Continúa movilización contra Gobierno de Paz en Bolivia, centrales agrarias se suman este lunes
Medios de prensa de Bolivia reportan que los puntos de protesta se mantienen en las principales carreteras que acceden a La Paz y El Alto tras los choques del sábado, que dejaron 47 detenidos y al menos cinco heridos.

Luego de una escalada de tensión el sábado, con enfrentamientos entre manifestantes y policías y militares que buscaban desbloquear vías de acceso a las ciudades de La Paz y El Alto, los bloqueos reinstalados la víspera continúan este domingo tras dos semanas de movilización en Bolivia contra el Gobierno de Rodrigo Paz.
Medios de prensa bolivianos reportan que los puntos de protesta se mantienen con vigilias en las principales carreteras que acceden a La Paz y El Alto, luego de los choques del sábado, que dejaron 47 detenidos y al menos cinco heridos, según la Defensoría del Pueblo. Según datos de la Administradora Boliviana de Carreteras, en el departamento de La Paz se registraban 15 puntos de bloqueo en la mañana del domingo.
El Gobierno mantenía este domingo otra mesa de diálogo con representantes de sectores sociales de La Paz y El Alto en busca de acuerdos que permitan reducir el conflicto.
El Ejecutivo ha estado negociando por sectores, pero no desmovilizado a obreros, campesinos, indígenas y transportistas, con el liderazgo de agrupaciones como la COB y la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari, que exigen aumentos salariales, no privatización de empresas y la renuncia del presidente Paz, al considerar que este no ha logrado resolver la crisis política y económica que atraviesa Bolivia.
El sábado se anunció un acuerdo entre el Gobierno y los maestros, que no lograron el incremento salarial que exigían, pero sí un bono anual de 2.400 bolivianos.
A la par, este domingo se conoció que la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de la Provincia Omasuyos Ponchos Rojos y la Federación de Mujeres Bartolina Sisa instruyeron a las 39 centrales agrarias a movilizarse este lunes en Plaza Ballivián, en El Alto.
Una marcha de seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019) llegó este domingo cerca de La Paz, tras seis días de caminata, y prevé sumarse este lunes en la capital a los sectores que mantienen desde hace dos semanas bloqueos de caminos y protestas para exigir la renuncia de Paz.
«Vamos a llegar hasta el kilómetro cero (como se conoce a la plaza Murillo) para sumarnos a la movilización hasta la renuncia de este presidente incapaz, fascista», dijo a medios locales el dirigente sindical Juan Yupari.
Según informes de las autoridades, el operativo del sábado para desbloquear vías de acceso permitió el paso de 100 camiones cisterna con combustible que estaban varados en las carreteras. Las dos semanas de protestas y bloqueos han causado falta de suministros y encarecimiento en la capital boliviana.
La Defensoría del Pueblo reiteró su llamado al diálogo y señaló que analiza junto a la Iglesia católica la posibilidad de abrir un espacio de mediación para reducir la conflictividad y promover una reconciliación nacional.
El ejecutivo de la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari, Vicente Salazar, atribuyó dos muertes en los municipios Ingavi y El Alto a los operativos de desbloqueo e hizo un llamado a continuar las protestas.
“Nuestro pueblo no tiene la culpa de buscar reivindicación”, dijo Salazar, quien rechaza un dialogo con el Gobierno para pacificar el conflicto social que busca la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La Central Obrera Boliviana (COB) reafirmó esta semana que las movilizaciones y bloqueos instalados en distintas regiones del país tienen como objetivo la renuncia de Paz, alegando que su Gobierno no respondió a las demandas sociales durante sus primeros seis meses de gestión.
La COB sostiene que el Gobierno de Rodrigo Paz pretende imponer la privatización en Bolivia y que ello podría generar incrementos en los precios de la electricidad, el agua potable, el gas licuado de petróleo (GLP) y el gas natural vehicular (GNV).
El ejecutivo nacional de la COB, Mario Argollo, junto a representantes de sectores mineros y fabriles, ha convocado a fortalecer las protestas y pedido comprensión a la población ante los efectos generados por las medidas de presión.
«No es por locos que estamos pidiendo que este presidente incapaz y todo su gabinete ministerial se vayan; es porque no han dado soluciones claras al país», dijo Argollo el jueves pasado.
El sábado, en un video divulgado en rees sociales, Argollo denunció que el Gobierno busca «silenciar» a la dirección mediante demandas penales y expresó su solidaridad con los detenidos durante las protestas en El Alto y La Paz, señalando que fueron arrestados por defender sus derechos y rechazar las medidas impulsadas por el Ejecutivo.
El dirigente gremial afirmó que la movilización no es solo para un sector. «Llamamos y exhortamos a la población, por lo que estamos luchando. No es para un sector, es para un sector grande de la sociedad que en su momento va a ser perjudicado con las medidas que hoy el Gobierno central está queriendo imponer», dijo.
Bolivia vive una insurrección popular.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) May 17, 2026
Es la respuesta a la soberbia geopolítica.
Latinoamérica es una civilización diversa y diferente, no se le puede homogeneizar desde ningún lado del planeta.
Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo mirando de frente en…
Argollo agregó que el paquete de 10 leyes impulsado para reactivar la economía y reformar el Estado «perjudica a las grandes mayorías y favorece a empresas transnacionales».
El Ejecutivo de Rodrigo Paz —que ha recibido apoyo de EE.UU., Israel y de los Gobiernos de Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú— ha acudido a la estrategia de criminalizar la protesta popular y afirma que hay un «plan macabro» de Morales para «romper el orden constitucional» y «financiado» por el narcotráfico, lo que el exmandatario rechazó.
Morales sostuvo que el Gobierno está obligado «a demostrar las mentiras» y cuestionó que el Ejecutivo le acuse de pagar las movilizaciones, porque eso implicaría acusar a todos los sectores en conflicto de ser «narcotraficantes».
El expresidente afirmó en sus redes sociales que EE.UU. «ordenó al Gobierno de Rodrigo Paz ejecutar una operación militar, con el apoyo de la DEA y el Comando Sur norteamericano, para detenerme o matarme».
Denuncio ante: @ONU_derechos y @CIDH que el gobierno boliviano de Rodrigo Paz aplica plataformas y tecnología extranjera para ESPIAR Y DELATAR a los bolivianos que piensan diferente y están protestando exigiendo una Bolivia justa y soberana. Este método ilegal parece ser el mismo… pic.twitter.com/PdLWz09fVJ
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) May 17, 2026
Este domingo, el presidente Gustavo Petro afirmó que Bolivia vive una «insurrección popular» y ofreció la disposición del Gobierno de Colombia para contribuir a resolver la crisis, afirmando estar dispuesto, «si es invitado», a «buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana».
«Bolivia vive una insurrección popular. Es la respuesta a la soberbia geopolítica», escribió Petro en su cuenta de X, donde también señaló que «Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo mirando de frente en paz».
