Sahel impulsa fraternidad y unidad cultural en su Semana Nacional
La actividades son «una poderosa señal para el mundo de un Sahel que se yergue firme, unido, soberano y decidido a escribir su propia historia», expresó el canciller de Burkina Faso, Karamoko Jean-Marie Traoré.

El Sahel celebra la vigésima segunda edición de su Semana Nacional de la Fraternidad, impulsando la identidad colectiva y la soberanía regional bajo el lema de construir un Sahel, firme y libre. El evento se desarrollará del 25 de abril al 2 de mayo en la ciudad de Bobo-Dioulasso, Burkina Faso.
Las actividades de esta segunda edición están diseñadas para tender puentes, fomentar el diálogo y profundizar el entendimiento mutuo, además de valorar y salvaguardar el patrimonio material e inmaterial, además de estructurar y profesionalizar las industrias culturales y creativas.
El encuentro también tiene como fin celebrar la creación de la Alianza de Estados del Sahel (AES), que nuclea a Malí, Níger y Burkina Faso, bajo la premisa de la defensa mutua, la lucha contra el terrorismo y la autodeterminación frente al neocolonialismo.
La iniciativa pretende facilitar la movilidad de artistas y obras, así como desarrollar una sólida diplomacia cultural como herramienta de influencia y cohesión, con la participación de los jóvenes para que adopten las herramientas digitales para participar, crear, innovar y convertir la cultura en un instrumento vivo de identidad colectiva y soberanía compartida.
El canciller de Burkina Faso, Karamoko Jean-Marie Traoré declaró: «Esta segunda edición de la Semana Nacional de la Fraternidad debe ser un espacio de encuentro para corazones y mentes, un marco para un diálogo dinámico entre artistas, responsables políticos y ciudadanos, una poderosa señal para el mundo de un Sahel que se yergue firme, unido, soberano y decidido a escribir su propia historia«.
En nombre de sus colegas, el ministro de Cultura de Malí, Mamou Daffé, también habló de la cultura como aquello que conecta las historias de los pueblos, especialmente a través de prácticas culturales como las relaciones basadas en el humor. Dirigiéndose a los jóvenes, a quienes instó a participar plenamente, declaró: «Ustedes son los herederos de una historia compartida y los artífices de un futuro compartido».
La Semana de la Fraternidad tuvo un buen comienzo a través de acciones y símbolos, entre ellos, la degustación de platos de la galería gastronómica de diferentes países, la celebración de expresiones culturales, la plantación del Árbol de la Fraternidad y la exhibición de productos elaborados con el saber hacer de las comunidades, como los de los puestos de Níger, que impresionaron especialmente al público.
