8M en Sevilla (AFUS): «Frente a las violencias fascistas, trazamos resistencias feministas»
- La manifestación convocada por la Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla está prevista para las 12:00 h del domingo 8 de marzo, partiendo desde la zona de Torre Pelli en Sevilla y discurriendo por el centro de la ciudad.
- Esta marcha se realizará antes de otra convocatoria del movimiento feminista sevillano, que saldrá más tarde desde otro punto de la ciudad.

La Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla (AFUS) ha confirmado su movilización para el próximo 8 de marzo de 2026, con motivo del Día Internacional de la Mujer, convocando a las mujeres y colectivos feministas a tomar las calles de la ciudad para seguir denunciando las desigualdades, las violencias patriarcales y reclamar derechos sociales, laborales y civiles.
AFUS ha hecho público el manifiesto con el que convoca la movilización del próximo 8 de marzo en la capital andaluza, con motivo del Día Internacional de la Mujer. Bajo el lema “Avanzamos colectivamente: feminismos diversos y combativos”, la organización llama a tomar las calles para defender una vida digna y denunciar las múltiples formas de violencia y desigualdad que, sostienen, siguen afectando a mujeres y niñas en todo el mundo.
El texto arranca con una declaración contundente: “Este 8M volvemos a tomar las calles porque la vida digna es un derecho”. Desde ahí, el manifiesto desarrolla una crítica al sistema que consideran responsable de sostener desigualdades estructurales, precariedad y violencias machistas, e insiste en la necesidad de una respuesta colectiva y organizada.
Defensa de la vida y denuncia de la violencia estructural
La AFUS sitúa en el centro la defensa de la vida y la dignidad humana, denunciando lo que define como un orden social patriarcal, racista y supremacista que normaliza la explotación y la violencia. El manifiesto conecta las desigualdades de género con problemáticas globales como las guerras, el expolio de recursos y la crisis climática.
En este sentido, el colectivo subraya que la lucha feminista no puede desligarse de otras luchas sociales, apostando por un feminismo interseccional que tenga en cuenta la diversidad de realidades y opresiones.
Derechos laborales y reconocimiento de los cuidados
Uno de los ejes principales del documento es la reivindicación de condiciones laborales dignas, especialmente para trabajadoras del hogar, temporeras y empleadas en sectores precarizados. La asamblea exige el reconocimiento social y económico de los trabajos de cuidados, que consideran imprescindibles para sostener la vida y que, denuncian, siguen recayendo mayoritariamente sobre las mujeres.
Asimismo, reclaman políticas públicas que garanticen derechos laborales plenos y combatan la brecha salarial y la feminización de la pobreza.
Justicia migratoria y antirracismo
El manifiesto dedica un apartado destacado a la situación de las mujeres migrantes. La AFUS exige una política migratoria “justa y humana”, el fin de la criminalización y el cierre de los centros de internamiento para personas extranjeras, además de la regularización administrativa bajo la consigna de “papeles para todas”.
El texto insiste en que “no hay justicia feminista sin justicia antirracista” y muestra su solidaridad con mujeres de territorios en conflicto, reafirmando su compromiso internacionalista.
Derechos sexuales y reproductivos y fin de la violencia machista
Entre las reivindicaciones también figuran la defensa del derecho al aborto libre, seguro y gratuito, la educación sexual integral y el respeto a todas las identidades de género. La organización alerta sobre lo que considera retrocesos en derechos conquistados y llama a mantenerse vigilantes ante discursos y políticas que los cuestionen.
Finalmente, la AFUS reclama el fin de todas las formas de violencia machista —estructural, institucional y cultural— y lanza un mensaje claro contra los feminicidios: “Ni una menos”.
Con este manifiesto, la Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla apuesta por un 8 de marzo de movilización y organización colectiva, reivindicando un feminismo “diverso y combativo” que, aseguran, seguirá construyendo alternativas desde las calles de la ciudad.

