Trump es un fascista y el Imperialismo Yanqui Trumpista se basa en el supremacismo
Una vez más las ideologías irracionales, como el NAZISMO, el FASCISMO, o el SIONISMO, las teorías supremacistas que consideran que existen razas superiores o pueblos elegidos por Dios para ser los amos del resto de la humanidad, las ideologías clasistas y racistas vuelven a amenazar con ahogar al mundo en un nuevo baño de sangre inocente.
El fascismo es una forma de ideología de extrema derecha que ensalza la nación o la raza como una comunidad orgánica que trasciende todas las demás lealtades. Enfatiza un mito de renacimiento nacional o racial tras un periodo de decadencia o destrucción.
Nazismo y fascismo comparten autoritarismo, nacionalismo extremo y militarismo, pero la diferencia clave es que el nazismo se centra en la supremacía racial aria y el antisemitismo radical como núcleo ideológico (Lebensraum), mientras que el fascismo italiano (Mussolini) enfatiza un nacionalismo más amplio, corporativista y estatal, integrando la raza posteriormente bajo influencia nazi. El nazismo buscó el espacio vital para su raza superior, haciendo de la guerra una necesidad, mientras que el fascismo italiano se enfocó en la gloria y el poder del Estado-Nación.
También el sionismo es una teoría supremacista que vá de la mano del fascismo, se consideran el pueblo elegido por Dios con derecho a ser amos y a crear el gran Israel bíblico aunque para ello tengan que exterminar o hacer una limpieza étnica expulsando a millones de personas de sus casas, de su tierra, de su nación.
Para Bertolt Brecht, condenar el fascismo sin atacar sus raíces en el capitalismo es inútil y engañoso, una verdad parcial que no sirve para nada práctico porque el fascismo es una consecuencia, no la causa, del sistema capitalista; por lo tanto, la lucha efectiva contra el fascismo implica luchar contra el régimen de propiedad capitalista que lo origina, o de lo contrario, solo se está criticando un síntoma mientras se mantiene la enfermedad, como quien se opone a que se sacrifique un ternero pero quiere comerse su parte.
Quienes comparan el NAZISMO alemán, o el FASCISMO italiano, o el FALANGISMO español, con el comunismo, o lo hacen por ignorancia, o peor, lo hacen de un modo intencionado para engañar a la gente y lanzar bulos para prostituir la historia. El algo intencionado y sobre todo malintencionado.
El FASCISMO o FALANGISMO en España significó un genocidio ideológico y de clase, fueron asesinados y torturados hombres, mujeres y niños inocentes.
El Nazismo o el Fascismo son ideologías que funcionan como simples perros de guerra del capitalismo en tiempos de crisis sistémica o de despertar de los pueblos, racista, clasista, y nacionalista en el peor de los sentidos.
Los tres jinetes del apocalipsis, el SIONISMO, el NAZISMO y el FASCISMO, son hijos putativos del capitalismo
El ideal comunista, el modelo social y económico comunista es mucho más humano e igualitario que las democracias capitalistas, y antagonista al fascismo. El comunismo es la cura para el planeta y para la humanidad.
«Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males, el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales», es una de las frases de Einstein sobre política.
La causa de Venezuela Bolivariana es la causa de los que no queremos ser esclavos, ni siervos, ni lacayos del loco fascista Donald Trump. Se cree el dueño del mundo con derecho a imponer su voluntad, desconoce que algunos tenemos dignidad.
No queremos un mundo unipolar gobernado con mano de hierro desde Washington, no reconocemos a Donald Trump ni como emperador, ni como amo.
Defender la independencia y la soberanía de Venezuela ante el imperialismo Yanqui es defendernos a nosotros mismos, es defender nuestra propia independencia, nuestra soberanía, es enfrentarnos al Imperialismo Yanqui y conservar nuestra dignidad.
Más allá del realismo descarnado de su acción imperial, el neofascismo de esta nueva fase nos muestra a un Trump hablando sin un hilo claro, amenazando, mintiendo, y ofreciendo a todo el mundo una imagen pavorosa del imperialismo decadente y supremacista norteamericano.
Existen enemigos comunes para todos los pueblos del mundo, son los Estados Unidos de Donald Trump y el extremista religioso Marco Rubio, el fascismo supremacista vive en la Casa Blanca. Y el sionismo genocida de Benjamín Netanyahu y del Estado terrorista de Israel matan en Palestina.
