Donald Trump y sus bufones amenazan a la humanidad
Nadie se puede fiar de Donald Trump ni de los EEUU. A la hora de tratar con los Estados Unidos existen solo dos posiciones frente al imperialismo Yanqui, una de esas posiciones consiste en mantenerse firme, en pié de igualdad mirando a los ojos al imperio, defendiendo la soberanía y la dignidad del pueblo, en la otra posición esta el servilismo, ver a los EEUU rodillas lo que da la impresión de tratar con un gigante.
Algunos disfrutan lamiendo las botas al presidente de turno en la Casa Blanca, o como en estos momentos lamiendole el culo al amo Trump, porque Donald Trump no respeta a nada, ni a nadie, ni a sus supuestos aliados, ni a sus enemigos inventados, Trump y los suyos ven al resto del mundo como a sus lacayos, sus esclavos, sus inferiores, por ese motivo nunca trata a casi ningún mandatario con el respeto debido, con la educación obligada, porque para ellos el resto del mundo no vale nada.
Cuando hablamos de Donald Trump nos referimos a un niño de papa, a un auténtico anormal, un clasista, un fascista, un racista, un auténtico sociópata supremacista que no siente la menor empatía, ni el menor respeto por la vida humana.
Este monstruo llamado Trump es el nuevo líder de la ultraderecha y se ha montado su internacional fascista con sede en Washington donde tiene un lugar privilegiado el sionismo genocida de Benjamín Netanyahu, pero tiene a más lacayos, siervos y bufones a su servicio, Milei, Bukele, Meloni, Mari Le Pen, Bolsonaro, y bufones se segunda división como Abascal, Ayuso, María Corina Machado y el resto de la oposición venezolana.
Este eje del mal neofascista y ultraderechista que une a las ideologías supremacistas es el gran enemigo de la justicia social, de los derechos humanos, del sentido común, de la empatía, de la humanidad, de la clase trabajadora.