Redacción •  Catalunya •  08/07/2026

El puerto de Barcelona, corredor comercial clave de un combustible que mantiene en marcha la maquinaria genocida de Israel

  • RESCOP y la Campaña Fin al Comercio de Armas con Israel denuncian que el puerto de Barcelona se ha convertido, desde octubre de 2023, en la principal vía de tránsito hacia Israel de MTBE, un componente de la gasolina. Un flujo estructural de unas 40.000 toneladas al año que reembarca producto extranjero hacia el puerto de Haifa al margen de la estadística oficial española y que contradice de lleno el Real Decreto-ley 10/2025.
El puerto de Barcelona, corredor comercial clave de un combustible que mantiene en marcha la maquinaria genocida de Israel

Comunicado RESCOP – Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina · Campaña Fin al Comercio de Armas con Israel 

Entre marzo de 2025 y mayo de 2026, la aduana israelí ha registrado nueve cargas de MTBE a granel procedentes del puerto de Barcelona con destino a Haifa, por un total de más de 50.000 toneladas. Esto demuestra que hablamos de una línea de suministro programada, una carga cada seis u ocho semanas, siempre desde las mismas terminales (TEPSA y TRADEBE) y con el mismo consignatario (ITALMAR 3000 SL).

El informe realizado por la Campaña por el Fin al Comercio de Armas con Israel desvela que en el 2025, Barcelona fue el primer origen declarado de éteres ante la aduana israelí, con cerca del 39 % de todas las importaciones israelíes de esta partida, por delante de Francia y Chipre.

Otro segundo hallazgo del informe revela que de las nueve cargas declaradas por Israel, el Estado español sólo declara una en su estadística de exportación. El resto transita por Barcelona sin dejar rastro en los datos de comercio exterior. El MTBE llega de Arabia Saudí, Estados Unidos, China, Japón y Francia, entra en Barcelona, se almacena y se reembarca hacia Israel, reetiquetado como «origen España» ante la aduana de Haifa.

El MTBE (metil-terc-butil-éter) es un oxigenante y mejorador de octanaje que se mezcla en la gasolina de automoción. No es un combustible específicamente para uso militar, no es el queroseno de los aviones de combate ni el gasóleo de los blindados, pero sí es un aditivo indispensable para que los motores de gasolina funcionen correctamente: eleva el octanaje y mejora la combustión. 

Si lo miramos desde una perspectiva económica, las 40.000 toneladas de MTBE que transitan por Barcelona suponen unas ventas totales de unos 30 millones de euros de aditivo al año. Esas 40,000 toneladas son una pieza que permite poner en el mercado israelí aproximadamente unos 540 millones de litros de gasolina. A los precios que fija el propio Ministerio de Energía israelí, esa gasolina supone más de 1.150 millones de euros en ventas y aporta alrededor de 700 millones de euros anuales a las arcas del Estado de Israel en impuestos: precisamente los ingresos con que se financia su maquinaria genocida y colonial.

El comercio de este aditivo no es inocuo, es un componente que mantiene en marcha el parque de vehículos de gasolina de un Estado que puede usarse para coches particulares, vehículos militares o policiales, es imposible diferenciar el uso final y por tanto, este comercio debe ser detenido de inmediato.  El destinatario más probable de estas cargas, según los datos obtenidos y el mapa de producción energética israelí, es Dor Chemicals, en Haifa, que abastece a las dos refinerías del país: BAZAN y la refinería de Ashdod (grupo Paz), señaladas por organizaciones independientes (SOMO, Oil Change International) por su papel en el suministro de combustible a las fuerzas de ocupación israelíes.

Desde un punto de vista ambiental, el MTBE es un contaminante de aguas subterráneas, cuyo uso está prohibido en muchos territorios por su potencial cancerígeno y sus efectos contaminantes a largo plazo, otro motivo más para detener su comercialización. 

El Real Decreto-ley 10/2025, de 23 de septiembre de medidas urgentes contra el genocidio en Gaza (RDL en adelante), establece en su artículo 2 que se denegará el tránsito hacia Israel de “combustibles que puedan tener un uso final militar”. A pesar de que el foco de este artículo sean los querosenos de aviación JP4, JP5 o JP8, es imposible descartar un potencial uso policial o militar del MTBE y todo tránsito de dicho combustible debería ser detenido de inmediato, no sólo en base a lo estipulado en el RDL, si no por las obligaciones derivadas de la Opinión Consultiva del Tribunal Internacional de Justicia, cuyos argumentos se recogen en la exposición de motivos del mismo texto. 

Dicha opinión recuerda que los Estados deben impedir “las relaciones comerciales que contribuyan al mantenimiento de la situación ilegal creada por Israel en el territorio palestino ocupado”. Esa obligación ni siquiera exige demostrar un uso militar concreto: basta con que el comercio sostenga la ocupación. Los más de 700 millones de euros que los impuestos derivados del comercio de este combustible aportan al estado  ya son una contribución más que evidente de cómo este comercio ayuda a mantener gravísimas vulneraciones de derechos humanos.

En un régimen de genocidio y apartheid no hay línea que separe lo civil de lo militar. No existe un comercio bueno y un comercio malo con Israel. Todo intercambio que mantenga en funcionamiento su economía y su maquinaria, bien sea el combustible que mueve sus vehículos o los puertos que reembarcan ese combustible, ayudan a sostener el colonialismo, la ocupación ilegal, el genocidio y el apartheid contra el pueblo palestino: 

«Llevamos meses señalando que no hay un embargo integral de armas a Israel y que las medidas adoptadas son insuficientes. El Gobierno se ha comprometido a impedir cualquier comercio que sostenga la ocupación, y aquí tenemos un corredor estable, documentado al kilogramo, que reembarca combustible hacia Israel desde un puerto español. Los combustibles forman parte integral de la industria militar, la maquinaria genocida no se mueve sin combustible. Exigimos un embargo integral ya”

Exigimos

  1. Que el Gobierno aplique el principio del artículo 2 del RDL 10/2025 y deniegue el tránsito por puertos españoles del MTBE y de cualquier combustible o aditivo de carburante con destino a Israel, por su posible uso final militar.
  2. Que se suspenda todo tránsito y reexpedición de combustibles hacia Israel a través de Barcelona y del resto de puertos del Estado, en cumplimiento de la obligación de impedir el comercio que sostiene la ocupación ilegal.
  3. Que las autoridades portuarias y aduaneras investiguen y hagan públicos los operadores de este corredor, consignatario, terminales y cadena hasta el comprador y cierren la opacidad estadística que permite que este flujo no figure en los datos oficiales de comercio exterior.
  4. Que el Congreso apruebe sin más demora la Proposición de Ley de reforma de la Ley 53/2007 sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso, registrada en julio de 2024, para dotar al embargo de armas a Israel de un mecanismo legal vinculante y permanente, no revocable por decisión del Gobierno, que abarque el conjunto del comercio que sostiene crímenes de guerra. El RDL 10/2025 es un paso, pero una medida excepcional y reversible no puede sustituir a una ley.
  5. Que el Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno de la Generalitat de Catalunya, como parte del consorcio de gestión del Puerto de Barcelona, actúen de manera responsable y exijan a la Autoridad Portuaria la puesta en marcha de todos los mecanismos a su alcance para asegurar la identificación, intercepción y decomiso de las cargas de MTBE que contengan los barcos que atraquen en el Puerto de Barcelona, para asegurar con ello el cumplimiento de los supuestos del RDL 10/2025 relativos al tránsito de armas y material de doble uso.

Israel / 

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