Jaafar Al Aluni •  Opinión •  08/09/2026

Mapas inocentes

Mapas inocentes

Confluyen en la cartografía, las bellas artes, la geometría, la arquitectura y la política. Desgraciadamente, este encuentro no puede considerarse inocente. Se trata de un encuentro engañoso, en el mejor de los casos, donde formas, imágenes, fronteras y mapas se disfrazan a distintas escalas. Así lo feo pasa por lo bello, lo imaginario por lo real, lo falso por lo verdadero, y el mapa se convierte en un espacio abierto a las distorsiones. Unos mapas se muestran para intimidar y otros ocultan secretos entre los trazos. Y los hay, también, que propician las guerras.

Gerardus Mercator ideó en 1569 su célebre proyección del mundo, que se convertiría con el tiempo en una de las representaciones cartográficas más utilizadas, sobre todo para la navegación.  Sin embargo, aquella forma de dibujar el mundo introdujo también importantes distorsiones: el tamaño de los países y las regiones cambia según su posición en el mapa y se exagera cuanto más nos acercamos a los polos. Groenlandia, por ejemplo, aparece casi tan grande como África, cuando en realidad el continente africano es catorce veces mayor. Alaska parece también superar en tamaño a Brasil. Europa, por su parte, se muestra mucho más grande de lo que y en clara desproporción con África. Estas distorsiones benefician en tamaño a las regiones del norte: un norte “blanco” y poderoso que ocupa más espacio del que le corresponde frente a un sur mayoritariamente “negro” que aparece empequeñecido.

«Corregir el mapa no es un ejercicio ni estético ni simbólico. Consiste en recordar que todas las regiones del mundo cuentan, que todos los pueblos merecen ser vistos en el lugar que les corresponde y que África, igual que el resto de las regiones, debe aparecer en la conciencia colectiva, no de forma reducida, a través de las distorsiones del pasado, sino que debe ser reconocida según su tamaño”. Esa dimensión afecta, también, a “su contribución y su futuro» según indicó Roberto Dussy, Ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación, Integración Africana y Togoleses, en su discurso ante la Asamblea General de Nación Unidas General, que aprobó una resolución no vinculante, para que gobiernos, organizaciones internacionales y educativas dejen de usar el mapamundi de Mercator en beneficio de otros, como la proyección Equal Earth, creada en 2018 por Bernhad Jenny, Tom Patterson y Bojan Šavrič. En Equal Earth se refleja el tamaño proporcional de los continentes. «Un mapa justo cambia la forma en la que se percibe el mundo, y cuando nuestra perspectiva se vuelve más justa, sienta las bases para un mayor entendimiento, mayor respeto y paz entre las naciones», añadió Dussy.

Estados Unidos fue el único país que votó en contra de la resolución, argumentando que resoluciones como la presentada “promueven agendas ideológicas y son obstáculos para el trabajo del organismo”. Por otra parte, seis países se abstuvieron, entre ellos Ucrania, ya que la proyección cartográfica de Equal Earth “señala partes del territorio ucraniano ocupadas temporalmente por Rusia”

Los mapas ocupan un lugar relevante en la obra de Mona Hatoum, la artista palestino-británica, que expresa constantemente su inquietud sobre lo que representan, ya que dejan de ser herramientas objetivas para convertirse en frágiles representaciones de un mundo atravesado por fronteras, conflictos y escenarios peligrosos. Hatoum intenta revisar el concepto del mapa, en particular el mapamundi, para recordarnos que todos los mapas son imperfectos, y que el mundo no es como lo conocemos a través de ellos, porque las líneas que trazan tierras, océanos, fronteras, cordilleras y ríos, son formas de ordenar la realidad que obedecen a las necesidades de los poderes dominantes de cada época. Las cosas solo existen mientras están etiquetadas, y al etiquetarlas se corre el riesgo de transformar hasta la forma del planeta, y nuestra manera de comprender la historia.

La historia no nos habla de un cuadro, un poema o una sinfonía que haya derrocado a un dictador o un tirano. Pero sí nos habla de mapas que alteraron fronteras, distorsionaron países, dividieron territorios y borraron nombres para colocar otros en su lugar. Estos mapas no son inocentes, en tanto que obedecen a intereses políticos y económicos. Esto es lo que ocurre hoy en el mundo árabe, especialmente en Siria, Líbano, Jordania, Iraq y Palestina, que podrían desaparecer del mapa, como sucede en Gaza.


Jaafar Al Aluni es Poeta y traductor de origen sirio. Autor de “Diván de poetisas árabes contemporáneas”. Traductor de “Adoniada” y “Entre lo fijo y lo mudable. Creación y la tradición en la cultura árabe”, entre otros. Corresponsal de Al- Araby Al-Jadeed en España y colaborador de Tercera Información.


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