Archivo •  Redacción •  Actualidad •  08/11/2019

Cerca de 400 sindicalistas firman un Manifiesto de apoyo donde solicitan el voto a las candidaturas de Unidas Podemos el 10N

El texto recuerda, entre otras cuestiones, que “la decisión política del PSOE de no construir un Gobierno de izquierda ha significado un duro golpe para los derechos de las trabajadoras y trabajadores en el Estado”.

Cerca de 400 sindicalistas firman un Manifiesto de apoyo donde solicitan el voto a las candidaturas de Unidas Podemos el 10N

Cerca de 400 sindicalistas hasta el momento, pertenecientes a diferentes centrales sindicales, firman un Manifiesto donde piden el voto para “las candidaturas de Unidas Podemos el próximo 10 de noviembre”.  En el texto, entre otras valoraciones, se asegura que “la decisión política del PSOE de no construir un Gobierno de izquierda ha significado un duro golpe para los derechos de las trabajadoras y trabajadores en el Estado. El PSOE ha incumplido sus compromisos de derogación de las reformas laborales, ni siquiera la reforma del PP, causantes de la precarización y la pérdida de derechos laborales de las mayorías que, con el esfuerzo diario de su trabajo, constituyen la base de la economía española”.

Anabel Segado, abogada laboralista y candidata al Congreso en la lista por Madrid de Unidas Podemos, una de las personas encargadas de coordinar de forma más activa la gestión y canalización de los apoyos, traslada en nombre de la coalición “nuestro profundo agradecimiento por el amplio respaldo recibido, una muestra más de nuestro empeño por trasladar a todos los ámbitos la política a pie del terreno que hemos practicado en esta campaña y que seguiremos haciendo tras el 10N”

Los/as sindicalistas firmantes entienden que “la disminución de salarios y el aumento de la pobreza; la pérdida de capacidad de negociación y de alcance de los convenios colectivos, la arbitrariedad del poder empresarial en la movilidad funcional y geográfica; el abaratamiento de los despidos; la desregulación de los ERE; el ataque a la capacidad de intervención de las organizaciones de clase y de la Administración en los temas laborales, son algunos de los elementos que las políticas neoliberales han desarrollado contra la clase trabajadora”.

“Estas políticas -añaden- tienen consecuencias directas para los  jóvenes, las mujeres y nuestros mayores, que ven como sus pensiones se reducen drásticamente a la vez que se recorta y debilita el sistema público de pensiones. Y nos recetan más neoliberalismo, con la denominada ‘mochila austriaca’: despida libremente pagando en cómodos plazos”.

El Manifiesto hace mención directa a distintos colectivos que siguen sin recibir las respuestas políticas que exigen para mejorar su situación de forma efectiva: “la discriminación de las mujeres trabajadoras también se potencia con estas reformas, extendiéndose la reducción de horas de trabajo, la temporalidad, los recortes del salario y de las prestaciones presentes y futuras, ahondando así en la discriminación salarial que ya padecían”.

Tampoco se pasan por alto los graves problemas que afectan a las personas jóvenes, que soportan como “el desempleo juvenil es el más alto de toda Europa y casi de los mayores del mundo, viéndose obligados a aceptar infracondiciones laborales que los excluyen de las relaciones laborales, cuando no tienen que emigrar para, en muchos casos, encontrarse con mini contratos laborales en otros países. Nuestra juventud no puede estar abocada a un mundo laboral de constante temporalidad y precariedad, que la condena a aceptar la falta de derechos y, por tanto, la falta de proyectos de futuro”.

En materia de libertades y derechos fundamentales el Manifiesto concreta también que “el incumplimiento de modificar la denominada ‘ley mordaza’ (Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana) y el Código Penal permite y expande la criminalización de las luchas y movilizaciones de las y los trabajadores, considera ‘ilegales’ los piquetes informativos que forman parte esencial del derecho fundamental a la huelga, o las concentraciones en las puertas de los centros de trabajo. Se persigue y reduce la capacidad de presión y respuesta contra las decisiones empresariales injustas, arbitrarias y que perjudican al conjunto de la sociedad”.

Se añade que “los recortes sociales y la reducción de lo público mediante privatizaciones y externalizaciones afectan especialmente a la clase trabajadora, a la que se condena a soportar una peor educación, sanidad o servicios públicos necesarios para mantener una vida mínimamente digna”.

“Por todo ello -concluyen quienes suscriben el texto-, las personas sindicalistas firmantes de este Manifiesto consideramos que es indispensable para la recuperación de los derechos y la calidad de vida de la inmensa mayoría de nuestro país poner en marcha políticas valientes colectivas frente al miedo individual”.


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