André Abeledo Fernández •  Opinión •  24/01/2026

Machado regala su premio Nobel de la Paz a Trump, el chiste se cuenta solo

Si la academia del Nobel tuviese algo de dignidad no le hubiese dado el Nobel a Machado, y después del espectáculo se tener vergüenza se lo quitarían. Pocas veces se ha visto un acto de sumisión tan bochornoso como el regalo del Nobel de la Paz entregado a Machado a Donald Trump, aunque el millón de euros se los guardó en el bolsillo.

Será recordado como el Nobel de la vergüenza, la academia Noruega se lo regaló sin motivo a María Corina Machado, y ahora Machado se lo regala a Donald Trump para hacerle la pelota.

Es el ridículo más grande del Premio Nobel en su historia, no el primero pero el más ridículo por las tres partes implicadas, por la indignidad de Machado al regalar el Nobel para tratar que Trump la tenga en cuenta como opción para Venezuela una vez que ha sido descartada según el propio Trump y la CIA «por no contar con el apoyo ni el respeto del pueblo venezolano». También por la estúpida megalomanía de Trump queriendo ser siempre el centro de atención, el niño en el bautizo, la novia en la boda, y el muerto en el entierro. Y por el ridículo histórico de la academia que entrega un premio Nobel de la Paz que ya no vale nada.

María Corina Machado y los líderes opositores en nómina de los EEUU han renunciado a su dignidad hace mucho tiempo, y ahora también a la nacionalidad venezolana con sus actos de traición al apoyar el ataque norteamericano en suelo venezolano y el cobarde secuestro del Presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores.

Lo de regalar el Nobel de la Paz a Trump es otro capítulo de la indignidad y de la capacidad de la ultraderecha para arrastrarse ante el poder y ser altivos ante los humildes.


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