Lucha Internacionalista •  Opinión •  16/10/2017

Comunicado sobre la intervención de Puigdemont en el Parlament de Catalunya del 10 de octubre

SÓLO LA MOVILIZACIÓN NOS HARÁ LIBRES

Proclamación de la República Catalana Ya

El 10 de octubre Puigdemont trinchó una oportunidad histórica. República sí, pero suspendida la República catalana sólo duró unos segundos, un triste récord. Una suspensión que evidentemente no ha servido para minimizar la oleada represiva que el estado quiere descargar sobre Catalunya. Porque menos determinación es sinónimo de más represión (no al revés) y ahora no tenemos ni la república con la cual defendernos. El Estado no aceptará ninguna vía negociada y ahora está muy enrocado con el PP, C’s y PSOE haciendo piña. Tampoco la vía de la reforma constitucional abre ninguna perspectiva real de dar salida a las reivindicaciones del pueblo catalán. La suspensión tampoco ha servido para abrir una mediación internacional: ningún estado de la Unión Europea hará algo que desautorice Rajoy, porque la UE es un club de estados, un herramienta contra los pueblos y los y las trabajadoras.

El gesto de Puigdemont se gira contra el pueblo que defendió las urnas el 1 de octubre. La suspensión de la República también se gira contra todo el mundo, él incluido. Ahora es el estado quién controla los tiempos y puede ir dosificando la represión y la intervención. Parece que los objetivos prioritarios, después de los Mossos y las finanzas, son los medios públicos y la enseñanza. La suspensión ha tenido el efecto desmoralitzador, parando la inercia que habíamos cogido el 1 y el 3 con la huelga general. A la espera de qué? De nada! Este es el principal coste! Si se para la movilización y el estado toma la iniciativa nos desharán.

Nunca hemos confiado en este gobierno: si ha llegado hasta aquí ha sido empujado por la gente en la calle. Ahora también esta es la única garantía: ahora es más urgente que nunca que recuperamos las calles. El ANC ya ha reclamado la retirada de la suspensión. El llamamiento a la movilización tiene que surgir también de la izquierda: la izquierda sindical que convocó la huelga general del 3 de octubre, la izquierda popular que se ha organizado en los CDR, el movimiento estudiantil que lanzaron la huelga y la izquierda política desde la CUP-CC. Nada se puede esperar, en el marco de la Mesa de la Democracia, con la patronal y CCOO y UGT que aplauden la suspensión y abocan el pueblo a un callejón sin salida. También a la espera de un milagro negociador se ponen Podemos, Colau y los Comunes, y hoy sin duda su política nos paraliza y hace el juego al régimen. Es imprescindible que los y las compañeras que han compartido la defensa de las urnas el 1-O y la huelga general, exijan a sus dirigentes que se pongan junto a la República y el Proceso Constituyente, ante una Monarquía heredera del franquismo.

Mientras, la patronal catalana, pone por delante sus intereses a la libertad, como ya pasó en los años 20 y 30, y se va colocando junto al Rey, amenaza el pueblo con el paro y empobrecimiento trasladando las sedes sociales. ¿Alguien se esperaba otra cosa de la gran burguesía? No sólo esto sino que Fomento del Trabajo ha conseguido que TSJC declare ilegal la huelga general que tenía convocada la CSC. Nuestro aliado para ensanchar la base social es la clase obrera catalana, una buena parte de la cual continúa sin tomar partido.

Por eso hace falta también responder claramente a los movimientos de la patronal contra el derecho a la libertad del pueblo. Si los bancos marchan, hace falta inmediatamente emprender una banca pública de la república, una banca que se ponga bajo el control de la gente trabajadora. Habrá que iniciar un movimiento contra el pago de la deuda, una gran parte de él al estado a través del FLA. Hay que recuperar el control del dinero para destinarlos a cubrir las necesidades de la gente. El estado pone en el punto de mira la educación pública catalana: aquello que Wert quiso “españolizar” los niños y niñas y catalanas con la LOMCE ahora lo quieren hacer con la política y la Guardia Civil. Tenemos que poner de pie la gente de la enseñanza pública. A cada ataque una respuesta. Este es el proceso constituyente que hay que poner en marcha un proceso que vive y da respuesta a las necesidades más urgentes de la población trabajadora.

El régimen no sólo ahoga y reprime Catalunya sino a todos los pueblos y trabajadores del Estado. Esta misma semana, golpeaban salvajemente a los vecinos de Murcia que exigían el soterramiento del AVE. El 4 de octubre el Rey daba carta blanca al PP y la escalada represiva: el 6 la manifestación de Barcelona, con unionistas de todas partes, consolidaba un espacio en Catalunya que nunca habían conseguido materializar en el Principado, con gritos significativos pidiendo prisión y más represión, “justificando” la que vendrá. Y, a su lado ya aparecen abiertamente grupos con la bandera franquista. El ataque furibundo contra el pueblo catalán envalentona los grupos fascistas y estos, con la complicidad de la policía nacional, reventaban y agredían a los y las compañeras valencianas en su Fiesta nacional. Y la rueda sigue, esta misma policía nacional, desfila el 12 ya con los militares, como no lo hacía desde hace 30 años. Es por eso que la defensa de la República Catalana es en interés de los derechos y las libertades de la gente trabajadora y los pueblos de todo el estado.

En resumen y como propuestas:

1.- Coordinación a nivel nacional de los tres pilares de lucha popular: CDR , plataforma sindical en defensa de los derechos y las libertades, y el movimiento estudiantil de secundaria y universidad. Hay que exigir la República en el Gobierno y que se inicie el proceso constituyente. Nos hace falta un plan de lucha. Esta misma semana hay que responder con una gran manifestación y volver a poner sobre la mesa una nueva huelga general revisable, con un plan de continuidad.

2.- A nivel estatal hace falta un llamamiento inmediato a todas las fuerzas sindicales y políticas del estado que, como lo hicieron desde las Marchas de la Dignidad, no sólo se identifican con el derecho de Catalunya a la libertad sino con la necesidad de la abolición de la Monarquía y el fin del régimen de impunidad del 78.

3.- A nivel internacional hay que fijar ya una fecha por un Encuentro internacional en Barcelona, de organizaciones, sindicados, movimientos… solidarios con la república catalana y contra la represión.

4.- Desde nuestra participación en la CUP-CC, hay que continuar con la posición de firmeza en la exigencia de la proclamación de la República Catalana YA evitando ceder ninguna posición y el llamamiento a la movilización popular, empezando por hacer una propuesta para esta misma semana.

Lucha Internacionalista

12/10/2017


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