“El futuro del trabajo no está predeterminado unívocamente por los algoritmos y la IA, sino que es un escenario en disputa”
En el marco de la Jornada “IA y gestión algorítmica: impacto laboral, intervención sindical y uso ético”, entrevistamos a Fernando Rocha, director de la Escuela del Trabajo de CCOO y uno de los mayores expertos del sindicato sobre estos cambios que tanto afectan a las personas trabajadoras.

Tendemos a pensar que la gestión algorítmica es un ámbito exclusivo de la economía de plataformas, de los riders, de los VTC, etc., pero estamos asistiendo a una expansión en la que la monitorización digital y el control mediante algoritmos están permeando a todo tipo de organizaciones y actividades económicas. De ahí el concepto de “plataformización del trabajo”. Por tanto ¿crees que el ritmo al que avanza esta realidad está superando al de las legisladoras, instituciones, y también desde nuestra perspectiva, al de los sindicatos?
Los estudios del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, basados en encuestas realizadas a nivel de la UE, revelan que la “plataformización del trabajo” es un fenómeno creciente en diferentes sectores y empresas, que implica tres aspectos relacionados: el uso de herramientas digitales en el trabajo, ampliamente extendido tanto en Europa como en España; la monitorización del trabajo mediante dispositivos digitales, que afecta en torno a un tercio de las personas trabajadoras en Europa, y la mitad en España; y la gestión algorítmica del trabajo, es decir, el uso de sistemas algorítmicos para la toma de decisiones sobre cuestiones relativas a la organización del trabajo, y que afecta a cerca de una quinta parte de las personas trabajadoras en la UE, y algo más en España.
La regulación de este fenómeno ha registrado avances en los últimos años, pero resultan insuficientes ante el ritmo de despliegue de este fenómeno y sus consecuencias específicas en el ámbito laboral. Es por esto que desde CCOO reclamamos una normativa legal específica, a nivel nacional y comunitario, sobre el uso de algoritmos e inteligencia artificial en todos los lugares de trabajo.
¿Estamos a tiempo los sindicatos de recuperar esa desventaja y ponernos a la cabeza de la intervención de la gestión algorítmica?
El marco legal vigente a nivel comunitario y español proporciona, a pesar de sus limitaciones, una base normativa para la acción sindical. A esto se suman los acuerdos intersectoriales y sectoriales pactados por los interlocutores sociales en materia de digitalización e inteligencia artificial, tanto de ámbito europeo como estatal.
Sin embargo, el papel de las relaciones laborales en el gobierno de la gestión algorítmica en los lugares de trabajo es todavía incipiente, como pone de manifiesto el limitado número de convenios colectivos que regulan esta materia en España, aunque ya existen ejemplos relevantes, especialmente en el ámbito sectorial.
En este escenario, resulta prioritario impulsar la participación sindical de CCOO en el gobierno de la gestión algorítmica del trabajo en los sectores productivos y empresas desde un enfoque proactivo, es decir, de anticipación de los cambios y sus efectos, y equilibrador en relación a estos.
¿Cómo encaja la futura trasposición de la directiva en este escenario, tanto a nivel legislativo como a nivel sindical?
Uno de los aspectos más destacables de la Directiva Europea 2024/2831 relativa a la mejora de las condiciones laborales en el trabajo en plataformas, es la regulación de la gestión algorítmica del trabajo en las plataformas digitales laborales.
Desde CCOO venimos reclamando la participación en la trasposición de esta directiva, con el objetivo de reforzar los derechos de las personas que trabajan a través de plataformas digitales en todos los sectores de actividad. Asimismo, consideramos que puede ser una oportunidad para fortalecer los derechos colectivos en relación con esta materia —por ejemplo, incorporando la consulta y no sólo la información— y además extendiendo su aplicación a todas las empresas y no sólo a las plataformas.
Por último, con independencia del texto definitivo de la trasposición, la regulación de la gestión algorítmica que realiza la directiva comunitaria puede tomarse ya como referencia para el desarrollo de los contenidos de la negociación colectiva.
Según el profesor De Stefano, existe un riesgo de que el lugar de trabajo se convierta en un espacio de “pedagogía de la obediencia”, donde la autoridad absoluta del empleador, mediada por algoritmos, reduzca a la persona trabajadora a una mera súbdita en lugar de una ciudadana con voz. Entendiendo que la negociación colectiva es una de las herramientas utilizadas por las personas trabajadoras para convertirse en ciudadanas y abandonar el lugar de súbditas, ¿cómo crees que el sindicalismo puede intervenir en esta nueva forma de articular las relaciones laborales, cuando quien ejerce este poder de mediación es un algoritmo y no una persona?
