Como si hubiera sido ayer
Sentada en la cuneta en esa noche helada, esperé al siguiente remezón. Eran las 3 de la madrugada del 4 de febrero de 1976, cuando me despertó la primera sacudida violenta. Algo me indicó que no era uno de esos temblores que pasan sin consecuencias; esa sensación me despejó de…
19/02/2022
