Redacción •  Actualidad •  05/03/2026

Partido Verde-Verdes Equo se posiciona contra  las plantas de biometano que quieren ser instaladas en Castilla La Mancha

  • El Partido Verde-Verdes Equo de CLM lamenta que, tras más de un año del inicio del movimiento contra la industria del biometano, no hayan sido atendidos por el Presidente del Gobierno Regional, Emiliano García-Page, ni por la Consejería de Desarrollo Sostenible los vecinos de tantos pueblos afectados. Algunos ayuntamientos sí han respondido a la inquietud y presión ejercida por los vecinos, pero no hay resultados tangibles. Apostamos por soluciones basadas en el dialogo -si este se produce-, sin olvidar que cualquier medida que tomen las Plataformas Stop Biometano en defensa de sus pueblos será apoyada por nuestra organización porque es justo que compartamos la lucha.
Partido Verde-Verdes Equo se posiciona contra  las plantas de biometano que quieren ser instaladas en Castilla La Mancha

Ha pasado un año desde que se iniciaron en CLM las primeras manifestaciones frente a la instalación de plantas de Biometano. Una primera acción de carácter regional fue la que se llevó a cabo el 2 de enero de 2025 en Toledo. Allí acompañamos a los vecinos de Campo de Criptana ya afectados por la iniciativa de instalación de dos macro plantas en la localidad.

Ya en esa fecha nosotros, el Partido Verde-Verdes Equo, manifestamos nuestro rechazo a la obtención de gas metano mediante la acumulación de diversos residuos porque las macrogranjas y las grandes plantas de biometano forman parte de un modelo de crecimiento ilimitado que trata de pasar por encima de las personas y de los territorios; y ante esto propusimos un cambio de modelo que colocara en el centro las necesidades reales para todos en lugar del lucro para unos pocos.

Además, más allá del imperativo de poner freno a las macrogranjas, cosa que no está ocurriendo, este modelo agroalimentario es insostenible y genera consecuencias muy negativas para las personas y los animales y es por ello que desde nuestro partido abogamos por una transición agroecológica que no solo reduzca la dependencia de insumos externos y mercados globales, sino que también promueva prácticas que regeneren los suelos, el agua y la biodiversidad, garantizando una producción de alimentos sana y suficiente para las comunidades locales: una verdadera soberanía alimentaria.

Este modelo de macro industrias cárnicas y gasistas no solo contamina los recursos hídricos, sino que también depende en gran medida de la importación de soja proveniente de la deforestación en América Latina y mientras, España es el principal exportador de la Unión Europea de productos porcinos al mundo, reforzando la dependencia de mercados globales y comprometiendo la seguridad alimentaria local.

Los que venden estos macroproyectos nos hablan de economía circular y de gestión adecuada de los residuos existentes y basan sus propuestas en la acumulación en nuestro territorio de los desechos de comunidades vecinas, dado que aquí el volumen de residuos generado es completamente insuficiente para producir en cantidades rentables. Se nos presenta ahora el mismo modelo caduco de producción capitalista, envuelto en el papel celofán de la sostenibilidad y la economía circular, destinado a engrosar el beneficio de unos pocos mientras las consecuencias negativas las padecemos el conjunto de la población que habita el territorio castellano manchego.

Según datos disponibles del Informe de Calidad de Aguas del Gobierno, un tercio de las aguas superficiales en España están contaminadas por nitratos y plaguicidas, siendo la Cuenca del Guadiana la más afectada (más del 50% de las estaciones de medición con valores por encima de los valores frontera [37,5mg/l en el caso de los nitratos]). Este modelo responde a una lógica capitalista basada en el crecimiento a toda costa que prioriza los beneficios económicos para unos pocos en contra de las necesidades de las personas, del bienestar animal y de la regeneración de los ecosistemas.

Por todas estas razones recalcamos el apoyo del Partido Verde-Verdes Equo a los territorios afectados y la necesidad de establecer un modelo alternativo agroecológico.

