Almudena Alba •  Internacional •  17/03/2020

La Francia neoliberal de Macron se suma al confinamiento frente al Covid-19, y va más allá en medidas de protección económica y social

  • Enmanuel Macron lanzó ayer un discurso a todo el país declarando la entrada en vigor del aislamiento en casa como medida de emergencia para frenar el avance de la epidemia de COVID-19, responsable de más de 6.600 contagios en ese país. Se suma así a la estrategia de confinamiento iniciada por Italia y España en Europa, pero va más allá en algunas medidas de protección a la ciudadanía: suspende el pago de alquileres, suspende el pago de facturas de gas y electricidad y garantiza que ninguna empresa quiebre: anuncia un plan de 300.000 millones para evitarlo.
  • La presión en la calle del movimiento de los chalecos amarillos, con manifestaciones multitudinarias que rompían la prohibición de concentraciones de más de cien personas, ha resultado decisiva para este giro en los acontecimientos. Era la semana de protestas número 70 contra los recortes neoliberales.
La Francia neoliberal de Macron se suma al confinamiento frente al Covid-19, y va más allá en medidas de protección económica y social

El presidente Emmanuel Macron anunció anoche en un discurso a la nación la decisión de limitar a los estrictamente necesarios los desplazamientos en el territorio metropolitano y los de ultramar.

De acuerdo con el jefe de Estado, el país está en guerra contra un enemigo invisible que progresa rápido, por lo cual llamó a la disciplina, la solidaridad y la calma.

Macron reconoció que la medida carece de precedentes en Francia en tiempos de paz, e insistió en que se trata de un sacrificio necesario, en aras de proteger la vida humana y evitar el colapso en los servicios de reanimación de los hospitales

Después de la intervención del mandatario, el ministro del Interior Christopher Castaner precisó los detalles del confinamiento y adelantó que más de 100 mil policías y gendarmes tendrán la misión de garantizar el respeto al mismo.

Según el funcionario, la interpretación de la medida debe de estar clara ‘hay que quedarse en casa’, salvo en casos excepcionales, registrados en un salvoconducto descargable en Internet, un modelo a llenar con los motivos de cada salida a la calle.

La asistencia al trabajo, la visita al médico, la compra de alimentos o medicinas, la atención a un pariente vulnerable, el paseo de las mascotas o el ejercicio físico individual serán las actividades permitidas, siempre con la justificación en mano, subrayó.

Castaner insistió en que el país está en un combate contra el COVID-19, que tal y como manifestó Macron antes, demanda sacrificios.

El titular declaró que quienes violen la decisión de limitarse a los movimientos estrictamente necesarios, serán multados. Nuestro objetivo no es sancionar, sino apelar a la responsabilidad de todos, afirmó.

La víspera, se confirmó el rápido avance del coronavirus en Francia, con la detección de 1.210 nuevos casos y el reporte de 21 decesos, que elevaron el total a 6.633 y 148, respectivamente, uno de los países más golpeados por la pandemia.

Según el sitio oficial Salud Pública Francia, las regiones más afectadas por el patógeno son la Isla de Francia (región parisina), con mil 762 contagios, y el Gran Este, con mil 543.

En cuanto a las medidas extraordinarias con las que el Estado devuelve a la ciudadanía el esfuerzo realizado estos días y asegura su bienestar, llama la atención que un Gobierno situado en el Neoliberalismo ideológico vaya más allá que países como España o Italia, gobernados por partidos socialdemócratas; Macron asume que el Estado se encargará del pago de los créditos bancarios contraídos. También se suspenderá el pago de impuestos y cotizaciones sociales, de las facturas de agua, luz y gas,así como los alquileres. En esta última medida no se aclara si esto corresponde a las empresas o a toda la población, pero Macron insistió en que “ningún francés quedará sin recursos”.

Además, el Gobierno francés suspende la regresiva reforma de las pensiones y el auniciado recorte a los subsidios por desempleo, dos de las medidas austericidas que motivaron protestas en todo el país durante varios meses. Por último, los hoteles y taxis quedan bajo las órdenes del Estado para resguardar/trasladar enfermos y personal sanitario.

Un día después de los polémicos comicios municipales, celebrados ayer en todo el país, Macron rectifica y aplaza el segundo turno de las elecciones municipales, previsto para el próximo domingo. Quizás sea precisamente el resultado de las mismas lo que impusó a este giro en las medidas y estrategia adoptada: el resultado significativo para la alcaldía de París es un ejemplo de lo ocurrido en esta primera convocatoria: Agnès Buzyn, exministra de Sanidad y candidata del partido de Macron, La República en Marcha (LREM), quedó tercera, con un 17% de votos, por detrás de la socialista Anne Hidalgo (30%) y de la conservadora Rachida Dati (22%).

* Con información de PL.
        


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