Podemos reclama actuaciones ante la ola de calor extremo y considera “insuficiente” el actual protocolo de la Junta
- La portavoz morada, Alejandra Durán, reclama una estrategia integral sostenida en el tiempo “que tendrá que tener lectura presupuestaria” .

“Renaturalizar las ciudades, crear una red pública de refugios climáticos, actualizar los planes urbanísticos” son algunas de las medidas que la formación morada propone para combatir el calor extremo a largo plazo. “No se trata sólo de alertar a la población cada vez que llegue una ola de calor, sino de ponerse manos a la obra para implementar una estrategia sostenida en el tiempo, porque el calor extremo ha llegado para quedarse”.
Podemos recuerda que el calor extremo es ya la emergencia climática que más muertes provoca, por encima de inundaciones o incendios, y que las administraciones públicas tienen la obligación de proteger la salud de la población. “Llevamos tres semanas de verano y ya estamos inmersos en la tercera ola de calor. O nos tomamos en serio esta amenaza e implementamos una estrategia a medio y largo plazo, que sirva, o volveremos a hablar año tras año de las olas de calor sin haber hecho nada, más allá de alertar a la población” afirma Durán.
Para la portavoz, “el fenómeno del calor extremo ha dejado de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad que condiciona ya la vida cotidiana en Andalucía”. Por ello, considera una fatalidad que Moreno Bonilla comparta gobierno con “una formación como Vox que niega el cambio climático”.
“Sorprende que el gobierno de Moreno Bonilla nos alerte de una ola de calor extraordinaria y no anuncie ninguna medida real. ¿Va a mejorar el Gobierno andaluz las condiciones de las plantillas del personal sanitario? ¿dónde está el plan para dar una solución habitacional a las personas sin hogar? ¿dónde queda la vigilancia laboral de aquellas empresas que obligan a sus trabajadores a trabajar en las horas centrales del día a pleno sol?” se ha preguntado Durán.
Tras un inicio de verano récord en temperaturas, que además, ha sido un fenómeno global, Durán ha reivindicado la necesidad de poner medidas encima de la mesa para configurar “una estrategia a medio y largo plazo contra el fenómeno del calor extremo que golpea con especial dureza a los colectivos más vulnerables: personas mayores en soledad, personas enfermas, embarazadas, menores y quienes disponen de menos recursos económicos”.
Para Podemos, se trata de «una cuestión de salud pública e inclusión social» que exige una respuesta urgente por parte de las administraciones. La evidencia científica es concluyente: las olas de calor constituyen uno de los fenómenos meteorológicos que mayor mortalidad provocan en Europa, y sus efectos no se distribuyen de forma homogénea. El calor, sostiene la formación, «tiene clase social y también tiene edad». Las personas mayores presentan una vulnerabilidad fisiológica especial frente a las altas temperaturas, al disminuir su capacidad de termorregulación y aumentar el riesgo de deshidratación, enfermedades cardiovasculares, insuficiencias respiratorias y descompensaciones por patologías crónicas.
Esa vulnerabilidad se multiplica cuando confluyen factores como la pobreza, la soledad no deseada, la dependencia, la discapacidad, la falta de aislamiento térmico en la vivienda o la imposibilidad de asumir el coste de mantener sistemas de refrigeración. “La pobreza energética se ha convertido en un factor de riesgo para la salud», subraya Durán, que insiste en que no se trata únicamente de una cuestión de confort, sino del derecho a vivir con dignidad y seguridad.
Renaturalizar las ciudades
Para la formación morada, resulta imprescindible un cambio total en el diseño urbanístico de las ciudades. El paisaje urbano actual, señalan, está dominado por materiales como el asfalto, el ladrillo y el hormigón, que emiten de noche el calor absorbido durante el día en lo que se conoce como «efecto isla de calor». A ello se suma la escasez de aceras con sombra, un arbolado con copas reducidas por podas anuales agresivas, la falta de fuentes funcionales y de bancos, y un reparto del espacio público que dedica alrededor del 70% a la circulación y el estacionamiento de vehículos, relegando a los peatones a caminar bajo el sol por aceras minúsculas.
Por ello, Durán considera urgente actualizar los planes urbanísticos para dar respuesta a la emergencia climática y renaturalizar los municipios con más espacios verdes que funcionen como refugios climáticos: espacios públicos y gratuitos que garanticen un ambiente fresco, descanso y agua potable durante las olas de calor, accesibles para toda la población con independencia de su nivel de renta.
El partido reclama también reconvertir las plazas en espacios de sombra, con árboles de gran copa que formen doseles y se acompañen de bancos y fuentes, así como dotar de arbolado frondoso a todas las calles para convertirlas en corredores verdes que permitan desplazarse a pie en condiciones térmicas saludables. «No se trata solo de colocar toldos en las calles: unos toldos en un par de calles céntricas no son la solución. Se necesita mayor superficie de suelo permeable y más árboles en todos los municipios», afirma.
En ese sentido, Durán ha demandado la colaboración entre las Administraciones locales, las Diputaciones y la propia Junta. “La Junta debe incluir en los próximos presupuestos partidas con ayudas específicas que enganchen a los municipios a esta estrategia de renaturalización” subraya.
Para Durán, ante el calor extremo “no basta con emitir recomendaciones para beber agua o evitar salir en las horas centrales del día: la protección frente al calor no puede depender exclusivamente de la responsabilidad individual cuando miles de personas carecen de medios para protegerse”.
El calor afecta más a las personas empobrecidas
El partido reclama una estrategia integral a medio y largo plazo que incorpore la adaptación climática como una política de justicia social. «Las administraciones tienen la responsabilidad de proteger a quienes más lo necesitan. Adaptarse al cambio climático también significa garantizar que ninguna persona tenga que elegir entre encender un ventilador o pagar la compra, que nadie permanezca solo durante una ola de calor y que el código postal no determine las posibilidades de sobrevivir al verano», ha afirmado Durán.
La representante de Podemos, concluye que, frente al discurso que reduce el calor a una mera incomodidad estacional, la Junta debe reconocer que constituye una emergencia de salud pública profundamente atravesada por las desigualdades sociales, lo que implica “no sólo avisos y declaraciones, sino también actuaciones contra un peligro que ya está aquí y no se va a ir”.
Relacionado
Información en la que puede confiar:
Reuters, la división de noticias y medios de comunicación de Thomson Reuters, es el mayor proveedor de noticias multimedia del mundo, con un alcance diario de miles de millones de personas en todo el mundo. Suscríbase a nuestro boletín informativo diario gratuito: thomson@reutersmarkets.com