La premisa de partida es evitar la fetichización de las tecnologías, incluidas las de inteligencia artificial, convirtiendo a las mismas en un fenómeno “natural” de consecuencias predeterminadas e inevitables. Es importante visibilizar, por el contrario, que los sistemas de gestión algorítmica son herramientas que las empresas están utilizando para fortalecer el ejercicio unilateral y opaco del poder de dirección sobre la organización del trabajo, con efectos significativos sobre las condiciones laborales y los derechos de las personas trabajadoras.
En este escenario, nuestro objetivo como sindicato es luchar por la democratización de la organización del trabajo en las empresas. Cabe reiterar al respecto que no partimos de cero: el marco legal vigente ya reconoce el derecho colectivo de información algorítmica a la representación legal de las personas trabajadoras (RLPT), que constituye el fundamento básico para la intervención sindical.
Finalmente, resulta fundamental potenciar la formación de las RLPT en esta materia, que en CCOO venimos impulsando en los últimos años. Para esto disponemos de materiales de referencia, como la Guía para la intervención sindical en la gestión algorítmica, cuyo objetivo es facilitar de forma pedagógica la comprensión de este fenómeno, y proporcionar orientaciones prácticas para la acción sindical.
¿Cómo podemos disputar la democratización del algoritmo? ¿Necesitamos crear nuevos marcos de negociación colectiva o nos sirven los ya establecidos?
Necesitamos en primer lugar confrontar la narrativa ideológica dominante sobre el cambio tecnológico, reivindicando el papel de la regulación normativa y la participación sindical como condiciones necesarias para impulsar una transformación tecnológica democrática, confiable e inclusiva, que favorezca la creación de empleos de calidad, la mejora de las condiciones de trabajo y la protección de los derechos laborales, así como para un reparto justo de los beneficios generados por las tecnologías digitales y la IA.
En segundo lugar, hay que continuar la lucha por la mejora del marco legal existente a nivel estatal, europeo e internacional. Un ejemplo de esto es el proceso de negociación del primer convenio de la OIT sobre trabajo decente en la economía de plataformas, que culminará en la 114ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo de junio de 2026.
En tercer lugar, es importante ejercer los derechos ya reconocidos legalmente para avanzar en la gobernanza de este fenómeno en los sectores productivos y las empresas, impulsando su regulación a través de los convenios colectivos.
Por último, desde CCOO tenemos que seguir potenciando la autoorganización de las personas trabajadoras en el entorno de las plataformas digitales laborales. El trabajo sindical que se está realizando en empresas como Glovo constituye una experiencia que es necesario consolidar y extender en este ámbito.
Desde la irrupción de la robotización, la automatización, la IA y la gestión algorítmica, se viene hablando de determinadas potencialidades como la devaluación de las habilidades humanas, la reducción de las oportunidades laborales o la sustitución del empleo humano. Actualmente, se está comenzando a confrontar esa visión de la mano de la “IA Pro-Persona Trabajadora”, como plantean Acemoglu, Autor y Johnson. Es decir, utilizar esta como un multiplicador de fuerza para las habilidades y la experiencia humanas y no como un sustituto. Parte así de una visión distinta sobre cómo utilizar las tecnologías existentes y emergentes, entendiendo que la IA no puede desarrollarse sólo desde su vertiente automatizadora. ¿Cómo podría el sindicalismo, desde su presencia en los centros de trabajo hasta el diálogo social confederal, fomentar esta visión de la “IA Pro-Persona Trabajadora”?
Un objetivo prioritario para CCOO es impulsar, a través de la concertación social, marcos normativos adecuados y políticas públicas que favorezcan el desarrollo de tecnologías que potencien y complementen las capacidades de las personas trabajadoras, en vez de sustituirlas. Un enfoque que también ha sido reconocido en ámbitos institucionales como la OIT.
Una propuesta detallada sobre esta cuestión excedería los límites de esta entrevista. No obstante, sin pretensiones de exhaustividad, cabe apuntar algunas prioridades, como son:
– Reforzar las competencias generales de la población trabajadora en materia de digitalización e inteligencia artificial, prestando una especial atención a las brechas de género en este campo.
– Fomentar, incentivar y apoyar a las empresas, en particular a las pymes, para que desarrollen e implementen sistemas de IA confiables que tengan el potencial de aumentar la productividad, mejorar la calidad del empleo, respetar y promover los derechos de las y los trabajadores, y potenciar sus capacidades en vez de reemplazarlas.
– Promover el acceso a medidas de apoyo al empleo para las personas afectadas por las disrupciones relacionadas con la IA y proporcionar oportunidades adecuadas de reempleo, protección social y recapacitación para las trabajadoras y trabajadores en caso de pérdida de empleo.
En suma, como conclusión cabe apuntar que el futuro del trabajo no está predeterminado unívocamente por los algoritmos y la IA, sino que es un escenario en disputa donde CCOO tenemos el compromiso de seguir movilizando nuestra inteligencia colectiva en defensa de los derechos de las personas trabajadoras en los entornos laborales digitales.
