Redacción •  Cultura •  24/03/2026

La Asociación Cultural Del Barro denuncia censura y discriminación por parte de la concejalía de Cultura de Alcorcón

  • La entidad vecinal estudia acciones legales contra la concejala de Ganar Alcorcón, Miriam Benítez, por presunta prevaricación tras la denegación sistemática de espacios públicos.
La Asociación Cultural Del Barro denuncia censura y discriminación por parte de la concejalía de Cultura de Alcorcón

La Asociación Cultural Del Barro, entidad dedicada a la promoción de la cultura popular desde hace dos años, ha denunciado públicamente el «trato discriminatorio» y los obstáculos sistemáticos que sufre por parte de la concejala de Cultura, Miriam Benítez. La asociación acusa a la concejalía de ejecutar una estrategia de censura que impide el desarrollo de sus actividades en espacios municipales.

Según la organización, los problemas comenzaron con la omisión de sus eventos en los programas oficiales de Navidad y Halloween, escalando hasta la negativa constante de espacios bajo «excusas falsas». Miembros de la asociación aseguran haber comprobado que salas denegadas por supuesta ocupación, se encontraban en realidad vacías.

Obstáculos técnicos y estratégicos

Entre los incidentes destacados, la asociación señala la asignación de una sala de reuniones que coincide con la única sala de estudio de Fuente Cisneros, imposibilitando su uso.

“En el Pleno del ayuntamiento, la concejala informó de que el centro Miguel Ángel Blanco está disponible para actividades del tejido asociativo. Recogimos ese guante y propusimos un programa cultural de alfarería. La respuesta dada por Miriam Benítez es que dicho programa no se ajusta a las líneas estratégicas de la concejalía. Si la alfarería no tiene cabida en la cultura de Alcorcón, ¿hacia dónde nos quiere llevar esta concejala?” denuncia Virginia Velasco.

Obviamente no somos ingenuos; todo lo relatado obedece a una estrategia de censura y discriminación hacia nuestra asociación”, afirma Virginia Velasco, presidenta de la entidad.

La última polémica surge tras la denegación de un evento sobre el rock en Alcorcón con presentaciones de libros, rock y discapacidad, conferencias, exposiciones y conciertos tanto acústicos como eléctricos, para lo que se solicitaron espacios en centros culturales tales como Buero Vallejo, Margarita Buron, Viñagrande y Fuente

Cisneros. Dicha negativa la basan en que no se pueden solicitar espacios fuera del horario de apertura de los centros, y que las actividades programadas deberían realizarse de lunes a viernes de 9:00 h a 21:00 h, una justificación que Virginia Velasco (presidenta de la Asociación del Barro) tacha de «esperpéntica» al compararla con eventos de otras asociaciones y formaciones políticas, como el reciente acto del PSOE en el CC Los Pinos durante este fin de semana. “Ante esa respuesta entendemos que solo se trata de una provocación más y así lo hemos entendido desde, la asociación” finaliza Virginia Velasco.

“Obviamente estos no son los únicos casos de espacios denegados. Son varios los eventos que hemos tenido que reprogramar en lugares privados, cuando hemos podido comprobar posteriormente que los espacios solicitados estaban vacíos. Además, en cada una de las respuestas negativas, la concejala Miriam Benítez nunca nos ofrece una alternativa para poder llevar a cabo nuestros eventos” asegura Velasco.

Se ve claramente una intención por parte de Miriam Benítez, concejala de cultura del Ayuntamiento de Alcorcón, de censurar la actividad de esta asociación (sin motivos aparentes), olvidando su labor que, según sus propias palabras, es la de facilitar la labor a la cultura popular.

Posibles acciones legales

Ante lo que consideran una gestión «torticera e ilegal», la Asociación Cultural Del Barro ha confirmado que está recopilando información para interponer una demanda por presunto delito de prevaricación contra Miriam Benítez.

A pesar de haber remitido un escrito previo a la concejalía solicitando un cambio de actitud y de haber intentado, sin éxito, mediar con la Alcaldía durante las últimas tres semanas, la asociación asegura que llegará a los juzgados para defender su derecho a no ser censurada en el uso de los bienes públicos de Alcorcón, porque donde hay cultura no hay censura.


Alcorcón /