la presidencia de Lenin Moreno. Ahora, esperan a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que enfrentará a su candidato Andrés Arauz con el candidato neoliberal Guillermo Lasso, con la espectativa de completar el triunfo que devuelva a Ecuador a un proyecto progresista.

Hablamos con Gustavo Mateus, ex consul ecuatoriano en Madrid y parlamentario electo por la circunscripción exterior Europa-Asia-Oceanía en la nueva Asamblea Nacional, sobre el futuro de Ecuador, las propuestas y medidas que piensan impulsar, así como la imagen y proyección de Ecuador en el exterior.

 

Tercera Información – Tras esta importante victoria en las elecciones legislativas, ¿qué escenario afronta, que legislatura espera a Ecuador?

Gustavo Mateus – Estas han sido unas elecciones históricas, las más importantes en nuestras vidas y de tantos compañeros nuestros lamentablemente caídos en desgracia por la persecución brutal del desgobierno de Moreno. Pero frente a esta triste realidad es un regocijo, un gozo, haber contado con esa voluntad popular que se manifestó el pasado 7 de febrero en las urnas.

No es un triunfo cualquiera porque con el nuevo método de conteo web estábamos obligados a triplicar los votos de los segundos en la circunscripción exterior, y efectivamente logramos triplicar esa votación y así entrar todos los candidatos de la papeleta de Lista 1 Unión por la Esperanza a la nueva Asamblea. Junto a nosotros también han entrado más de 50 compañeros de este proyecto progresista de Unión por la Esperanza, entre asambleístas nacionales, provinciales y del exterior. Solos no somos la mayoría, pero somos el bloque mayoritario. Y junto al ejecutivo que sin ninguna duda será electo el 11 de abril nuestro binomio Arauz-Rabascall, podremos llevar adelante las propuestas que hemos ido recogiendo de la comunidad migrante en esta amplia circunscripción Europa-Asia-Oceanía.

Lista 1 Unión por la Esperanza ha obtenido 51 diputados, prácticamente el doble de la bancada que les sigue inmediatamente, el Pachakutik. Sin embargo, serán necesarios acuerdos con fuerzas. Aunque quizá aún es pronto para visualizarlo, ¿cómo se prevén estas relaciones parlamentarias? ¿Se ha mantenido algún encuentro con alguna fuerza como Izquierda Democrática?

Tal y como adelantas, aún es difícil prever en este momento. Pero no solamente con la Izquierda Democrática, sino con todos los grupos afines a un proyecto colectivo. En realidad, nosotros representamos la única alternativa con un proyecto colectivo en bien de todos y todas las ecuatorianas. No son los proyectos individuales que presentaban cada una de las otras candidaturas en esta elección. Se presentaban 15 movimientos y partidos políticos más, cada uno con un proyecto menos colectivo y más individual, preocupados por sus propios intereses y en el interés del capital y de la banca ecuatoriana. Y no de la vida y la salud de nuestros compatriotas. No en salir de la crisis económica y la crisis sanitaria. Una crisis que sería fácil decir que estamos enfrentando desde el último año, pero la realidad es otra. Es una crisis que enfrentamos desde hace casi cuatro años, cuando inició el gobierno o desgobierno, inhumano, de Moreno y los que cogobiernan con él. Incluso aquellos que han cogobernado con él y han tenido el atrevimiento de lanzarse como candidatos.

¿Cuales son los principales objetivos, las principales preocupacione que han tratado durante la campaña en el exterior?

A lo largo de muchísimos encuentros virtuales y conversatorios que hemos mantenido con nuestros hermanos migrantes, y sobre todo a través de los recorridos en las calles, puerta a puerta que pudimos hacer respetando las restricciones, pudimos notar la desesperación y la angustia por el desmantelamiento de todos los servicios consulares desde hace casi cuatro años. Sobre todo aquellos servicios que iban dirigidos a la población más vulnerable, que en Italia eran las familias, madres y padres que corrían el riesgo de perder la tutela de sus niños, y en España eran los afectados por la crisis hipotecaria. Cuando durante la década ganada se les brindó una asesoría especializada y un acompañamiento para salvar estas dificultades.

Lamentablemente, este desgobierno de Moreno lo primero que hizo fue desmejorar todos los servicios básicos y esenciales, desde conseguir un pasaporte hasta los problemas más acuciantes. Nuestros hermanos migrantes nos solicitaban poder recuperar  al menos esos servicios que en cierta forma retribuían su enorme esfuerzo y su sacrificio: ya podemos hablar de década durante las cuales ellos a través de sus remesas sostenían a su familia pero también sostenían la economía de Ecuador.

¿Qué medidas van a buscar poner en marcha desde su posición en el legislativo?

No siendo solo lo que hemos ido conversando mis compañeros y yo, Esther Cuesta, Eduardo Kaviedes, sino lo que nuestro futuro presidente Arauz ya ha comentado hace unos días tras aterrizar en Nueva York y Nueva Jersey. Que su mayor preocupación va a ser mejorar la representación política de la comunidad migrante. Nosotros como candidatos electos también podemos reconocer que representación podía ser mucho mayor dada la población en el exterior, cerca de 3 millones de ecuatorianos.

