Miguel Rojo / AFP •  Patricia Avila / Sputnik •  Internacional •  28/03/2020

Desesperación e incertidumbre, los uruguayos en el exterior en medio del Covid-19

Desesperación e incertidumbre, los uruguayos en el exterior en medio del Covid-19

Vuelos cancelados, fronteras cerradas, casos multiplicándose rápidamente y cuarentenas, el panorama para los viajeros uruguayos en el exterior parecía una película apocalíptica sin héroes ante la veloz propagación de la enfermedad respiratoria covid-19, causada por el nuevo coronavirus.

Cientos de uruguayos que habían viajado por turismo o trabajo fuera de fronteras quedaron atrapados sin poder volver en medio de medidas de contención implementadas por gobiernos de Europa y América para frenar la expansión del virus, mientras otros, en su mayoría en Asia, se vieron obligados a dejar de lado todos sus planes y buscar nuevos destinos.

«Estábamos cenando el domingo antes de la subida a Machu Picchu y escuchamos al presidente de Perú (Martín Vizcarra) diciendo que el lunes a las 00:00 horas se cerraban las fronteras de ingreso y egreso, y ahí empezó la hecatombe», contó Anahí Nieto, de 36 años, quien había viajado con su esposo en un grupo a una convención del sector informático en Lima.

Dos días antes, al terminar la conferencia en la capital peruana, el grupo se ilusionaba con visitar la legendaria ciudadela inca y mientras estaban en la localidad de Aguas Calientes el fin de semana todos estuvieron pendientes de la aparición de nuevos casos.

No se imaginaban que pocas horas después comenzaría una odisea de una semana para llegar a Cusco y volver a Uruguay.

Adiós Perú

El Gobierno uruguayo envió la semana pasada un avión de la Fuerza Aérea para repatriar a connacionales desde Lima y uno privado de la empresa Amaszonas para regresar con unas 70 personas varadas en Cusco, que debió retrasar un día su partida debido a permisos de la ciudad.

Para Nieto y su grupo esa semana había empezado con una cola a las 5 de la mañana en Aguas Calientes para llegar a las 17 horas a Cusco e intentar conseguir pasajes de regreso.

Pero «el aeropuerto de Cusco colapsó, el de Lima también, así que allá quedamos a partir del lunes en Cusco, encerrados en un hotel porque no se podía salir; el dueño del hotel nos cobró mitad de precio, nos hizo menú para comer ahí, nos trató súper bien».

Los uruguayos estuvieron en permanente contacto con las autoridades consulares del país en Perú, pero la Cancillería estaba desbordada de pedidos de ayuda, por lo que aunque fue rápida en brindar soluciones a cientos de connacionales, siempre algún traspié crispaba los nervios de las personas en el extranjero.

El sábado 21, Amaszonas anunció un retraso de su vuelo en Cusco y varios uruguayos temieron tener que quedarse un tiempo indefinido en Perú. «Además el sábado se corrió el rumor que Perú cerraba las fronteras por 90 días y ese día colapsamos, encima en Cusco hubo un sismo, todo junto, la desesperación por volver a casa era grande», dijo Nieto, quien es oriunda del departamento de Salto (noreste), uno de los focos del covid-19 en Uruguay. El domingo los 70 uruguayos pudieron abordar el vuelo que los trajo de regreso a casa.

Seguir o volver, esa es la cuestión

En tanto, otros uruguayos desperdigados por el mundo analizaban qué hacer lejos de casa. Muchos son universitarios en viaje de egresados con un plan de visitas fijado meses antes que recibieron cancelaciones de vuelos, tours y hospedaje por decenas. «Nosotros estamos en Kuala Lumpur, teníamos pasaje para el 22 de marzo pero decidimos hacer la cuarentena voluntaria acá; la idea es viendo, como armando un puzzle a ver dónde nos podemos mover», contó a esta agencia Ignacio Campón, del viaje de la Facultad de Ciencias Económicas.

Su grupo, compuesto de 14 personas, pretende seguir su viaje por Tailandia o Japón dependiendo del desarrollo de los acontecimientos. «Tuvimos que cancelar todas las reservas aéreas y hospedaje de acá a un mes, todo el itinerario que planeamos durante un año y medio se nos cayó», agregó.

Otros egresados se encontraban en Japón y dijeron a Sputnik que también planeaban seguir su viaje aunque sin el itinerario planeado. Sin embargo, desde Europa, en donde Italia y España se han visto azotadas por la enfermedad, volvieron casi 200 uruguayos y otros 300 desde EEUU, Costa Rica, República Dominicana y México.

Otros, como la profesora de inglés retirada Alicia Terán, prefirieron quedarse luego de que las aerolíneas cancelaran los vuelos. «Como estoy en casa de familia y dada la locura generalizada también allí en Uruguay, con una amiga que está en Cleveland y que también le cancelaron el vuelo, hemos decidido guardar tranquilidad, esperar un poco a ver lo que pasa porque en este momento salir como loco puede enfermarnos más que cualquier tipo de prevención que traten de hacer», dijo Terán desde Salem, Oregon (EEUU, oeste).

Terán, que visitaba a una de sus hijas en EEUU, volvía el 6 de abril pero LATAM y United Airlines cancelaron su vuelo semanas atrás. «Tengo más miedo de volar en plena crisis de propagación que de esperar un poco», concluyó. En Uruguay hay 274 casos de covid-19 registrados desde el 13 de marzo, con cuatro personas ingresadas en cuidados intensivos. La enfermedad respiratoria que surgió a fines de 2019 en el sureste de China se propagó en semanas por más de 150 países y hasta el momento se ha cobrado la vida de más de 20.000 personas.


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