La salud mental de Trump. ¿Cual salud mental?
Stephanie Grisham, exsecretaria de prensa de la Casa Blanca, ha solicitado la intervención urgente del Congreso tras observar un preocupante deterioro mental en Donald Trump. Algo que todos podemos ver a simple vista menos los Trumpistas, o Abascal, Ayuso, Feijóo y al resto de lamebotas del mundo.
Grisham describió las recientes intervenciones del mandatario como una serie de divagaciones y mentiras que demuestran que ya no es apto para el cargo, personalmente pienso que nunca ha sido apto para ser persona.
A esta advertencia se han sumado legisladores como Yassamin Ansari y Sydney Kamlager-Dove, quienes exigen invocar la Enmienda 25 para destituirlo por incapacidad.
Incluso especialistas médicos piden una investigación formal sobre su salud mental, argumentando que su estado actual representa un riesgo directo para la seguridad nacional.
El cardiólogo Jonathan Reiner, quien atendió al fallecido vicepresidente estadounidense Dick Cheney, solicitó una investigación bipartidista en el Congreso de Estados Unidos sobre la salud mental del presidente Donald Trump.
La petición surge tras la filtración de una carta enviada por Trump al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, en la que el expresidente afirmó que “ya no siente la obligación de pensar puramente en la paz” tras ser rechazado para el Premio Nobel de la Paz.
Esta carta, y el hecho de que el presidente ordenó que se distribuyera a otros países europeos, debería desencadenar una investigación bipartidista del Congreso sobre la aptitud presidencial”, destacó Jonathan Reiner.
