Redacción •  Actualidad •  24/04/2026

El colectivo de víctimas del Aceite Tóxico denuncia que las obras del Paseo Federico García Lorca les deja sin monumento para su 45º aniversario

  • Comunicado de la Plataforma Seguimos Viviendo.
El colectivo de víctimas del Aceite Tóxico denuncia que las obras del Paseo Federico García Lorca les deja sin monumento para su 45º aniversario

Las víctimas del Síndrome del Aceite Tóxico (SAT) denuncian públicamente la situación de desamparo y falta de sensibilidad institucional por parte del Ayuntamiento de Madrid y de todos los grupos políticos que aprobaron el proyecto de reforma del Paseo Federico García Lorca.

Debido a la ejecución de estas obras, el colectivo se ha quedado sin el lugar que ocupaba su monumento, ha sido desplazado sin autorización ni respeto, según las conversaciones previas ante dicho despropósito , siendo este año una fecha especial, ya que año coincide con la conmemoración de nuestro 45º aniversario.

Lo que debería ser un año de memoria y dignidad se ha convertido en un escenario de indignación. El único monumento, modesto monumento , punto de encuentro y símbolo de la lucha de miles de familias madrileñas, se encuentra actualmente afectado por una remodelación que sigue sin tener en cuenta la importancia histórica y emocional de este espacio para las víctimas y el conjunto de la sociedad española, de la mayor tragedia de salud pública de la historia de España.

Un aniversario marcado por la desatención política

Queremos señalar directamente a la administración local y a todas las formaciones políticas que dieron luz verde a los trabajos de reforma, sin prever un plan de respeto o reubicación temporal , con el respeto y dignidad merecida, que garantizara el derecho al recuerdo de las víctimas.

«Es inadmisible que, tras 45 años de lucha, la respuesta de las instituciones sea levantar el suelo de nuestro símbolo justo cuando más necesitamos este espacio para la memoria colectiva. No solo nos fallaron hace décadas; nos vuelven a fallar hoy al borrar nuestro lugar de homenaje con una gestión de obras que carece de toda empatía”.


Federico García Lorca /