Ecologistas en Acción de Extremadura presenta los resultados de la campaña «Plazas Infernales» con termómetros que confirman hasta 25 grados de diferencia entre el asfalto y la sombra de los árboles
- La organización ha recogido fotografías de plazas sin arbolado en 24 municipios extremeños y ha medido con termómetro láser temperaturas de suelo de hasta 57 grados en espacios cementados, frente a los 32 grados registrados junto a zonas ajardinadas.

Ecologistas en Acción de Extremadura informa sobre la campaña «Plazas Infernales», lanzada a principios del verano para denunciar la falta de arbolado urbano en los espacios públicos de la región y el modelo de urbanismo hostil que convierte muchas plazas en lugares inhabitables durante el verano.
A lo largo de estas semanas, la organización ha recibido fotografías de vecinos y vecinas de 27 localidades extremeñas: Almendralejo, Badajoz, Bienvenida, Cáceres, Cañaveral, Cerezo, Coria, Don Benito, Fregenal, Fuente de Cantos, Garganta la Olla, Guijo de Santa Bárbara, Jaraíz de la Vera, Jarandilla de la Vera, Llerena, Mérida, Montehermoso, Navalmoral de la Mata, Plasencia, Robledillo de la Vera, Roca de la Sierra, San Vicente de Alcántara, Solana de los Barros, Talayuela, Torremejía, Zafra y Zalamea de la Serena. En todas ellas se repite el mismo patrón: plazas centrales, muchas veces remodeladas en las últimas décadas, en las que el arbolado ha sido sustituido por grandes superficies de cemento, piedra o adoquín sin apenas sombra.
Paralelamente, los grupos locales de la organización han realizado mediciones con termómetro láser en zonas cementadas y en zonas ajardinadas o arboladas de buena parte de estos municipios, comparando siempre espacios próximos entre sí y a horas similares para asegurar la validez de los datos. Los resultados son contundentes. En Mérida, la plaza de Santa María ha llegado a registrar 55,6 grados de temperatura en el suelo, mientras que un parque cercano con arbolado marcaba 34,8 grados: casi 21 grados de diferencia a pocos metros. En Plasencia, la Plaza de Santa Ana, prácticamente sin árboles, ha alcanzado los 57 grados, frente a los 32 grados medidos a la misma hora en la Plaza de la Coronación, con arbolado. En Llerena, la Plaza de España —que antiguamente contaba con numerosos árboles hoy desaparecidos— ha llegado a los 55 grados. Diferencias de magnitud similar se han repetido en el resto de localidades analizadas.
La comparación con fotografías antiguas de las mismas plazas refuerza la denuncia de la organización: muchos de estos espacios contaban antaño con numerosos árboles que proporcionaban sombra y frescor, arbolado que ha ido desapareciendo en sucesivas reformas urbanísticas en favor de un diseño más «duro» y de mantenimiento aparentemente más sencillo.
«Estamos ante un modelo de arquitectura hostil que ha convertido hacer vida social en la plaza del pueblo en un auténtico infierno», denuncia Ecologistas en Acción de Extremadura. La organización subraya que, en muchos casos, la única sombra disponible en estos espacios se encuentra en la terraza de algún bar, es decir, «una sombra que solo está al alcance de quien puede pagar por ella», lo que convierte el acceso a un espacio público fresco y habitable en una cuestión de desigualdad social.
Con estos resultados en la mano, Ecologistas en Acción de Extremadura reclama a los ayuntamientos la puesta en marcha de planes de renaturalización y arbolado de plazas y espacios públicos, la revisión de los criterios de diseño urbano para priorizar la sombra natural frente al pavimento duro, y la incorporación de criterios de adaptación al cambio climático en cualquier futura reforma de espacios públicos, garantizando así que disfrutar de una plaza fresca en verano no dependa de consumir en un negocio privado. La asociación, que no da por concluida la denuncia , sigue animando a vecinos y vecinas a sumar sus Plazas Infernales.
