Juan García Ballesteros

¡Qué vergüenza de Gobierno! ¡Qué vergüenza de justicia!¡Qué vergüenza de país!

¡Qué vergüenza de Gobierno! Al releer el artículo de Vicent Navarro “Franco no ha muerto” (21-11-17) y analizar la situación política, social y económica de nuestro país, cada vez se demuestra con más certeza y convicción que el franquismo sigue presente, que la trasmutación del régimen dictatorial a esta limitada democracia fue un lavado de cara de la dictadura para continuar los mismos poderes gobernando. Hay que reconocer que la falsa modélica transición sirvió para legalizar a partidos políticos y sindicatos y la posibilidad de elegir a los representantes de la ciudadanía.

Una fallida democracia

¿Es esto que estamos viviendo-padeciendo en España una “democracia real”? ¿Existe en nuestro país un estado de derecho en el que su Gobierno se proponga eficazmente mejorar la vida de sus ciudadanos? Indudablemente no.

Lo que está ocurriendo en los últimos siete años, con el PP en el poder, es un enorme retroceso en los derechos fundamentales (reunión, manifestación, expresión, laborales-sociales,…), una pérdida irreparable en el estado del bienestar (en educación, salud, vivienda, salarios, pensiones, dependencia, etc.) y una violación continuada de los Derechos Humanos.

¿Es democrático el Gobierno de Venezuela?

Nos engañan, nos manipulan, nos machacan desde los medios de comunicación públicos y privados continuamente con la vergonzosa afirmación que Venezuela es una dictadura. Propiciado desde el partido más corrupto y más degenerado de la UE, el PP, cuyos representantes no responden a las críticas, exigencias y controles que todo partido que se llame democrático debe ofrecer a la representación de la soberanía popular, el Parlamento, y se refugia en un país extranjero, Venezuela, para tapar sus vergüenzas.

Una moción de censura oportuna y necesaria

Llevamos demasiado tiempo aguantando todo tipo de tropelías por parte del Gobierno del PP. Sectores políticos muy críticos con su labor, hasta ahora, no habían barajado la posibilidad de desmontar las vergüenzas de este partido podrido. Algunos por la poca posibilidad de éxito de una posible alternativa; otros, porque apoyan y encubren su desastrosa política. Los escándalos ininterrumpidos de los últimos años han llevado a la ciudadanía a tal hartazgo y cabreo que ha colocado a la corrupción entre los temas más preocupantes de nuestra sociedad.

Cuando el “enemigo” te alaba…

El pasado 26, el pabellón del Ifema era una fiesta ¡Cuánta alegría, cuantos abrazos, cuántas vivas a la trianera! ¡Cuánta emoción al ver en primera fila sentados aplaudiendo, felices, risueños, a toda la vieja guardia de este PSOE decadente! Pero no nos engañemos. No estaban todos los que son. Con todos los enchufados y cargos políticos hubieran llenado muchos pabellones. Pero eso no importa. Los presentes disfrutaron, aclamaron a su lideresa y le rindieron una pleitesía, elevada a trono de diosa. Susana no defraudó.

El precio de la luz: una estafa manifiesta

¡Qué indignidad! ¡Qué desvergüenza! Nos toman por ignorantes, por tontos.  Escuchar las declaraciones del Presidente del Gobierno y del Ministro de Energía, Álvaro Nadal, atribuyendo la enorme subida de la luz sólo a factores meteorológicos (frío, falta de lluvia y viento) es sorprendente y una forma de justificar la inoperancia del Gobierno, la falta de responsabilidad y su consentimiento para que los grandes oligopolios de la energía sigan robando y engordando los bolsillos de sus accionistas y de los políticos que acogen en sus consejos de administración.

El euro y la implantación del neoliberalismo

Juan García Ballesteros

Presidente del Colectivo Prometeo

El Tratado de Maastricht (1992), concebido para fortalecer los procesos democráticos, promover la cohesión y el desarrollo social y llegar a una unión política de los países miembros de la Unión Europea (UE), acabó como fin primordial imponiendo una unión monetaria (el euro) y un mercado común para facilitar el intercambio de productos.

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