También lo ha dicho: mejorar los servicios consulares, es más, hacerlos electrónicos, y eso me recuerda a las palabras, hace muchos años, de nuestro líder Rafael Correa, cuando ya hablaba de que no era necesario que las personas se muevan, sino que los trámites y los papeles los que se muevan. También se ha planteado establecer dentro de los mismos consulados, no solamente esa asesoría especializada, sino un acompañamiento de planta para la defensa de los derechos de nuestra comunidad migrante.

Desde su posición como cónsul, primero en Madrid y después en Murcia, ha tenido ocasión de ver la evolución de la imagen de Ecuador en el exterior. Desde la acogida de Assange en Londres al drástico giro dado por Lenin Moreno y su entrega. El desmantelamiento de redes de apoyo que antes nos mencionaba… ¿Cómo ha visto, que cambios ha percibido en la imagen de Ecuador en el exterior?

Hemos perdido credibilidad e institucionalidad en todos los niveles del estado ecuatoriano. Realmente es vergonzoso y debe ser un caso para estudiar en universidades de todo el mundo como el desgobierno de Moreno permitió violar la soberanía nacional. Es algo que nunca debió darse y no puede darse jamás. Hemos pasado de esa década ganada en la que durante tantos años sacábamos pecho y orgullo de ser ecuatorianos, ser del país del buen vivir el país que ama la vida, de ser un país que velaba por la justicia y el bienestar de su población, a un país al que lo que menos le importa es el bienestar de su pueblo y que prioriza el interés del capital incluso en medio de la pandemia.

Debemos recuperar esa dignidad y es lo que vamos a hacer a partir del 11 de abril con el triunfo de nuestro binomio Aráuz y Rabascall.

Es inevitable preguntarle por el tema del momento respecto a las elecciones. Tras la primera vuelta y en un ambiente confuso sobre los resultados de cara a la segunda vuelta, los candidatos Yaku Pérez y Guillermo Lasso parecían haber llegado a un acuerdo que ahora se tambalea, para realizar un recuento. ¿Cómo afecta a la campaña y como se está viviendo desde la Lista 1 UNES?

Efectivamente lo que parecía un acuerdo ya no lo es. Y seguramente también tienen miedo de que las cifras reales aparezcan. Nosotros estábamos muy seguros de ganar en una sola vuelta. De hecho la obtención 50 y más asambleístas, nos da muestra de ese sentir mayoritario del país.

El acuerdo parece que se rompe tras haberle costado a los ecuatorianos un millón y medio de dólares, en un país en el que, se suponía, no había dinero para costear las vacunas, solamente llegaron 8000 vacunas y no para destinarlas a la salud pública, sino a hospitales privados algunos de la mismísima propiedad del ministro de salud Ceballos.

Ahora estamos viviendo lo que ya hemos conocido desde hace meses y años, nuevos obstáculos, nuevas mentiras, nuevos fraudes (como lo que ya se ha reconocido internacionalmente como falso, esa supuesta vinculación de Arauz con la guerrilla colombiana). Pero nosotros, y hablo en nombre de nuestros hermanos migrantes cuando lo digo, ya no creemos en tantas mentiras, tantas patrañas, y guardamos la esperanza, lo único que no nos han quitado, de que ese 11 de abril el triunfo será más que seguro del único proyecto colectivo, el único proyecto que busca garantizar el bienestar de la comunidad ecuatoriana dentro y fuera del país. De hecho, mientras en el Ecuador se gasta dinero y tiempo en reconteos de votos que día a día incrementan nuestro porcentaje, por cierto, nuestro futuro presidente Arauz ya está en Estados Unidos dialogando no solamente con los migrantes, sino con agentes económicos con propuestas de inversión en el país.

Tuvimos ocasión de hablar con Esteban Melo hace una semana y también tratamos el tema de la importancia de las relaciones exteriores de Ecuador. Parece que se plantean como un punto fuerte para Arauz…

De hecho nuestro candidato a la presidencia Andrés Arauz no está esperando a asumir el cargo, sino que desde ya está anticipándose a todo lo que el desgobierno de Moreno ha dejado sin hacer. Él ya está en conversaciones directas con autoridades de Argentina, de China, de Rusia, de la India, con Estados Unidos, por la consecución de las vacunas necesarias para garantizar la salud del pueblo ecuatoriano. Eso es algo que él ya tiene previsto, que está gestionando. Esperamos que a partir de junio de este mismo año, pocas semanas después de la asunción presidencial, el nuevo gobierno de la Unión por la Esperanza pueda empezar a trabajar en primer lugar por superar esta crisis sanitaria.

Para concluir, todos nos imaginamos la respuesta pero, ¿qué expectaticas hay para este 11 de abril?

La esperanza es lo único que no hemos perdido y, con esa esperanza, sin duda nos acercaremos a votar el próximo 11 de abril al binomio Arauz-Rabascall y seguiremos haciendo historia en Ecuador.


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