Federico Rubio Herrero •  Memoria Histórica • 20/01/2020

Ocupación de tierras en Extremadura. 25 de marzo de 1936

En 1934 el paro agrario aumentaba, había más de 400.000 parados, el 63 por ciento del total. Ante estas condiciones, la FNTT convocó huelga de jornaleros para el 5 de junio de 1934, momento en que iba a comenzar la cosecha, en defensa de las conquistas sociales del primer bienio ( en contratos, empleo, salarios, reconocimiento de sindicatos, jurados mixtos, etc.). La convocatoria sería considerada por el Gobierno como revolucionaria y, por tanto, fue prohibida. La huelga afectó a mas de 500 municipios de Andalucia, Extremadura y La Mancha, y a unos 200 mas en otras provincias. Duro de cinco a quince días, dependiendo del grado de implantación socialista en cada lugar. Fue la mayor huelga agraria de la historia de España. Algunos líderes campesinos fueron encarcelados, de los cuales, 600 jornaleros extremeños, numerosos ayuntamientos socialistas fueron destituidos y varias "Casas del Pueblo" fueron clausuradas.

Ocupación de tierras en Extremadura. 25 de marzo de 1936
La población española en 1930 era fundamentalmente rural: un 45,5 por ciento de la población activa trabajaba en la agricultura o ganadería, por lo que la tierra seguía siendo la fuente principal de la riqueza nacional y el control de la misma era lo que determinaba la posición social de la mayoría de la población.
 
Tras declararse la Segunda Republica se promulgó la importante ley de Reforma Agraria. El ambicioso proyecto propuso expropiar grandes latifundios para repartirla entre sus jornaleros; además de otras muchas mejoras para los trabajadores del campo: modernización, subida de salarios, jornada de ocho horas, seguro de accidentes para campesinos, prohibición de expulsar a los campesinos arrendatarios, obligacion a los terratenientes a cultivar las tierras y no dejarlas baldías, créditos a los campesinos para la explotación de sus tierras, etc.
 
A pesar de las grandes expectativas que había levantado la aplicación, la ley de Reforma Agraria estuvo muy limitada. A finales de 1933 solo se habían ocupado 24.203 Ha. Repartidas entre 4.403 campesinos. Los motivos pudieron ser que tenía recursos claramente insuficientes, debido a la falta de dinero de la hacienda pública, sumado al boicot que realizaron los propios terratenientes y la banca privada, vinculada familiar y económicamente a estos. La lentitud y dificultades en la aplicación de la Ley se intentó paliar con el Decreto de Intensificacion de Cultivos del 22 de octubre de 1932, que permitía la ocupación temporal de fincas que hubieran dejado de ser cultivadas. Pero finalmente, en las elecciones de 1933 ganó la CEDA, partido conservador por antonomasia, y paralizó el Decreto.
 
La reforma sin ser un fracaso absoluto, representó una gran frustración para los campesinos. El malestar general se percibía desde los sucesos de la Villa de Don Fadrique (Toledo), donde en un levantamiento popular campesino resultaron varias personas heridas de gravedad, el 8 de Julio de 1932. El fallo de la reforma agraria fue una de las causas principales de la aguda agitación social del periodo 1933-1934 (incluyendo los sucesos de Casas Viejas), pues muchos campesinos se sentían decepcionados por no ver cumplida la promesa del reparto de tierras. Esto llevó a la radicalización de la FNTT (Federacion Nacional de los Trabajadores de la Tierra), a la que se habían afiliado muchos campesinos, que experimentó por ello un crecimiento espectacular.
 
Por otro lado, los propietarios se unieron en un bloque de oposición. Ya en agosto de 1931 crearon la Asociacion Nacional de Propietarios de Fincas Rusticas, desde donde boicotearon la reforma agraria y, contribuyeron notablemente al retraso en su aprobación y aplicación.
 
En 1934 el paro agrario aumentaba, había más de 400.000 parados, el 63 por ciento del total. Ante estas condiciones, la FNTT convocó huelga de jornaleros para el 5 de junio de 1934, momento en que iba a comenzar la cosecha, en defensa de las conquistas sociales del primer bienio ( en contratos, empleo, salarios, reconocimiento de sindicatos, jurados mixtos, etc.). La convocatoria sería considerada por el Gobierno como revolucionaria y, por tanto, fue prohibida. La huelga afectó a mas de 500 municipios de Andalucia, Extremadura y La Mancha, y a unos 200 mas en otras provincias. Duro de cinco a quince días, dependiendo del grado de implantación socialista en cada lugar. Fue la mayor huelga agraria de la historia de España. Algunos líderes campesinos fueron encarcelados, de los cuales, 600 jornaleros extremeños, numerosos ayuntamientos socialistas fueron destituidos y varias «Casas del Pueblo» fueron clausuradas.
 
