El Plan de Uso y Gestión de las Vías Pecuarias oculta información, pretende ceder el dominio público a los ayuntamientos y prioriza el ocio
- La Plataforma Ecologista Madrileña ha presentado alegaciones al Plan de Uso y Gestión de las Vías Pecuarias y a su Documento Inicial Estratégico, denunciando la falta de transparencia en la categorización de estos caminos ancestrales, la priorización del ocio sobre la conservación y un nuevo intento de desproteger el dominio público autonómico para cederlo a los ayuntamientos como zonas verdes.

La Plataforma Ecologista Madrileña ha presentado alegaciones al proyecto de Plan de Uso y Gestión de las Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid (PUGVP) y al Documento Inicial Estratégico (DIE) del procedimiento de evaluación ambiental que se tramitan en la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior. La organización denuncia que el plan, que debe fijar las normas de uso de este dominio público de gran valor ambiental y cultural, adolece de falta de rigor. La aprobación de este plan es una obligación recogida en la Ley de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid.
Un nuevo intento de desproteger las vías pecuarias
El PUGVP contiene determinaciones especialmente graves, permite que las vías pecuarias se consideren como suelo urbano y puedan ser entregadas a los ayuntamientos como zonas verdes. Sin embargo la Ley de Vías Pecuarias establece claramente que son bienes de dominio público de titularidad de la Comunidad de Madrid y que deben clasificarse como suelo no urbanizable protegido, incompatible con zona verde.
No es la primera vez que se intenta rebajar la protección de la red pecuaria madrileña. En enero de 2026, el gobierno regional promovió una modificación legal para sustituir la obligación de clasificar las vías como suelo protegido por un concepto ambiguo, lo que fue interpretado como un intento de allanar el camino para proyectos como el Circuito de Fórmula 1. Finalmente, la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación retiró aquella modificación tras las denuncias ecologistas y vecinales. Sin embargo, el objetivo de desproteger y ceder el dominio público pecuario se reintroduce ahora enmascarado dentro del articulado del Plan de Uso y Gestión y de su documento ambiental.

Categorización sin justificación
El PUGVP introduce el concepto de categorización de vías pecuarias y las divide en tres rangos: Red Básica, Complementaria y Residual, una jerarquización que carece de habilitación expresa en la Ley de Vías Pecuarias y en su Reglamento. La administración no ha facilitado el acceso al estudio de 2024 en el que se basa esta categorización, pese a las reiteradas solicitudes de la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA), Asociación Ecologista del Jarama El Soto, Grupo de Acción para el Medio Ambiente (GRAMA), Jarama Vivo y Liberum Natura que forman la Plataforma Ecologista Madrileña y de los vocales ecologistas en la Sección de Vías Pecuarias del Consejo de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. “Sin conocer los criterios de valoración, es imposible verificar si la asignación, en categorías, de cada tramo de vía pecuaria es adecuada”, afirma la organización.
El ocio por delante de la conservación
Otra crítica de la Plataforma es que el nuevo plan otorga una relevancia excesiva a los usos recreativos, elevando el ocio a fin autónomo frente a la jerarquía legal que sitúa la conservación y el tránsito ganadero como fines prioritarios. Expresiones como «adaptar las vías pecuarias al ocio» invierten la lógica protectora: estos caminos deben ser disfrutados en sus propios términos, como espacios rústicos, no como parques lineales para el ocio masivo, asevera la organización ecologista.
A juicio de la Plataforma, el Plan debería orientarse decididamente a reactivar el desplazamiento ganadero por las vías pecuarias, pues el tránsito del ganado constituye la forma más natural y eficaz de conservar estos caminos. El pastoreo y la trashumancia gestionan la vegetación, mantienen hábitats abiertos y evitan intervenciones agresivas. Sin embargo, el proyecto opta por un enfoque que prioriza el ocio y el uso público, diluyendo la jerarquía de usos que establece la Ley.
Por todo ello, la organización solicita que durante la tramitación se reconsidere estos aspectos y se garantice un Plan de uso y Gestión de las Vías Pecuarias transparente, riguroso y respetuoso con la conservación del patrimonio pecuario madrileño.

