Apagón general y nuevos ataques contra Kobane
Se ha cortado el suministro de agua y electricidad en Kobane. El acceso a internet también ha sido interrumpido poco después de que esta información fuera compartida por última vez. Fuentes locales informan de que fuerzas extremistas se están acercando a la ciudad, en lo que parece una campaña de represalia dirigida contra una ciudad que logró una victoria histórica sobre el ISIS en el 2014.
Con los servicios esenciales deliberadamente desconectados, se está desplegando rápidamente una crisis humanitaria. La población civil —entre ella niños y ancianos— queda atrapada en la oscuridad, privada de las necesidades básicas. El agua, los alimentos y el combustible se están agotando.
El alto el fuego de cuatro días declarado por el Gobierno de Transición de Sharaa no se está respetando, y la ciudad afronta nuevos ataques. Mientras, los despliegues militares turcos se acumulan en la frontera con Turquía, con tanques, soldados y armamento pesado.
El sentimiento de venganza dirigido contra Kobane es inconfundible. Las fuerzas que rodean a la ciudad buscan borrar tanto el significado simbólico como el estratégico de la derrota del terrorismo global liderada por los kurdos.
Para el pueblo kurdo -y para el mundo- Kobane es un símbolo de esperanza y resistencia. Al cortar las infraestructuras vitales para la vida, las fuerzas del Gobierno de Transición sirio, actuando en coordinación con Turquía y apoyadas por milicias yihadistas, están convirtiendo las necesidades humanas básicas en armas contra una población que un día estuvo en la primera línea de defensa del mundo.