Cinco meses después, en octubre, se produjo la revolucion de 1934. En la zona latifundista, Andalucia, Extremadura, La Mancha, los campesinos agotados por la violenta represión durante la huelga del pasado junio, difícilmente pudieron secundar la nueva huelga. Aunque en algunas localidades si se produjeron algunas revueltas. Por ejemplo, los casos de Villarrobledo (Albacete), Algeciras (Cadiz), Prado del Rey (Cadiz), La Carolina (Jaen) o Teba (Malaga). En todos ellos hubo enfrentamientos con la Guardia Civil, asaltos a los ayuntamientos e incendio de los juzgados e Iglesias, con el resultado de numerosos muertos y decenas de detenidos.
 
A principios de este año el desempleo en el campo ascendió al 20 por ciento, coincidiendo con la crisis y un periodo de lluvias que impedían realizar las labores. Una de las regiones más afectadas fue Extremadura, muy dependiente del campo, y castigada muy duramente por las circunstancias ocurridas años antes.
 
En consecuencia, a primeras horas de la mañana de hoy ante la desesperación y el hambre y siguiendo instrucciones de la FNTT, 85.000 junteros extremeños, de más de 280 pueblos, provistos de azadas y demás herramientas han ocupado 250.000 Ha. De terreno de forma pacífica y perfectamente organizada.
 
La táctica no puede haber obtenido mayor éxito. Con esta acción, los campesinos han ocupado mucha más tierra de la que se les había entregado en los últimos cinco años.
 
TRANSCRIPCION DE LA HOJA DE INSTRUCCIONES DE FNTT A LOS CAMPESINOS EXTREMEÑOS
 
1. A las cinco de la madrugada del día 25 del actual, los campesinos de cada localidad se concentrarán sigilosa y rápidamente en diversos puntos de las afueras del pueblo, procurando ir todos provistos de azada y demás instrumentos propios para efectuar un deslinde.
 
2. Efectuada así la concentración, con el mismo sigilo y la misma actividad emprenderán la marcha hacia las fincas que deban ser incautadas.
 
3. Ya en ellas, se trazaran las lindes correspondientes, no de la parcela que pudiera corresponder a cada uno, sino de la extensión total que haya de tener la parte incautada.
 
4. Con este acto y un Viva la Republica, dado este por el que vaya al frente del grupo, se tendrá por realizada la incautación.
 
5. Seguidamente regresarán al pueblo y, una vez reunidos todos los grupos, se dirigirán ordenadamente al ayuntamiento, y en el que penetrará la Junta Directiva. Requeridos el Alcalde y cuantos concejales sea posible más algún funcionario, se levantará acta de esta comparecencia, cuyo modelo os adjuntamos, la cual deberá ser firmada por los representantes del ayuntamiento y por los de la sociedad obrera, así como también por el funcionario que actúe de secretario en aquel momento
 
6. De allí y con todo el orden posible, los compañeros se trasladarán a la «Casa del Pueblo», en donde se celebrará asamblea general para hacer constar que la sociedad obrera acaba de tomar posesión de tales o cuales fincas en nombre de todos los vecinos del pueblo, y seguidamente se comenzará, bien por la asamblea en pleno o bien por una comisión designada por ella misma, al estudio de la manera como haya de llevarse el trabajo: si individual o si colectivamente. Este consejo del secretario opina que la mejor es la forma colectiva; pero si una respetable parte de la asamblea opina lo contrario, será de desear que se hiciera de las dos maneras.
 
7. Sea cual sea la manera acordada y aunque no se hubiera acordado ninguna, al siguiente día y en los sucesivos Irán a las fincas incautadas todos los campesinos o una parte de ellos, a continuar la operación de deslinde y a comenzar la del cultivo adecuado.
 
8. Si en alguna ocasión, alguien se opusiera a la realización de lo anteriormente indicado, deberá adoptarse una de estas dos conductas: a) si el que se opone es autoridad o agente de ella, se le oirá con respeto, se le contestará con igual respeto y con la mayor brevedad y se le obedecerá solamente si lo que ordena no es contrario a los intereses de la Republica y de los trabajadores, que en el momento presente son los mismos. B) si el que se opone no es autoridad ni agente de ella, se le desoira en lo posible y no se que obedecerá en nada.
 
9. Se realizarán los mayores esfuerzos para evitar todo daño evitable a las fincas incautadas y a las otras: a las primeras porque ya serán de los campesinos, a las otras porque habrán de serlo algún día.
 
                                                                                     Badajoz a 20 de marzo de 1936
 
                     EL  CONSEJO PROVINCIAL DEL SECRETARIADO: Diego de la Cruz, Nicolás de Pablo, Juan Sosa, Antonio Rodriguez, Antonio Pulgarin y Domingo Mendoza.
 
Fuente: Federico Rubio Herrero («Cronologia mundial durante el Gobierno del Frente Popular, febrero-julio 1936»). Pags. 55, 56, 57 y 58.
 

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