Alertan por la deficiente gestión del río Tajo a su paso por la Comunidad de Madrid
- En el Día Mundial del Agua (22 de marzo) la Plataforma Ecologista Madrileña y la Asamblea por la Defensa del Río Tajo en Aranjuez llaman la atención ante los problemas ecológicos generados por la gestión hidrológica del tramo medio del río.

Las recientes lluvias generadas por la sucesión de borrascas de enero y febrero no han tenido ningún efecto en las aguas del tramo medio del río Tajo. Todos los medios de comunicación del país se hicieron eco de las crecidas de ríos, arroyos, barrancos y ramblas que ocupaban sus cauces naturales y las llanuras de inundación. Mientras, el río Tajo en este tramo ha permanecido en su constante agonía, en ese estado de muerte fluvial que arrastra desde que comenzó en 1979 el desvío de sus aguas por el Trasvase Tajo-Segura.
Por poner un ejemplo, en la mañana del 13 de febrero, bajo el Puente Barcas en Aranjuez, discurría un caudal de 13,27 m3/segundo. En ese momento, aguas arriba en Trillo (Guadalajara), el Tajo bajaba con 126 m3/segundo que eran retenidos en Entrepeñas; a la vez que el Guadiela bajaba con 79 m3/segundo que eran retenidos en el embalse de Buendía. (Datos S.A.I.H. de la Confederación del Tajo).
Es decir, por el Tajo en Aranjuez deberían haber discurrido en esos días de lluvias continuas alrededor de 200 m3/segundo. Estas crecidas extraordinarias son una corriente de agua que, de forma natural y gratuita, habrían regenerado el cauce, sus riberas y lecho, controlado la vegetación invasora y recargado el acuífero aluvial de la vega: en definitiva, habría funcionado la naturaleza de forma espontánea. Por añadidura, de funcionar estas crecidas extraordinarias, habrían podido evitar absurdos gastos y obras, como el reciente proyecto de “restauración fluvial en Aranjuez”, en el que el Ministerio para la Transición Ecológica ha dilapidado más de 3.000.000 de euros de Fondos Next Generation en destrozar tres de las zonas de vegetación de ribera más recónditas y mejor conservadas del Tajo en Aranjuez, sin haber logrado los objetivos que supuestamente debían alcanzar.
En definitiva, los caudales retenidos en los embalses de Entrepeñas y Buendía solo cumplen con el objetivo de ser reservas para los regadíos del sureste español, sin que se tengan en cuenta las necesidades ambientales de los hábitats y especies protegidas presentes en el río Tajo, cuestión que ha sido señalada por la sentencia del Tribunal Supremo, ganada por estos colectivos, en mayo de 2025. Actualmente se sigue a la espera que las autoridades competentes hagan cumplir esta sentencia.
Este pasado 16 de marzo se abrió el canal del trasvase por el que circulaba el doble de agua que por el Tajo en Aranjuez. Este año 2026 (hasta finales de septiembre) se desviarán al Segura 528 Hm3. Es decir, en 6 meses se va a enviar a Murcia, Alicante y Almería más del doble del agua que discurre durante todo un año por Aranjuez. Un auténtico atentado medioambiental y saqueo consentido por Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, que parece que actúa facilitando del insostenible modelo de desarrollo de la agricultura industrial del Levante a costa del buen estado ecológico de las aguas del Tajo.
El último Plan Hidrológico 2023-2027 que condenaba al Tajo está próximo a finalizar, y ni la Confederación, ni el Ministerio han desembalsado todavía desde los embalses de la cabecera el insuficiente caudal generador de 125 m3/segundo para el tramo entre Bolarque y Aranjuez al que les obliga este Plan y con el que se intentaría sustituir de modo muy mezquino, el régimen de crecidas naturales del Tajo.
En el Día Mundial del Agua la Plataforma Ecologista Madrileña (formada por los colectivos ARBA, Asociación Ecologista del Jarama El Soto, GRAMA, Liberum Natura y Jarama Vivo) y la Asamblea por la Defensa del Río Tajo en Aranjuez exigen el fin al mercadeo del agua del Tajo y el cierre definitivo del Trasvase Tajo-Segura. El Ministerio para la Transición Ecológica y la Confederación Hidrográfica del Tajo tienen la obligación legal y moral de garantizar agua y vida para el Tajo, su fauna, su flora y las poblaciones ribereñas de España y Portugal.
