Congresistas de EE.UU. presentan petición para destituir al secretario Hegseth
Hegseth enfrenta señalamientos sobre una guerra no autorizada contra Irán y la puesta en peligro temeraria de las tropas estadounidenses.

Miembros de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes presentaron una petición para destituir al secretario de Guerra, Pete Hegseth, cuestionado por las operaciones estadounidenses en Irán y Venezuela, bajo cargos de abuso de poder y crímenes de guerra.
La representante Yassamin Ansari, primera demócrata de origen iraní en el Congreso, lidera la resolución con el respaldo de otros ocho legisladores, acusando a Hegseth de ser cómplice en una «guerra ilegal y devastadora» y de cometer delitos graves.
El primer artículo del documento denuncia una guerra no autorizada contra Irán y la puesta en peligro temeraria de las tropas estadounidenses. Los legisladores cuestionan ataques sin autorización del Congreso y la aprobación de planes de riesgo extremo que incluían la planificación de operaciones terrestres en territorio iraní.
El segundo apartado señala violaciones del derecho internacional humanitario y ataques contra civiles, en los cuales Hegseth habría autorizado o tolerado acciones que destruyeron infraestructura esencial. La acusación enfatiza el bombardeo a una escuela de niñas en Minab que dejó más de 160 escolares muertas en el comienzo de los ataques de EE.UU. contra Irán.
Las denuncias suman ataques contra embarcaciones en el mar Caribe y el Pacífico oriental bajo alegatos de narcotráfico no comprobados por los servicios de inteligencia. El texto puntualiza que Hegseth aseguró que su país no tendrá piedad ni compasión con quienes marque como enemigos, violando así los Convenios de Ginebra.
El tercer artículo contempla faltas por negligencia y manejo imprudente de información militar clasificada vinculada al caso Signalgate durante operaciones contra los hutíes en Yemen. El informe apunta que el secretario demostró un descuido grave que puso en riesgo al personal de EE.UU. a través de conductas inapropiadas.
También se le acusa de ocultar información oportuna al Congreso sobre bajas civiles y la conducta operacional en escenarios de Irán y Venezuela. A esto se añaden señalamientos por influir en decisiones militares con fines políticos e impulsar investigaciones falsas contra funcionarios electos como medida de represalia.
La resolución reclama que Hegseth desprestigió a las Fuerzas Armadas al actuar contra la confianza pública y socavar la integridad del Pentágono. Los artículos mencionan sus disputas con la OTAN, el fin de programas de inclusión y la investigación contra el senador Mark Kelly por defender derechos militares.
Aunque la medida tiene pocas posibilidades de avanzar por la mayoría republicana en el Capitolio, los demócratas ya impulsaron con una fuerte ofensiva en audiencias congresionales las salidas de la secretaria Kristi Noem y la fiscal general Pam Bondi, quienes fueron apartadas de sus funciones.
Desde el despacho de Hegseth, el portavoz Kingsley Wilson restó importancia a la iniciativa calificándola como una farsa para distraer al pueblo de los éxitos en el Departamento de Guerra.
El Congreso deberá votar esta resolución en un ambiente delicado tras la renuncia de dos representantes acusados de abusos sexuales en las últimas semanas. Asimismo, otros dos miembros del hemiciclo permanecen bajo investigación del Comité de Ética por presuntos asuntos de corrupción y violencia doméstica.
