Israel pide cárcel para Albanese tras suspensión de sanciones por juez de EE.UU.
Un juez federal de EE.UU. dictó suspender las sanciones impuestas por la Administración Trump contra Albanese, pero Israel mantiene la obsesión de castigarla por su denuncia del genocidio.

El embajador de Israel ante la ONU, Dany Dannon, pidió este jueves encarcelar a la relatora especial para los territorios palestinos, Francesca Albanese, luego de que un tribunal de Estados Unidos suspendiera las sanciones impuestas a la reconocida jurista italiana en 2025 por la Administración de Donald Trump,
Dannon calificó la suspensión de las sanciones como irrelevante, reiterando que Albanese, incluida en una lista negra de terrorismo por Washington a raíz de sus fuertes denuncias del genocidio en Gaza, «explota su posición en la ONU para una campaña de incitación política contra Israel y Estados Unidos», la matriz usada contra la activista desde que en 2025 publicó su informe «De la economía de la ocupación a la economía del genocidio».
No interim order will change the simple fact that @FranceskAlbs is exploiting her position at the UN to wage a political incitement campaign against Israel and the US.
— Danny Danon 🇮🇱 דני דנון (@dannydanon) May 14, 2026
Albanese has promoted the persecution of Israeli and American soldiers and civilians at the Hague,
spread lies… https://t.co/fgyXd992hL
El representante de Israel sostuvo que la relatora «debería estar entre rejas» y le acusó de haber «promovido la persecución de soldados y civiles israelíes y estadounidenses en La Haya», aunque no mencionó la razón por la cual Albanese hizo sus denuncias y acusaciones, referidas precisamente a crímenes de guerra y evidencias de genocidio contra la población gazatí.
El miércoles, un juez federal de Estados Unidos dictó la suspensión de las sanciones impuestas por la Administración Trump contra Albanese, estimando que violan sus libertades de la Primera Enmienda al estar dirigidas directamente a sus declaraciones críticas con Israel.
Debido a las sanciones, Albanese, casada con un ciudadano estadounidense y con residencia en EE.UU., no podía viajar al país, ni siquiera a la ONU, para presentar uno de sus dos informes anuales (pues el otro es rendido en Ginebra), lo cual violaba las normas que garantizan la inmunidad de los funcionarios de la organización. Además, sus bienes y su casa en Estados Unidos fueron congelados. Incluida en una lista de la OFAC, no podía tener cuentas en ningún banco y solo podía utilizar dinero en efectivo.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ya había calificado las acciones contra Albanese de «inaceptables» y un «peligroso precedente».
Entre sus conclusiones para suspender las sanciones, el juez de distrito Richard Leon ha criticado que el jefe de Estado Marco Rubio alegara que Albanese «colaboró directamente» en los esfuerzos del TPI para «investigar, arrestar, detener o enjuiciar a ciudadanos de Estados Unidos o Israel» al «recomendar que emitiera órdenes de arresto» contra autoridades israelíes y que «llevara a cabo investigaciones y enjuiciamientos» de empresas estadounidenses.
El magistrado señaló que «Albanese no trabaja para el TPI ni tiene capacidad alguna para dirigir sus acciones», por lo que la única forma en la que podría haber participado en tales esfuerzos «sería ofreciendo su opinión y recomendación no vinculantes; es decir, ¡hablando!».
