María Puig Barrios •  Opinión • 31/05/2019

Hacia la operación de Patricia Botín: PSOE-Ciudadanos y… ¡Más Madrid!

Unidas Podemos obtuvo más de 3,7 millones de votos en las elecciones generales del 28 de abril, demostrando Pablo Iglesias su gran capacidad como dirigente político. Comparando resultados de esas generales recientes, observamos que el PP, que ha estado gobernando en diversas legislaturas, algunas muy recientes, solo consiguió 600.000 votos más que Unidas Podemos. En cuanto a Ciudadanos, que la derecha económica impulsó y respaldó para “ganar”, no superó ni al PSOE, ni al PP, y sólo consiguió unos 400.000 votos más que Unidas Podemos.

 En las elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo, Podemos, a pesar de unos resultados que ellos mismo calificaron de malos, sigue teniendo representación en el Parlamento Europeo y prácticamente, en todos los parlamentos autonómicos, así como representación municipal en las comunidades autónomas. Eso supone una presencia institucional en toda España que le permite seguir trabajando y luchando en todos los ámbitos públicos y sociales.

 Por tanto, cuando ciertos medios hablan de “descalabro”, “derrumbe” de Podemos, no es una valoración ajustada a la realidad, no es un análisis político serio. Es propaganda política a favor de los intereses económicos que representan. Sobre todo, cuando no se analiza, en esos mismos medios, que el lanzamiento político de Rivera y Ciudadanos, con el propósito de recuperar el espacio de la derecha y el gobierno, ha fracasado y que Rivera, a pesar de los importantes apoyos económicos que tiene, no parece ser el dirigente más idóneo para llevar a cabo esa empresa. Alimentar las divisiones no solo en Cataluña sino también en el País Vasco, donde se está, afortunadamente, en una nueva etapa política de paz, no es la forma de proceder de un estadista.

 Y es propaganda política interesada, porque les conviene presentar como perdedores a Podemos que reclama que se cumpla los derechos sociales – empleo, salarios dignos, vivienda, educación y sanidad públicas, pensiones; que defiende un reparto económico más equitativo; que, en definitiva, lucha por un gobierno que cumpla con la Constitución a favor de la mayoría social.

 Les vendría bien derribar a un dirigente como Pablo Iglesias que quiere gobernar para hacer políticas que mejoren la vida de la mayoría. Y les conviene porque esos “creadores de opinión” trabajan para la operación PSOE-Cs y… Más Madrid, que va en el sentido contrario a Podemos, es decir, en continuar con las políticas actuales que ya hemos visto que benefician a las grandes fortunas, en detrimento de la mayoría. Es una “operación encubierta” que da muchas claves.

Como siempre, esos voceros hacen ataques desmesurados a los luchadores y jalean a críticos y tránsfugas. Interesadamente. Pero, como siempre, se trata de saber de qué lado te sitúas: el de la redistribución social o el de las oligarquías. Muy difícil, lo primero, pero un reto estimulante; muy fácil lo segundo, con cargos que sólo sirven para las ambiciones personales de algunos.

 Podemos se creó en 2014, lleva sólo cinco años como fuerza política y en ese breve espacio de tiempo, ha tenido que soportar fuertes ataques y acusaciones falsas, muchas fabricadas desde las propias “cloacas” ministeriales, y difundidas, todas, por esos voceros que hoy hablan del “derrumbe” de Podemos que, sin embargo, sigue contando con el apoyo de millones de votos.

 El logro de Podemos es haber cuestionado con fuerza el modelo económico y haber puesto sobre la mesa de las instituciones públicas la necesidad imperiosa de cambiarlo. Por eso, Podemos es más necesario que nunca. Por eso son más necesarios que nunca dirigentes políticos como Pablo Iglesias. Para lograr una sociedad más justa y equitativa. Para avanzar con fuerza.

* María Puig Barrios

Exconcejal del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

Defensora de la ILP de vivienda en el Parlamento de Canarias


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