Gracias a la gran actividad desarrollada por las plataformas Stop Biometano durante todo el año 2025 se puede asegurar que con esa fuerza colectiva se ha generado un auténtico movimiento ciudadano que ha

propiciado que varios alcaldes se hayan tenido que posicionar en contra de la instalación de estas plantas en sus respectivas localidades y hayan tenido que iniciar procedimientos legales para impedirla. Hay que valorar el enorme trabajo realizado, la movilización, la información, la constancia y el conocimiento adquirido y compartido de los graves efectos que estas plantas de biometano podrían tener para los habitantes de estas localidades. Científicos de la talla de los profesores Máximo Florín, Antonio Turiel, Toni Jorge y Fernando Valladares han colaborado con este movimiento ciudadano y han expuesto en diferentes conferencias los riesgos de estas industrias para la población. Esta información científica avala el rechazo del modelo que se quiere imponer a través del Plan Regional de Biometanización, cuya redacción ha sido encargada ¡a una empresa del sector! a la que la Consejería de Desarrollo Rural le ha extendido la alfombra de bienvenida en coordinación con el lobby gasístico. Hemos realizado las correspondientes alegaciones a este plan pidiendo su retirada y reformulación.

Es realmente lamentable que las empresas gasistas que están promoviendo estas industrias, hayan apostado por instalarse en pueblos pequeños, que no producen en absoluto la enorme cantidad de toneladas de residuos que necesitan sus macroplantas. El mayor problema es la materia residual que generan, el llamado digestato, que dicen que es fertilizante. Nada más lejos de la realidad. La distribución de este nuevo residuo en miles de hectáreas convertirá nuestros campos en tierras con contaminantes y nitrogenadas. Y esa contaminación va a aprovecharse de las tormentas con nombre (Leonardo, Oriana o Regina) para filtrarse en nuestros acuíferos y provocar los efectos más nocivos sobre nuestra agua de boca. Detrás de algunas de estas empresas sin apenas capital están grandes fondos de inversión o empresas energéticas que esperan que todo esté en marcha para comprar, y obtener las enormes subvenciones que Europa está poniendo a su disposición simplemente por iniciar estos proyectos, que es el objetivo del lobby.

Sin duda la mayor defensa de quienes apuestan por esta industria es la pregunta de qué hacer con los residuos. Pues bien, es preciso un cambio de mentalidad, en principio evitar la generación de más purines, el residuo más peligroso, y gestionar en origen los residuos de otras industrias ganaderas. Tendría que cumplirse la ley vigente y que a las macrogranjas ya instaladas y en funcionamiento se les obligue a gestionar sus propios residuos con sistemas de cogeneración de energía. Y por supuesto que no se autorice la implantación de nuevas industrias ni se vuelva a prorrogar su instalación. De esta manera se paliaría y controlaría el daño enorme que produce esta industria alimentaria. Pero, además, en nuestro partido consideramos necesaria la transición hacia un nuevo modelo, el Modelo Agroecológico: Circularidad y Soberanía Alimentaria. Este modelo agroecológico ofrece una visión regenerativa, sostenible y centrada en la soberanía alimentaria, que pone a las comunidades en el centro del sistema agroalimentario.

El modelo agroindustrial capitalista que promueve las macrogranjas y el uso intensivo de fertilizantes y plaguicidas ha demostrado ser insostenible. La reflexión generada tras la toma de conciencia y la defensa de nuestro territorio nos mueve a promover desde la región un modelo distinto de agricultura, regenerativa, ecológica y de pastoreo en extensivo, a respetar el uso tradicional de otras ganaderías con sus restos. Buscamos alimentar la tierra y regenerarla, lo cual es mucho más efectivo que eldigestatoy no genera el problema de la nitrificación del suelo y el agua.

Apostamos por el dialogo porque las alternativas para cambiar el modelo en general, son multifactoriales y deberían intervenir varias consejerías en su diseño. En esto podemos ayudar quienes estamos convencidos de que ese cambio beneficiaría a nuestra región y a nuestro campo, mejorando nuestra economía y el sistema alimentario.


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