Diseccionando a El País •  17/02/2021

«Es un peligro para el periodismo que el sistema mediático esté dominado por los bancos y por los fondos buitre»

«Es un peligro para el periodismo que el sistema mediático esté dominado por los bancos y por los fondos buitre»
  • Pablo Iglesias ha aprovechado la interpelación de un diputado de Ciudadanos para traer al Congreso un asunto «tabú» en este país, fruto de un panorama mediático poco plural: «es un peligro para el periodismo que el sistema mediático este dominado por los bancos y los fondos buitre […] ¿Se imagina que todas las escuelas de España fueran propiedad de los bancos? Pues esto es lo que ocurre con los medios».
  • «Hoy he podido reflexionar sobre la enorme influencia del poder mediático en la democracia. Aunque el oligopolio que controla casi todo lo que vemos y escuchamos nos ataque por ello, vamos a seguir diciendo la verdad sobre cómo funciona el poder en España», ha escrito desde su cuenta de twitter.

En su interpelación, Guillermo Díaz, diputado de Ciudadanos, criticó al vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030 acusándolo de «montar un panfleto matoncillo» desde el que señalar a periodistas, en referencia al digital «La Última Hora». “Usted, igual que Vox, quiere eliminar al informador”, sostiene Díaz, y añade: «el insulto busca el señalamiento» y el señalamiento de periodistas «es el inicio de la muerte de la democracia».

Iglesias agradeció esta mañana al diputado de Cs la «oportunidad de reflexionar en sede parlamentaria de algo enormemente importante sobre lo que casi nunca se reflexiona, el poder mediático, y el papel del poder mediático» en el debate sobre periodismo, «un tema tabú«, dijo, reclamando que la «normalidad es que se pueda hablar de todos los actores que tienen un papel relevante en la democracia». El vicepresidente recordó que «los poderes mediáticos en buena medida deciden las agendas, aquello de lo que se habla, y aquello de lo que no», y que los grandes grupos mediáticos, además de la producción informativa también manejan la producción audiovisual de ficción y la edición de libros, de lo que se deduce que «deciden buena parte de lo que se puede ver, oír y leer en nuestro país«.

Iglesias sugirió al parlamentario de Ciudadanos hacer una búsqueda por palabras en cualquier web de cualquier periódico y, a renglón seguido, presentó algunos ejemplos: más de 17 mil resultados para la palabra «Venezuela» en la web de El Mundo y poco más de 1600 para el término «desahucios» o más de 400 para «puertas giratorias». Fue un ejemplo de varios para concluir en algo recurrente: «la normalización de la extrema derecha en los poderes mediáticos» de España.

Enseguida, el diputado de Unidas Podemos evocó la entrevista de Jordi Évole en Salvados en la que Pedro Sánchez reconoció abiertamente que «determinados poderes mediáticos, y mencionó al Grupo PRISA, le habían presionado en 2016 para que no llegara a un acuerdo con nosotros… Es impresionante».

A continuación, el vicepresidente se preguntó por «cuáles son los dispositivos de control de la ciudadanía sobre un poder tan inmenso que, además, es un poder empresarial concentrados en pocas manos, fundamentalmente en bancos y grandes empresas y fondos buitre» y se refirió al oligopolio formado por Atresmedia y Mediaset, que «alcanzan el 80% de la audiencia de los consumidores y absorben el 83% del mercado publicitario». Y a través de otro ejemplo, hizo referencia a las presiones recibidas por el Ministerio de Consumo , que encabeza Alberto Garzón, desde diversos grupos de comunicación y tras regular la publicidad de las casas de apuestas: «Es un peligro para el periodismo que el sistema mediático esté dominado por los bancos y por los fondos buitre, tiene consecuencias sobre la libertad en el ejercicio del periodismo».

Tras referirse sin citarlo al primer filtro del «modelo de propaganda de Herman y Chomsky«, la propiedad, Iglesias apuntó que «los poderes mediáticos son los espacios de socialización política más importantes. Es sobre todo a través de ellos donde la gente se educa políticamente» y trajo a colación a la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), una de las organizaciones en constante enfrentamiento público con el líder de Podemos desde la misma génesis del partido, para recordar que en sus informes denuncia que la mayor parte de los periodistas «denuncian presiones de los directivos de los medios»: «más del 56% dice a mi me han presionado».

«En definitiva, creo que es una evidencia que es necesario democratizar los poderes mediáticos en España para que haya más pluralidad«, sin que sean «correas de transmisión de los partidos con poder institucional», sino que «estén regulados por concursos públicos, como siempre hemos defendido para la televisión pública».

Este discurso se situó frente a una visión un tanto idealizada e ingenua por parte del diputado de Ciudadanos, Guillermo Díaz, quien insistió en que son los ciudadanos «quienes eligen qué medios subsisten», cuando a día de hoy estos son sostenidos por publicidad institucional en muchas ocasiones, y no generan beneficio económico alguno. Su función no es otra que una capacidad de influencia que puede usarse con diversas finalidades.

Para concluir, casi como reafirmación a todo lo dicho por el vicepresidente, solo trasladar la «lectura» torcida y torticera del debate que hace uno de los medios mencionados, el periódico El Mundo: Pablo Iglesias reclama «elementos de control» sobre los medios y vuelve a atacar su credibilidad.


Diseccionando a El País / 

César Pérez Navarro

 

Todo el mundo hace algo para sentirse realizado, o sencillamente, sentirse bien. En mi caso, he colaborado como arqueólogo de la Federación Estatal de Foros por la Memoria y del Foro por la Memoria de Córdoba, la ciudad donde vivo y nací, y escribo en este blog, en Tercera Información y en otros medios sociales y contrahegemónicos entre otras actividades que incluso podrían considerarse como “subversivas” teniendo en cuenta los tiempos que corren. Licenciado en Geografía e Historia y especializado en arqueología, mi profesión inicial, y estudios que recomiendo a cualquiera, aunque los planes actuales no sean lo que eran. Hoy me dedico al periodismo social y me preocupo, sobre todo, por la influencia de las corporaciones de la comunicación sobre los ciudadanos y las técnicas de manipulación de masas desarrolladas desde Edward L. Bernays.